Las reacciones de la comunidad venezolana en Asturias tras la caída de Maduro: «Esperábamos que llegara este día»
ASTURIAS
Sorpresa, nerviosismo, esperanza y también cautela marcan una jornada vivida con el corazón en vilo: «No soy capaz de asimilarlo»
07 ene 2026 . Actualizado a las 14:33 h.La noticia de la detención de Nicolás Maduro tras el ataque de Estados Unidos a Venezuela se propagó con rapidez entre la comunidad venezolana en Asturias y ha desatado una oleada de emociones difíciles de encajar. Sorpresa, nerviosismo, esperanza y también cautela marcan una jornada vivida con el corazón en vilo, pendientes de las pantallas y de las llamadas desde el otro lado del Atlántico.
En Gijón, Yaiselis Palacios reconoce que el día ha estado marcado por la incertidumbre. «Estamos muy nerviosos, todavía no tenemos suficiente información. Podría decirte que sentimos felicidad, pero es muy pronto», explica. Desde que se conocieron los hechos, apenas se ha separado de la pantalla. «No me he movido de la televisión en todo el día y supongo que esta noche apenas dormiré». Aun así, asoma un deseo largamente contenido: «Quisiera un futuro mejor para Venezuela, un país que viviera en libertad. Sin duda era un día que esperábamos que llegara; no sé si de esta forma, pero es lo que ha sido».
La cautela se repite en las palabras de Vicente Medina, también residente en Gijón. La experiencia reciente le obliga a contener la euforia. «En las elecciones del año pasado en Venezuela también pensé que sería el fin del régimen y al final no fue así. Quiero ser paciente», afirma. Medina confía en que los cambios que se abran ahora se consoliden «poco a poco y en firme, sin cometer errores que nos hagan retroceder». Aunque admite que afronta esta nueva etapa con ilusión, no esconde el dolor por lo ocurrido. «He vivido toda la mañana con el corazón roto por los bombardeos y por la gente inocente que ha tenido que sufrir para llegar hasta aquí». Aun así, mira al futuro con esperanza: «Creo que los próximos años serán mejores».
Ese mismo vaivén emocional se repite en otros puntos de Asturias. «No soy capaz de asimilarlo». Con esa frase resumía Keka Martínez el impacto inicial de las noticias. La influencer venezolana, afincada en Asturias tras vivir un tiempo en Madrid, relató en redes cómo su marido la despertó sobresaltada al grito de «¡Bombardearon Caracas! ¡Se llevaron a Maduro!». Como tantos otros emigrantes, lo primero que hizo fue llamar a su familia. «Están todos en Colombia y todos bien», explicó después. Tras el primer sobresalto, intentó poner orden a los sentimientos. «Al hablar con mi madre hemos sonreído. Estamos a un paso de la libertad, no lo puedo creer».
Desde Oviedo, el periodista Franklin Abreu, conocido en redes como @medicenklin, describe una sensación compartida por muchos. «Como venezolano que vive fuera, lo que siento es una mezcla de emociones muy difíciles de explicar». Habla de preocupación, de incertidumbre y, sobre todo, de respeto hacia quienes siguen en el país. Por eso ha optado por lanzar un mensaje prudente. «Lo único que puedo decir es que deseo profundamente que cualquier cosa que ocurra sea pensando en la paz, en la seguridad de las personas y en el bienestar de todos los venezolanos, estén donde estén».