Granja Taramundi, con 10.000 gallinas camperas confinadas: «Lo vemos bien, era necesario»

J. A. TARAMUNDI / LA VOZ

ASTURIAS

Comparten la medida de cerrar todas las aves de corral del país por el riesgo de que se extienda la gripe aviar y llegara a afectarles

17 nov 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

Granja Taramundi es la mayor explotación de gallinas camperas en el occidente asturiano, con unas 10.000 aves distribuidas en varios puntos de cría en el concejo del debe su nombre. Es una de las empresas afectadas por la orden del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, de confinar todas las aves de corral ante el aumento de casos de gripe aviar detectado en las últimas semanas. En un principio, la norma se había aplicado en los ayuntamientos de Vegadeo, Castropol y Tapia, como zonas de riesgo, pero desde el pasado jueves rige para todo el país. Y la medida ha supuesto un alivio para Granja Taramundi, según apunta una de las socias fundadoras, Eva María Rodríguez.

«Estaba muy preocupada, porque nos encontramos cerca de las zonas de riesgo y nos podía llegar un caso de gripe aviar en cualquier momento. Nosotros, como explotación de huevos camperos estamos obligados a sacar al exterior las gallinas y lo hacíamos, pero nos encontrábamos con que en Vegadeo, que está lo más próximo, no podían hacerlo. Teníamos ganas de que tomasen estas medidas (el confinamiento generalizado de aves), las veíamos necesarias. Está bien, por el riesgo que había», señala.

Granja Taramundi, con las gallinas confinadas
Granja Taramundi, con las gallinas confinadas

Y es que en su caso, de detectarse un caso de gripe, habría que sacrificar todas las gallinas de la explotación, con independencia de que estuviesen en diferentes granjas.

«Estar encerradas les genera estrés y la producción puede bajar los primeros días»

«A nivel de bioseguridad, tenemos que tomar medidas de control de entrada de las personas que acceden a las granjas, de máxima limpieza y de todo lo que esté a nuestro alcance», explica Eva María Rodríguez, sobre las prácticas que aplican.

Las gallinas confinadas en una de las explotaciones de Granja Taramundi
Las gallinas confinadas en una de las explotaciones de Granja Taramundi

Aunque la calidad de los huevos seguirá siendo la misma, el confinamiento tiene un impacto en las aves: «Lo que cambia es el estrés que les puede generar a las gallinas, porque estaban saliendo todos los días y de repente tienes que cerrarlas. Tenerlas así les va a generar estrés y la producción puede bajar los primeros días. Fuera picotean hierba, piedras, tierra, pero la alimentación básica son los cereales y es lo que siguen comiendo, así que la calidad del producto no varía».

Sobre un encarecimiento de los huevos, opina: «Igual sí, porque si hay más casos puede llegar a haber problemas de abastecimiento». Aludiendo al sacrificio ya de más de 2,7 millones de aves desde julio, dice: «Si coge una explotación pequeña como la nuestra y tienes que sacrificar 10.000 gallinas, son 10.000 huevos menos todos los días».