Gerente de dos academias en La Corredoria, el asturiano saltó en enero a las redes sociales con su forma directa y sin tapujos de hablar de la enseñanza y ya ha superado los 200.000 seguidores
17 nov 2025 . Actualizado a las 05:00 h.Detrás de Robbie Lions está un gijonés que regenta dos academias en La Corredoria. En enero, abrió con este nombre un perfil en Instagram y, desde entonces, su presencia en internet ha crecido como la espuma. Actualmente tiene más de 200.000 seguidores. Eligió Robbie porque así es como lo llamaban en Inglaterra. Su formación, además de los estudios de Filología Inglesa, pasa también por haber estado largas temporadas en el Reino Unido, primero haciendo todo tipo de trabajos y, posteriormente, de profesor. «Para aprender inglés y pensar en inglés tenía que estar yo solo, sin españoles a 100 kilómetros a la redonda».
Su cuenta, «Inglés sin pijadas», tiene cada vez más adeptos. ¿Y cuál es el secreto de este ascenso meteórico? En buena medida, ya viene explicado en el propio nombre del sitio: habla sin rodeos, sin tapujos, y critica lo que cree que hay que criticar. Y enseña inglés, claro. Sin esa enseñanza, su trabajo no tendría mucho sentido.
Curiosamente, a pesar de que es asturiano, la mezcla de un sobrenombre tan británico con un aspecto que podría pasar por tal, hace que mucha gente crea que es inglés. Pero no lo es. Es asturiano al cien por cien. «Un día estábamos en León y se me acercaron para preguntarme "¿Tú eres el profesor guiri?”», relata. Lo cierto es que su fama ha crecido de forma meteórica, y curiosamente donde menos seguidores tiene es en Asturias. Lo siguen sobre todo en Madrid, Cataluña y el País Vasco. Su estilo es inconfundible. Hace aspavientos y habla como le hablaría a un amigo, con lenguaje de la calle y algún que otro taco de vez en cuando. Pero él asegura que no es algo que haya adaptado para las redes sociales. «Mucha gente piensa que es una exageración, pero no es así; yo tengo ese punto cuando doy clases», asegura. Aun así, confiesa que le costó dar el paso. «Al principio me daba un poco de reparo ponerme delante de la cámara». Pero con el tiempo se ha ido haciendo a ello y cada vez aparece con mayor naturalidad.
Sus publicaciones no están exentas de controversia. Porque defiende una forma de enseñar que se aleja de muchas corrientes que están hoy en boga. Uno de sus videos más controvertidos fue aquel en el que habló de los profesores nativos, que se han puesto de moda en muchas academias. Él se posiciona totalmente en contra de esta tendencia, pero no por el hecho de que sean nativos sino por la falta de formación de la mayoría de ellos. «Si es nativo y está bien formado, estoy muy de acuerdo. Yo estoy en contra de los nativos no formados». Sostiene que «para dar clase de inglés tienes que saber gramática, solucionar dudas y también saber el idioma de los alumnos». El caso es que muchos de los profesores nativos de inglés son gente sin muchos estudios que hacen un curso preparatorio de tres meses. Para Robbie, no es suficiente.
«Pasa lo mismo con un español nativo que da clases en Inglaterra; yo tuve que dar clases de español y me costó mucho darlo porque es muy complicado. Para enseñar un idioma tienes que dominar tanto el tuyo como el idioma objetivo; si tienes estudios y controlas los idiomas, perfecto; si no, no me parece bien. Creo que el nativo está sobrevalorado», sostiene. A su juicio, el empeño de muchos padres y alumnos en que los atienda un nativo por la pronunciación y el uso natural del habla no tiene sentido. Es mucho más importante conocer cómo funciona el idioma.
Él enseña por el método comparativo. Y su sistema está pensado específicamente para los españoles. «Para un danés no podría usar el método que uso en España». Por eso critica con dureza los manuales de inglés con los que se enseña en la educación reglada. A su juicio, son ineficaces porque no tienen en cuenta la lengua materna de los estudiantes. Son textos estandarizados que se usan en cualquier país del mundo, independientemente del idioma que se hable en él, y desaprovechan la comparativa entre los dos idiomas y el abordaje de los paralelismos y las diferencias que hay entre ellos. Sin tener esto en cuenta, es mucho más difícil aprender, en su opinión.
Por esta razón está en contra de esa corriente que dice que el método comparativo es antinatural, y que lo suyo es enseñar a los alumnos a pensar en inglés. «Es imposible penar en inglés cuando das una hora o dos de clase y el resto estás hablando en español todo el tiempo; solo empiezas a pensar en inglés cuando estás entre gente que habla solo inglés y ves la tele en inglés y no hablas el español en ningún momento; así sí, llegas incluso a soñar en inglés: a mí me pasó».
Esas son las «pijadas» que critica, y otra muy común es la de gente que dice que no se le da el idioma, que tiene miedo a hablar o que, directamente, lo odia. Ese es su reto, pero lo supera muchas veces y con muchos alumnos, porque tiene claro que el inglés «es mucho más fácil que el español». A pesar de ello, en España se encuentra con un obstáculo que no ocurre e otros países: el miedo escénico a hablar en inglés. La gente de otros países se lanza a hablar en otro idioma aun consciente de que no lo dominan. A los españoles esto nos cuesta todavía bastante.
En Instagram dice todas estas cosas sin filtro, y no es raro que encuentre comentarios virulentos en contra. Al principio, lo llevaba un poco mal, pero con el tiempo se ha ido acostumbrando. Sus videos tienen buena difusión, y alguno de ellos se viraliza y consigue grandes hitos. Uno de ellos fue el que grabó sobre la diferencia que hacen los angloparlantes al nombrar al animal y a la carne de ese animal (por ejemplo, pig y pork, respectivamente). Tuvo tal difusión que el día que lo sacó sumó cerca de 40.000 seguidores. No todos son tan virales, por supuesto, pero sí son muchos los que acaban teniendo impacto, y la suma de todo hace que su red de seguidores siga en aumento.
De momento, a pesar de esta presencia creciente en las redes, Robbie quiere seguir como está con sus academias y subiendo los videos a ratos libres. Podría dejarlo todo y dedicarse solo a internet, ya que también vende cursos online, pero le gusta estar como está. De cualquier manera, seguirá alzando la voz en Instagram para que la gente deje de lado tantas «pijadas» y se ponga a estudiar inglés como es debido.