Educación traslada al alumnado de la escuela de Zurea a Campomanes tras los daños por el vendaval
ASTURIAS
Las familias rechazan la propuesta y deciden no llevar a sus hijos a clase
17 nov 2025 . Actualizado a las 17:25 h.La Consejería de Educación del Principado informó esta mañana de que, «como consecuencia de los daños provocados por el fuerte vendaval en la cubierta de la escuela rural de Zurea», ha decidido trasladar de manera provisional a sus ocho alumnos a la escuela de Campomanes, perteneciente al mismo CRA de Lena. Según explica Educación, el objetivo es «no alterar la actividad lectiva» y la medida será temporal hasta que se encuentre un espacio alternativo dentro del propio pueblo. Para ello, la consejería mantiene contactos con el Ayuntamiento de Lena para analizar las opciones disponibles. Las familias no aceptan la medida y que no llevarán a sus hijos a clase.
El Principado también señala que está coordinándose con la Consejería de Movilidad para garantizar un servicio de transporte escolar temporal hasta Campomanes. Además, técnicos del Servicio de Infraestructuras de la Consejería se han desplazado esta mañana a Zurea para evaluar «la afección y la intervención necesaria».
La reacción de las familias
Por su parte, la asociación de vecinos de Zurea explica que «los padres de la escuela rural de Zurea han decidido no mandar a sus hijos a clase de manera indefinida». En su comunicado, recuerdan que «durante años se ha estado denunciando el deterioro del edificio de las escuelas», cuyo mantenimiento corresponde al ayuntamiento y las obras de mayor envergadura a la Consejería de Educación.
La asociación critica que ambas administraciones «se han estado pasando la culpa de unos a otros», con el ayuntamiento alegando falta de capacidad para obras grandes y la consejería señalando «que no ha habido mantenimiento alguno en dicho edificio durante años». Las únicas actuaciones realizadas —según la asociación— han sido «unos arcos metálicos de refuerzo estructural y la retirada de un bloque de la fachada», medidas que consideran «absolutamente insuficientes».
El colectivo vecinal señala como punto de inflexión lo ocurrido el viernes 14 de noviembre, cuando «varias tejas se desplomaron en horario lectivo, más exactamente cinco minutos después de acabar el recreo». Añaden que ya no se trata solo de goteras, ventanas sin pintar o «aspecto de abandono total», sino de un riesgo para «los 8 alumnos y los profesores».
La asociación concluye que esta situación es «una pena» atribuible «a todas las administraciones tanto locales como provinciales» y anuncia su apoyo «total» a la decisión de los padres, sin descartar «algún tipo de movilización vecinal en los próximos días».