Celso Roces, organizador del Rally Princesa, condenado a cárcel por robar 83.000 euros del Automóvil Club Principado de Asturias
ASTURIAS
El extesorero se apropió de las cantidades entre 2017 y 2019 mediante la emisión de cheques al portador falsificando la firma del presidente
30 oct 2025 . Actualizado a las 08:10 h.El Tribunal Superior de Justicia de Asturias ha ratificado la condena a tres años y medio de prisión impuesta a Celso Roces, exsecretario y tesorero de hecho del Automóvil Club Principado de Asturias (ACPA), por apropiarse de más de 83.000 euros de la entidad entre 2017 y 2019 mediante la emisión de cheques falsificados. La Sala desestima así el recurso de apelación interpuesto por el acusado y confirma íntegramente la sentencia dictada en mayo por la Audiencia Provincial de Oviedo.
Según la resolución, el impulsor del Rally Princesa se valió de la confianza depositada en él por el presidente del club y por los demás socios, quienes le habían encomendado la gestión económica por su condición de economista. Aprovechando su acceso a las cuentas bancarias del ACPA en la Caja Rural de Siero, falsificó decenas de cheques al portador imitando la firma del presidente para retirar fondos que posteriormente incorporó a su patrimonio. Solo uno de los cheques, por importe de 3.000 euros, estaba realmente firmado por el presidente. En total, el acusado se apropió de 83.430 euros.
Cuando se descubrió la trama, la Caja Rural reintegró al club 60.000 euros, asumiendo parte del perjuicio causado. Aun así, el tribunal condenó a Roces a indemnizar tanto al banco como a la entidad deportiva por las cantidades correspondientes, además de imponerle una multa de nueve meses con cuota diaria de ocho euros y la inhabilitación para ejercer como economista durante el tiempo de la condena.
El acusado recurrió la sentencia alegando vulneración del derecho a la presunción de inocencia y error en la valoración de la prueba, pero el Tribunal Superior rechazó de plano sus argumentos. La Sala señala que en el juicio se practicaron «una auténtica actividad probatoria», incluyendo cuatro periciales, abundante testifical y documentación que acreditan los hechos. El tribunal subraya que la defensa pretendía simplemente «reinterpretar la prueba en su propio beneficio», algo que la ley no permite en un recurso de apelación.
Entre las pruebas clave figuran tres informes caligráficos que determinaron que las firmas de los cheques no correspondían al presidente del club y que, en varios casos, fueron realizadas por el propio acusado. Incluso el informe menos rotundo, elaborado por la Policía Científica, no descartó la autoría de Roces. Además, las empleadas de la sucursal bancaria confirmaron que era él quien acudía personalmente a cobrar los cheques, presentando su DNI y firma en el reverso de los talones.
Sin rastro del dinero
El recurso también alegaba que las cantidades retiradas se habrían destinado a gastos del club —como desplazamientos y manutención en competiciones—, pero esta versión fue descartada. El tribunal destaca que, pese a que algunos testigos admitieron haber cobrado pequeñas sumas en efectivo, no existe ningún justificante ni recibo que respalde el destino del dinero. Un perito auditor de cuentas examinó el disco duro y la documentación que el acusado dejó en la sede del ACPA tras su renuncia en enero de 2020, concluyendo que no había constancia contable alguna de pagos en efectivo ni de la utilización del dinero de los cheques. «Nada acredita sobre el particular destino del dinero», resume la sentencia, que califica de «extraño» que un economista no conservara prueba alguna de operaciones de esa magnitud.
Con esta resolución, el Tribunal Superior de Justicia de Asturias confirma íntegramente la sentencia de la Audiencia Provincial de Oviedo y declara firme la condena a Celso Roces, imponiéndole además las costas de la apelación. La resolución destaca que no existe «error alguno» en la valoración de las pruebas ni vulneración de derechos fundamentales, y concluye que el acusado abusó de su posición de confianza para apropiarse de dinero del club deportivo que administraba.