Xuan de Lorenzo, el ovetense que sueña los coches del futuro

Manuel Noval Moro
Manuel Noval Moro REDACCIÓN

ASTURIAS

Xuan de Lorenzo
Xuan de Lorenzo

Después de triunfar con su primer vehículo, que le llevó mas de seis años fabricar con sus propias manos, trabaja ahora en el segundo, cuyo diseño «raro y extravagante» se le ocurrió mientras dormía

21 dic 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

Todos tenemos sueños cuando somos niños, y Xuan de Lorenzo no es una excepción. Fanático de los coches desde siempre, de niño soñó con diseñar y fabricar su propio coche. Pero lo que diferencia a este ovetense de la mayoría de la gente es que, mientras los demás dejamos que los sueños sean solo sueños, él se empeña en hacerlos realidad.

Hoy, el De Lorenzo es un coche que se exhibe por toda España y tiene un enorme reconocimiento allá donde va por su originalidad y su elegancia. Ahora está expuesto en el Museo del Automóvil de Salamanca, donde permanecerá tres meses. «Lo que más me gusta de mi coche es que, cuando la gente lo ve, las caras suelen tener una sonrisa. Y están un buen rato mirando para él­», asegura.

El coche del ovetense Xuan de Lorenzo
El coche del ovetense Xuan de Lorenzo

Hasta que tuvo acabado el coche tuvieron que pasar más de seis años plagados de horas y horas de trabajo y quebraderos de cabeza. Porque no hay que olvidar que De Lorenzo es fisioterapeuta y músico, y cuando se puso manos a la obra no sabía gran cosa de cómo se hacía un coche. El vehículo le rondaba la cabeza hacía tiempo. Un día, estaba en una cena con unos amigos en Oviedo y se dijo: «ahora o nunca; fui directo a casa a dibujar, estuve toda la noche dibujando y al día siguiente, cuando me levanté, vi el dibujo y me dije “a por él”». A partir de ahí, lo fue modificando a medida que trabajaba para mejorarlo, pero el resultado final se parece mucho a los bocetos originales.

El coche está inspirado en el art déco, se ve muy clásico y al mismo tiempo muy vanguardista. Tiene un diseño único por su parte trasera en forma de pico. De Lorenzo está muy contento con el resultado, y el éxito de su primer vehículo lo ha animado a diseñar más. «Ahora tengo otros tres; ya tengo terminado el diseño y estoy en ejecución del segundo», afirma, muy entusiasmado con su nueva propuesta. Este segundo coche, cuyo diseño quiere que permanezca en secreto hasta que esté acabado, también tiene un origen singular. Se le ocurrió mientras dormía. «Estaba en Zamora y me desperté con el coche en la cabeza, tengo todos los bocetos de esa noche», relata.

Así es el primer coche que fabricó el ovetense Xuan de Lorenzo
Así es el primer coche que fabricó el ovetense Xuan de Lorenzo

Este vehículo no se hará esperar tanto como el anterior por dos razones. La primera, que lo ha diseñado con más conocimiento de causa, y aunque entraña dificultades, tiene más claro cómo abordar su fabricación. La segunda, que le echa horas y horas de trabajo. «Estoy trabajando 14 o 15 horas al día, le estoy dando mucha caña para no eternizarme y presentarlo a finales de 2026».

Concretamente, en la feria del IFEMA, en Madrid, en noviembre. Teniendo en cuenta que empezó su fabricación hace dos meses, si cumple los plazos sí que terminará mucho más rápido. Es, asegura, «un coche diferente, muy sofisticado, raro y extravagante». Tiene un diseño futurista que sabe que va a sorprender. Promete un vehículo rompedor que no dejará indiferente a nadie. Ya tiene su nombre, pero tampoco lo quiere revelar porque da una pista inequívoca sobre la forma que tendrá, y quiere mantener la sorpresa hasta última hora. La forma será, asegura, «muy especial».

Vista de la parte trasera del coche fabricado y diseñado por el ovetense Xuan de Lorenzo
Vista de la parte trasera del coche fabricado y diseñado por el ovetense Xuan de Lorenzo

De Lorenzo quiere conseguir, en un futuro próximo, hacer una fábrica. «Por supuesto yo solo no la puedo hacer, necesito inversores y un plan, pero estoy luchando por ello; estoy haciendo otros diseños para que se vea que la marca va a tener una continuidad; hay mucho para empezar con estos cuatro diseños que tengo hechos, son todos deportivos pero no se parecen unos a otros», asegura.

Es un trabajo duro el de fabricar uno mismo los coches. «Todo es una guerra. Cualquier piecita, cualquier tontería es una guerra, es muy difícil porque hay que estar muy concentrado en todo momento; cada pieza lleva tanto tiempo que si no te concentras lo tienes que repetir, en la chapa no hay atajos, eso lo vas aprendiendo con el tiempo; al principio quieres atajar y luego te vas dando cuenta de lo trabajosa que es cada pieza: tienes que tenerlo claro y dedicar con paciencia el tiempo que requiere cada una».

Lo único que lamenta es la dificultad que hay en España para hacer circular su vehículo. «Aquí es imposible homologar un coche fabricado por ti mismo, estoy pensando en ir a homologar los coches a Inglaterra, porque aquí no se puede y allí es bastante sencillo». Con todo, la homologación nunca ha sido su prioridad. «Yo soy diseñador de coches, no puedo diseñar un coche pensando en las normativas que ponen cuatro personas que no saben lo que hacen».

Xuan de Lorenzo, mientras trabajaba para fabricar su primer coche
Xuan de Lorenzo, mientras trabajaba para fabricar su primer coche

De Lorenzo diseña el coche a su gusto, sin dejar de pensar en cuestiones como la seguridad, pero nunca con la mente puesta en la normativa. «Si yo veo la normativa antes de construir este coche cambio el diseño según esa normativa, y me limita; yo lucho por lo que a mí me gusta, y si no se puede usar, vale para reivindicar que en este país no se puede inventar nada con cuatro ruedas; aquí puedes salir con un patín sin seguro a la calle, o con una bicicleta sin retrovisores, pero no puedes andar con mi coche por la carretera; yo entiendo que me puedan limitar la velocidad a 90, pero no entiendo que directamente me digan que no puedo andar con el coche», lamenta.

Su intención es no tardar demasiado en hacer la fábrica, comercializar muy pocas unidades y que la fabricación siga siendo muy artesanal. No más de 25 unidades de cada diseño, «muy exclusivas y muy artesanales, que es lo que falta hoy en día: coches para gente que valora ese trabajo artesano, todo hecho con una lima, con cariño, a mano, donde ninguna pieza es igual que otra, eso es lo bonito».

Todo indica que, si finalmente su proyecto llega a buen puerto, no le faltarán compradores. Porque su primer coche ha tenido muchos pretendientes. «Me lo intentaron comprar bastantes personas pero no está en venta; quiero exponerlo el año que viene con el segundo», adelanta. Si su propuesta llega a buen puerto, en un futuro no muy lejano algunas carreteras tendrán el privilegio de sostener sobre su asfalto uno de los pocos De Lorenzo que van a rodar por el mundo.