Cristian Menéndez, brigadista: «Es difícil ocultar que en una mina se trabaje como en un chamizo»

La Voz OVIEDO

ASTURIAS

Cristian Menéndez, de la Brigada de Salvamento Minero, declara ante la comisión que investiga en el seno de la Junta General del Principado el accidente que el pasado 31 de marzo costó la vida a cinco trabajadores de la mina de Cerredo
Cristian Menéndez, de la Brigada de Salvamento Minero, declara ante la comisión que investiga en el seno de la Junta General del Principado el accidente que el pasado 31 de marzo costó la vida a cinco trabajadores de la mina de Cerredo Paco Paredes | EFE

El trabajador, que ha declarado en la comisión de investigación, desempeñó sus servicios entre 2002 y 2003 en una subcontrata de la mina de Cerredo

12 ene 2026 . Actualizado a las 13:35 h.

La comisión de la Junta General del Principado encargada de investigar el accidente que el 31 de marzo costó la vida a cinco trabajadores en la mina de Cerredo ha reanudado este lunes su trabajo recabando el testimonio de un miembro de la Brigada de Salvamento Minero que ha asegurado que no es fácil ocultar que en una explotación de carbón se trabaje como en un chamizo. Cristian Menéndez Cienfuegos, que lleva seis años siendo miembro de la Brigada de Salvamento y que trabajó entre 2002 y 2003 en una subcontrata de la mina de Cerredo, cuando formaba parte de Hullas de Coto Cortés, ha sido el primero de los nueve brigadistas que entre hoy y el miércoles comparecerán ante esta comisión.

Al ser preguntado sobre si es sencillo ocultar que las condiciones de trabajo en una mina no son propias ni del «peor de los chamizos», palabras que utilizó la exconsejera de Industria Belarmina Díaz al referirse al estado en el que encontraron la mina tras el accidente del 31 de marzo, este ayudante de barrenista se ha mostrado tajante y ha asegurado que no. Este brigadista, que no actuó en el rescate de los cinco mineros fallecidos en Cerredo, sí que formó parte del equipo que inspeccionó esta misma mina en marzo de 2022, siete meses después de que en otro accidente hubiese fallecido un trabajador y otro hubiese quedado gravemente herido.

Inspección de Minas

La inspección se llevó a cabo a requerimiento de la Dirección General de Minas en el piso sexto de dicha explotación y de la misma se concluyó que la empresa estaba realizando extracción de carbón que no había sido autorizada, ya que solo contaba con permisos para sacar chatarra y restos de mineral del interior de la explotación, por lo que fue sancionada. No obstante, Menéndez Cienfuegos ha reiterado a preguntas de los diputados que integran la comisión que por los restos de material que había en el interior y el exterior de la mina no puede concluir si la actividad era reciente o no, si se debía a que estaban extrayendo carbón o si se utilizaba para la retirada de chatarra. Lo que sí ha asegurado es que al hacer esa inspección, el acceso a la bocamina estaba tapiada, que tuvieron que derribar los bloques para acceder y que en el interior no había problemas de ventilación ni de gases, aunque sí un pequeño hundimiento.

Nada del otro mundo

«No había nada del otro mundo y la mina estaba bastante bien conservada. Había herramientas y vagones, lo que puede haber en cualquier explotación, aunque esté parada», ha señalado antes de afirmar que durante esa inspección, en la que estuvieron acompañados por el jefe de sección de Seguridad Minera del Principado, Alberto Vázquez, no les comentaron que hubiese extracción ilegal de carbón. Desde su experiencia, ha añadido, «parecía que no había actividad reciente», si bien el informe de Minas concluyó que había indicios racionales de extracción no autorizada de carbón, con ocho calles posteadas, equipos de trabajo y de perforación y la existencia de una red de aire comprimido. Se veía que la explotación era antigua, que había material abandonado en el interior y madera acopiada a la entrada de la bocamina, pero «en el frente no encontraron nada que les indicara que se estaba extrayendo carbón», ha añadido.

Indicios de extracción

Tras el accidente del pasado 31 de marzo, los inspectores encontraron en el nivel tercero de la mina, en el que tuvo lugar la explosión, equipos de transporte de mineral, vagones, una locomotora, una pala hidráulica, equipos de ventilación, martillos neumáticos, madera y tubería, entre otros materiales, así como dos huecos posteados de más de 18 y 24 metros de longitud. La explosión registrada en ese nivel se produjo por la acumulación de grisú en un punto en el que, al parecer, se estaba extrayendo carbón de forma ilegal ya que la empresa titular, Blue Solving, solo disponía de un permiso para retirar maquinaria y material para chatarra, así como los acopios de carbón que pudiera haber en el interior de la explotación, cerrada desde 2018, informa Efe.

La Comisión de Cerredo recabará este mismo lunes el testimonio de otros dos brigadistas y continuará sus trabajos a lo largo de todo el mes de enero con la toma de declaración a alcaldes, responsables políticos y empresarios del carbón.