Trabajadores de la empresa OEST rechazan el acuerdo alcanzado entre el comité y la empresa y anuncian paros

J.C. REDACCIÓN

ASTURIAS

RTPA

Los empleados sostienen que la representación sindical aceptó una propuesta que era prácticamente idéntica a la que había rechazado el 91% de los que votaron

12 dic 2025 . Actualizado a las 18:33 h.

Trabajadores de la empresa OEST han manifestado su profundo rechazo al acuerdo alcanzado por el comité de empresa con la dirección, calificándolo de «vergüenza y traición». Este sentimiento de descontento se ha intensificado dado que la plantilla ya había rechazado de forma masiva (con un 91,2% de votos en contra) una propuesta anterior de la empresa. A pesar de estemandato, el comité, a excepción del sindicato CGT, firmó un documento que, según los empleados, es prácticamente el mismo que ya había sido rechazado. Como respuesta, estos trabajadores anuncian paros para la próxima semana.

En un duro comunicado dirigido a los miembros del comité de empresa, estos trabajadores expresaron sentirse «profundamente cabreados, decepcionados y, sobre todo, insultados». Critican que, tras convocar tres jornadas de huelga y asegurar que «la plantilla decide», los representantes sindicales se encerraran para firmar las «migajas» ofrecidas, sin siquiera someter el nuevo acuerdo a votación, algo que interpretan como un reconocimiento de que el resultado sería un nuevo rechazo.

Los empleados hicieron hincapié en el «timo de los quinquenios» y el bono prometido. Según aseguran, el comité se comprometió a luchar por un bono anual del 7,14%, que para un teleoperador a 39 horas (16.576 euros anuales) equivaldría a unos 1.183 euros al año. Sin embargo, lo firmado para un empleado con 5 años de antigüedad son 120 euros brutos al año, lo que representa apenas 10 euros al mes. Aseguran que, incluso para los trabajadores con más de 25 años, el tope de antigüedad es de 600 euros, que «ni siquiera alcanza la mitad de lo que se había prometido pedir».

Además, los trabajadores denuncian que las supuestas «conquistas» del acuerdo ya estaban incluidas en la propuesta inicial rechazada. Estas son la eliminación del servicio GESEME; el plus de 35,05 euros por la segunda línea de tráfico telefónico y el llamado «bono de fabricante».

Según el comunicado, el comité ha «vendido a la plantilla» y desconvocado las huelgas a cambio de «2 días más de teletrabajo al año y 6 días más al trimestre para quienes tienen el turno partido de 2 horas». Los trabajadores concluyen que un complemento de 10 euros al mes es insuficiente para pagar la subida de la vida y compensar la presión laboral.

La plantilla también lamenta la ausencia de otros puntos clave que se iban a solicitar durante la negociación, como el seguro médico gratuito, las dietas para turnos partidos, la jornada de 37,5 horas, la consolidación sistemática de ampliaciones de jornada, el bono del 7,2%, las medidas contra la presión, el trato y los riesgos psicosociales y la renuncia a tener un convenio de empresa propio33.

USO pide perdón y reconoce su error

Desde la sección sindical de USO, que forma parte del comité, se emitió un comunicado pidiendo «perdón», reconociendo que se habían «equivocado» al firmar un acuerdo que parte importante de la plantilla no comparte. El sindicato explicó que entró al SASEC (Sistema Asturiano de Solución Extrajudicial de Conflictos) con los objetivos de reducir la presión y lograr mejoras económicas reales.

USO detalla que la negociación fue intensa (más de 14 horas) y que la empresa situó el marco en términos muy estrictos: «o acuerdo, o la huelga del día 15 sin más negociación en ese momento». La empresa reiteró que no tenían autorización para las medidas económicas solicitadas y que, a pesar de ser el mismo grupo laboral, no son la misma sociedad mercantil.

USO justifica su decisión argumentando que una huelga sin continuidad o sin garantías claras de seguimiento no solo podría no avanzar más, sino también hacer perder lo poco que se había conseguido mover. Además, mencionan haber recibido mensajes privados de compañeros expresando «dudas sobre cuántos días de huelga podían asumirse económicamente» y el «temor a que iniciar un conflicto largo fuese inviable para parte de la plantilla».

El sindicato concluye que sobreestimaron el margen de la empresa y que no calibraron bien el sentimiento mayoritario respecto al acuerdo. No obstante, aseguraron que el acuerdo «no tiene por qué ser el punto final» y que la plantilla puede rectificar, retomando la huelga o iniciando movilizaciones indefinidas, si es una «decisión colectiva, clara y secundada».