Frente a este bloque mayoritario de no adscripción religiosa, el 39% de los asturianos se declara católico, uno de los porcentajes más bajos de España
27 dic 2025 . Actualizado a las 05:00 h.Asturias se consolida como una de las comunidades autónomas con mayor nivel de secularización del país. Según el Barómetro sobre Religión y Creencias en España 2025, más de la mitad de la población asturiana no se identifica con ninguna confesión religiosa. En concreto, el 28% de los asturianos se define como indiferente o no creyente, el 14% como agnóstico y el 10% como ateo. En conjunto, un 52% de la ciudadanía del Principado no se adscribe a ninguna religión, un porcentaje que sitúa a Asturias entre las comunidades con mayor distanciamiento religioso del país.
Frente a este bloque mayoritario de no adscripción religiosa, el 39% de los asturianos se declara católico. Se trata de uno de los porcentajes más bajos de España, solo por encima de Cataluña y el País Vasco, y claramente por debajo de la media nacional, que alcanza el 46% de población católica. El informe recoge además que un 6% de la población del Principado se identifica con confesiones religiosas distintas de la católica.
La falta de identificación religiosa se refleja también en las prácticas. El 51% de los asturianos asegura que nunca asiste a ceremonias religiosas, excluyendo bodas, funerales u otros actos sociales. Este dato coloca a Asturias entre las comunidades con menor participación en celebraciones religiosas regulares. Solo un 33% declara acudir a ceremonias con alguna frecuencia, ya sea semanal, mensual o varias veces al año, mientras que el resto lo hace de forma esporádica o prácticamente inexistente.
En cuanto a la práctica personal, el informe señala que el 35% de los asturianos afirma no rezar nunca, un porcentaje elevado aunque ligeramente inferior al de quienes nunca acuden a ceremonias religiosas. Aun así, el estudio subraya que incluso entre las personas que se definen como no creyentes persisten determinadas prácticas o creencias de carácter espiritual, lo que apunta a una religiosidad cada vez más desligada de las instituciones tradicionales.
Otro de los aspectos destacados por el barómetro es la relación entre religión y espiritualidad. En Asturias, un 38% de la población declara no pertenecer a ninguna religión ni considerarse una persona espiritual, uno de los porcentajes más altos del país. Al mismo tiempo, un 15% afirma sentirse espiritual sin identificarse con ninguna confesión religiosa, lo que refuerza la idea de una vivencia de las creencias más individualizada y menos vinculada a las iglesias.
Pese a este contexto de fuerte secularización, el informe revela ciertas paradojas. Asturias presenta porcentajes relativamente altos en decisiones relacionadas con ritos religiosos en la infancia. El 61% de los encuestados en el Principado afirma que bautizaría a sus hijos o realizaría un rito equivalente en otra religión, y un 53% los animaría a hacer la primera comunión, las cifras más elevadas del conjunto del Estado. Unos datos que se pueden relacionar con el peso de la tradición cultural y familiar, incluso en una sociedad mayoritariamente no creyente.