El que fuera alcalde de San Martín del Rey Aurelio desarrolló una dilatada trayectoria política ligada al ámbito municipal y autonómico
17 ene 2026 . Actualizado a las 13:57 h.Graciano Torre González, quien fuera alcalde de San Martín del Rey Aurelio y consejero del Gobierno del Principado de Asturias, falleció este sábado a los 74 años. Natural de Carrocera, en el propio concejo de San Martín del Rey Aurelio, donde nació el 8 de febrero de 1951, desarrolló una dilatada trayectoria política ligada al ámbito municipal y autonómico. Gobernó el Ayuntamiento de San Martín del Rey Aurelio durante una década, entre 1991 y 2001, etapa en la que también estuvo al frente de la Mancomunidad de Obras y Servicios del Nalón y de la Federación Asturiana de Concejos (FACC). Su carrera continuó en el Ejecutivo autonómico, donde asumió responsabilidades como consejero de Trabajo y Promoción de Empleo (2001-2003), de Industria y Empleo entre 2003 y 2011, y, ya en 2012, de Economía y Empleo.
En un comunicado, el Ayuntamiento ha lamentado «profundamente» la muerte del político, que llevaba unos años alejado de la vida pública por motivos de salud. El consistorio ha declarado tres días de luto oficial y ha trasladado sus condolencias a la familia. La capilla ardiente se instalará en el salón de plenos de la Casa Consistorial, donde las banderas ondean a media asta, para «despedir con honores y honrar la memoria de un político ejemplar, carismático y comprometido que trabajó día a día por la mejora del municipio y el bienestar de los vecinos y vecinas de San Martín, cuya pérdida deja un profundo dolor». De Torre, destacan que fue una de las «figuras referentes de la política asturiana desde los años 90 y durante más de dos décadas».
Diplomado en Magisterio y licenciado en geografía e historia por la Universidad de Oviedo, inicio su carrera profesional como docente en la Enseñanza General Básica, y continuó como director del Colegio Público Rey Aurelio y del Centro de Profesores y Recursos del Nalón. Militante en el partido socialista, dio el salto a la política, como alcalde de San Martín del Rey Aurelio entre los años 1991 y 2001, dos legislaturas y media gobernando con mayoría absoluta, hasta que es llamado por el entonces presidente Vicente Álvarez Areces, para formar parte del Gobierno del Principado de Asturias, primero como consejero de Trabajo y Promoción de Empleo, (2001-2003), y después como consejero de Industria y Empleo (2003-2011).
Tras dos décadas dedicado a la vida política reanudó su actividad profesional como docente en el IES Juan José Calvo Miguel, en 2011, y un año después, recuperó la cartera como consejero de Economía y Empleo, bajo el mandato autonómico de Javier Fernández. Graciano Torre fue presidente de la Mancomunidad de Servicios del Nalón, primer presidente de la Federación Asturiana de Concejos (FACC), miembro de la Comisión Ejecutiva de la Asociación Comarcas Mineras (ACOM), presidente de la Red de Excelencia Territorial Europea, Miembro de la Ejecutiva de la Federación Socialista Asturiana (FSA), presidente del Instituto de Desarrollo Económico del Principado de Asturias (IDEPA), presidente de la Fundación Asturiana de la Energía, presidente de la Fundación Barredor, presidente de la Fundatec o presidente del Servicio Público de Empleo, además de ocupar cargos en diferentes consejos de administración como Mercasturias, Asturex o Itvasa.
Por su parte, la presidenta de la Federación Asturiana de Concejos (FACC), Cecilia Pérez Sánchez, ha expresado, en nombre del municipalismo asturiano, su «más sentido pesar» por el fallecimiento del primer presidente de la entidad. En un comunicado, la Federación explica que Graciano Torre fue elegido primer presidente de la FACC en la Asamblea General constituyente celebrada el 15 de diciembre de 1995, en la que los 78 ayuntamientos asturianos formalizaron su integración en la nueva entidad municipalista. Cecilia Pérez Sánchez ha subrayado que hoy se despide «una figura clave del municipalismo asturiano». «Graciano Torre contribuyó de manera decisiva a crear una Federación pensada para sumar y buscar acuerdos, desde la diversidad de nuestros concejos, con una convicción muy clara: el consenso como mejor herramienta para defender los intereses locales», ha explicado. Ese legado de cultura del diálogo y del entendimiento, «sigue siendo hoy uno de los principales patrimonios de la FACC».