Clara García, técnico deportivo: «El ejercicio adaptado y supervisado es seguro y beneficioso en la mayoría de los embarazos»
ASTURIAS
La entrenadora pone de relieve la importancia de entrenar con profesionales que adapten la actividad a cada etapa y advierte que hacerlo por cuenta propia «puede implicar riesgos si no se conocen las adaptaciones necesarias»
23 dic 2025 . Actualizado a las 10:34 h.Mantenerse activa durante el embarazo y el postparto ya no es solo una cuestión estética, sino que es una poderosa herramienta de salud y bienestar físico y emocional, siempre que no se trate de embarazos de riesgo o haya contraindicación médica. A pesar de los estudios y las evidencias que así lo corroboran, aún persisten dudas y miedos en torno al ejercicio físico en estas etapas clave de la vida de la mujer. Para disipar esas dudas, desmontar mitos y resolver preguntas frecuentes, La Voz de Asturias ha hablado con Clara García, técnico deportivo y entrenadora en CG Fitness, que imparte clases a mujeres adaptando el ejercicio al momento de gestación en el que se encuentran, ayudándolas a entender que el deporte puede convertirse en un gran aliado antes y después del parto. Así, la misma asegura que «el ejercicio adaptado y supervisado es seguro y beneficioso en la mayoría de los embarazos», si bien pone de relieve la importancia de que los entrenamientos estén dirigidos por profesionales que adapten la actividad a cada etapa, ya que advierte que hacerlos por cuenta propia «puede implicar riesgos».
—¿Por qué es importante mantenerse activa durante el embarazo y qué beneficios aporta tanto a la madre como al bebé?
—Mantenerse activa durante el embarazo es fundamental siempre que no exista contraindicación médica. Para la madre, el ejercicio ayuda a controlar el peso, reduce el riesgo de diabetes gestacional, mejora la circulación, disminuye dolores musculares y favorece el bienestar emocional. Para el bebé, una madre activa suele tener una mejor oxigenación y un entorno intrauterino más saludable, lo que se asocia con un desarrollo adecuado y menor riesgo de complicaciones.
—¿Qué mitos o miedos son más frecuentes entre las mujeres embarazadas cuando se habla de hacer deporte?
—Uno de los mitos más frecuentes es pensar que el ejercicio puede dañar al bebé o provocar un parto prematuro o incluso un aborto. La realidad es que el ejercicio adaptado y supervisado es seguro y beneficioso en la mayoría de los embarazos.
—¿Qué tipo de actividad física suele recomendarse durante el embarazo y cuáles deberían evitarse?
—Se recomiendan actividades de bajo impacto como caminar, nadar, yoga o pilates prenatal, así como entrenamiento de fuerza adaptado. Estas actividades ayudan a mantener la movilidad, la fuerza y la resistencia sin poner en riesgo a la madre ni al bebé. En cambio, se deben evitar deportes de contacto, actividades con alto riesgo de caídas, ejercicios que impliquen apneas, cargas excesivas y ejercicios que aumenten excesivamente la presión abdominal.
—¿Es necesario adaptar el entrenamiento según el trimestre de gestación? ¿Cómo cambia el trabajo físico en cada etapa del embarazo?
—Sí, es totalmente necesario. En el primer trimestre se prioriza la adaptación al cansancio y a los cambios hormonales. En el segundo trimestre, cuando muchas mujeres se sienten con más energía, se puede trabajar más la fuerza, la postura y la estabilidad. En el tercer trimestre, el entrenamiento se orienta a la movilidad, la respiración, el suelo pélvico y la preparación para el parto.
—En el postparto, ¿cuándo y cómo se puede retomar el ejercicio de forma segura?
—El ejercicio puede retomarse de forma progresiva a partir de las 6-8 semanas con respiración, movilidad y activación del suelo pélvico. Sin embargo, para volver a entrenamientos más intensos es importante esperar a la revisión médica y realizar una readaptación progresiva, teniendo en cuenta el tipo de parto y el estado del abdomen y del suelo pélvico.
Fortalecimiento del suelo pélvico
—¿Qué papel juega el fortalecimiento del suelo pélvico y la musculatura abdominal antes y después del parto?
—Tiene un papel clave. Un suelo pélvico y una musculatura abdominal bien trabajados ayudan a prevenir incontinencia, prolapsos y dolores lumbares. Además, facilitan el parto, mejoran la recuperación postparto y permiten una vuelta al ejercicio y al deporte mucho más segura.
—¿Cuáles son las señales de alerta que indican que una mujer embarazada o en postparto debe detener el ejercicio y consultar a un profesional sanitario?
—Algunas señales claras son el sangrado vaginal, dolor abdominal o pélvico intenso, mareos, dificultad para respirar, contracciones antes de tiempo, pérdida de líquido amniótico o una sensación de peso excesivo en la zona vaginal. Ante cualquiera de estas señales, se debe parar el ejercicio y consultar con un profesional sanitario.
—¿Qué diferencias existen entre entrenar por cuenta propia y hacerlo con una entrenadora especializada en embarazo y postparto?
—Una entrenadora especializada adapta el entrenamiento a cada etapa, controla las cargas, corrige la técnica y previene posibles disfunciones. Además, ofrece acompañamiento y tranquilidad, algo muy importante durante el embarazo y el postparto. Entrenar por cuenta propia puede implicar riesgos si no se conocen las adaptaciones necesarias
Impacto muy positivo en la salud emocional
—Desde su experiencia profesional, ¿cómo influye el ejercicio físico en la salud emocional y el bienestar psicológico durante estas etapas?
—Desde la experiencia profesional, el ejercicio tiene un impacto muy positivo en la salud emocional durante estas etapas. Ayuda a regular el estado de ánimo, reducir el estrés y la ansiedad y mejorar la autoestima en un momento de grandes cambios físicos y hormonales. Además, el movimiento permite a la mujer reconectar con su cuerpo, sentirse capaz y activa, lo que es especialmente importante en el embarazo y el postparto, donde muchas veces aparece el miedo o la inseguridad. También se ha visto que el ejercicio regular puede ayudar a prevenir o disminuir síntomas de depresión postparto.
—¿Qué mensaje le darías a las mujeres que quieren cuidarse físicamente durante el embarazo y el postparto, pero aún no se atreven a dar el paso?
—Les diría que cuidarse no es una cuestión estética, sino de salud y bienestar. No hace falta hacerlo perfecto ni empezar con grandes entrenamientos; lo importante es empezar poco a poco, escuchando el cuerpo y buscando acompañamiento profesional. El ejercicio bien adaptado no solo es seguro, sino que es una herramienta poderosa para sentirse más fuerte, más tranquila y más conectada con esta etapa tan importante de su vida. Dar el paso es una forma de autocuidado y también de amor hacia su bebé.