La criminalidad sube en Asturias, pero mantiene la segunda tasa más baja de España
ASTURIAS
El Principado sigue siendo «una región extremadamente segura» a pesar del repunte de las infracciones penales: 2023 registró la tasa más alta con 33,7 delitos por cada 1.000 habitantes, debido sobre todo a los robos y los ciberdelitos
10 nov 2025 . Actualizado a las 05:00 h.Asturias registra una tendencia al alza de la criminalidad en la última década, con especial intensidad desde el fin de a pandemia. La tasa de infracciones penales ha pasado de 26,5 por cada 1.000 habitantes en 2010 a 33,7 en 2023, lo que supone un crecimiento del 27% en trece años. No obstante, si miramos un poco más allá de la estadística, vemos que la región sigue siendo, sin ningún asomo de duda, una de las más seguras de España. De hecho, pese a esa subida tan llamativa, el Principado conserva la segunda tasa más baja de todo el país —sólo Extremadura presenta una cifra ligeramente inferior— y se sitúa muy por debajo del promedio nacional, que en 2023 registró 51 infracciones por cada 1.000 habitantes.
El decano de la Facultad de Derecho de la Universidad de Oviedo y catedrático de Derecho Penal, Javier Fernández Teruelo, insiste en esta posición tan favorable para Asturias: «Vivimos en una comunidad extremadamente segura con tasas de criminalidad muy bajas, similares a los países con menos criminalidad de Europa. Oviedo y Gijón aparecen casi siempre entre laa cinco ciudades de más de 100.000 habitantes más seguras de España».
¿Qué dicen las cifras?
El punto de inflexión lo marca la pandemia del coronavirus. Entre 2010 y 2017, la criminalidad en Asturias fue baja, e incluso descendía con el paso de los años: 28,3 infracciones por cada 1.000 habitantes en 2013; 27 en 2014; 25,9 en 2015; 25,2 en 2016 y 24,9 en 2017. Tras una leve subida en 2018 y 2019 y el descenso excepcional de 2020 asociado al confinamiento (24,0), la tasa repuntó con fuerza a partir de entonces. En 2021 registró 26,1 infracciones penales y fue en 2022 cuando la tasa tuvo una subida realmente acusada: se situó en 31,9 infracciones, lo que supuso un aumento de un 22% respecto al año anterior. En 2023, se alcanzo el índice más alto: 33,7 infracciones por cada 1.000 habitantes.
El sociólogo Jacobo Blanco apunta que la tasa de delitos tiende a oscilar a lo largo del tiempo y «si nos vamos hacia atrás lo que sucede en España no es muy distinto de lo que pasaba hace diez o quince años». Antes la tasa estaba en 49,3 delitos por cada 1000 habitantes y ahora está en 51. No estamos hablando de un aumento disparatado. Incluso respecto a 2019 tampoco hay un aumento sustancial. Y en Asturias, «la evolución siempre ha estado por debajo de los datos nacionales, y aunque ahora ha empeorado un poco, no es dramático; básicamente el numero de delitos por habitante sube un poquito porque nuestra población se mantiene estable en los últimos años». Además, hay que tener en cuenta, explica el sociólogo, que las estadísticas se basan en denuncias, lo que no significa que se corresponda con el número real delitos. Hay delitos que siempre se han denunciado y se siguen denunciando, mientras que otros se denuncian menos. Y otros es posible que se denuncien más.
Un ejemplo son los delitos contra la libertad sexual. Este tipo de delitos ha aumentado en los últimos años, si bien siguen en parámetros muy bajos. Pasaron de 224 en 2021 a 240 en 2022, alcanzaron 299 en 2023 y en 2024 descendieron ligeramente hasta 287. Las agresiones sexuales con penetración sumaron 66 casos en 2023 y 67 en 2024, una cifra muy superior a la registrada antes de la pandemia: 23 delitos. En este caso, no se puede saber si se debe a un repunte de las actividades delictivas o si, en realidad, obedece a que que se denuncian más debido a una mayor concienciación o a la suma de ambos factores.
En términos absolutos, Asturias registró 33.093 infracciones penales en 2023, un 5,9% más que en 2022. De ese total, 25.275 son de criminalidad convencional y 8.712 en ciberdelincuencia. Este último tipo de delitos es el que marca el aumento junto con los hurtos, que se han convertido en la infracción más frecuente: en términos absolutos, se registraron 4.705 casos en 2021, 6.816 en 2022 y se alcanzó la cifra máxima en 2023, 7.688 hurtos, para retroceder levemente a 7.727 en 2024. Los robos con violencia e intimidación, aunque subieron, siguen siendo poco significativos. Pasaron de 295 en 2021 a 421 en 2023, y cayeron a 349 en 2024. En los robos con fuerza, 2024 cerró con 1.311 casos, 772 de ellos en domicilios, un descenso notable frente a 2023.
En los delitos de mayor gravedad, Asturias mantiene una incidencia muy baja. La tasa de homicidios dolosos y asesinatos consumados se situó en 0,59 por cada 100.000 habitantes en 2023, casi igual que la de 2022 y por debajo del 0,68 nacional. En términos absolutos, 2023 registró 6 homicidios consumados y 15 tentativas, y 2024, 7 consumados y 13 tentativas. Respecto a la ciberdelincuencia, Teruelo hace un matiz importante: «los delitos se computan en Asturias porque la víctima está en la región, pero todos esos delincuentes están generalmente fuera de Asturias, en determinados países, y aunque las estadísticas dicen que aumentan en Asturias, en realidad simplemente se denuncian aquí». Lo que está claro es que las víctimas de estos delitos han ido en aumento en la región de forma sustancial. Entre 2021 y 2024, los delitos informáticos crecieron un 58%, alcanzando los 9.280. La mayoría de ellos son estafas: hubo 8.218 en 2024.
Otra cuestión es la percepción ciudadana de seguridad, que es un dato subjetivo. Según la Encuesta de Condiciones de Vida (ECV), el 10,1% de la población asturiana declaró en 2023 problemas de delincuencia o vandalismo en su zona, frente al 13,5% que se registró en España. La sensación subjetiva de seguridad al pasear solo por la noche es muy favorable en Asturias: un 43,9% de los encuestados se consideraba muy seguro, un 43,7%, bastante seguro y tan solo un 12,4% poco seguro o inseguro.
Para Javier Fernández Teruelo, hay otros dos factores que también contribuyen a que las denuncias vayan al alza: en primer lugar, el éxito policial, porque «si la persona cree que el delito se va a resolver, denuncia mucho más». Por otra parte, están las reformas penales: «el código penal se está reformando continuamente, desde que se aprobó en 1995 ha habido más de 40 reformas, y ahora se castiga algo que antes no se castigaba». Dicho todo esto, lo cierto es que el registro de denuncias por delitos aumenta, pero lo hace de forma no muy significativa, y se puede concluir que Asturias sigue estando entre las comunidades autónomas más seguras de España, un país que, por otra parte, tiene una tasa de criminalidad baja en comparación con la mayoría de países del mundo.