El «oro verde» asturiano que sale reforzado del acuerdo con Mercosur: el Principado concentra el 20% de la producción nacional
ASTURIAS
El consumo anual de esta fruta se sitúa en torno a las 80.000 toneladas, frente a una producción estatal que apenas supera las 30.000
03 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Mientras el acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur sigue generando un fuerte rechazo en amplios sectores del campo europeo y asturiano, con movilizaciones y una oposición política prácticamente unánime en la Junta General, no todos los cultivos del Principado observan el nuevo escenario con inquietud. El kiwi se perfila como una de las producciones que podría salir reforzada del pacto con los países del cono sur.
Aunque lejos del peso histórico de la carne y la leche en la economía agraria regional, el cultivo del kiwi ha experimentado en Asturias un crecimiento sostenido desde que se introdujeron las primeras plantaciones en los años ochenta en las vegas del bajo Nalón. Cuatro décadas después, el Principado concentra en torno al 20% de la producción nacional, con unas 250 hectáreas dedicadas a este cultivo y una cosecha anual que ronda, según la evolución reciente, las 4.000 toneladas entre todas sus variedades.
La variedad verde sigue siendo mayoritaria, aunque en los últimos años se ha consolidado la expansión del kiwi amarillo (gold) y, en menor medida, del rojo, en respuesta a una demanda cada vez más diversificada. La producción asturiana se dirige en su mayor parte al mercado nacional, donde el kiwi es una de las frutas más consumidas y, al mismo tiempo, más importadas. El consumo anual se sitúa en torno a las 80.000 toneladas, frente a una producción estatal que apenas supera las 30.000.
En este contexto, el acuerdo con Mercosur abre nuevas expectativas para el sector. Algunas de las principales empresas productoras con presencia en Asturias cuentan desde hace años con explotaciones en el hemisferio sur, especialmente en Argentina y Chile, lo que les permite garantizar suministro durante todo el año bajo una misma marca. La eliminación de aranceles y la mayor estabilidad comercial que introduce el acuerdo refuerzan ese modelo, al facilitar el acceso a un mercado amplio, cercano en términos logísticos y sin barreras idiomáticas.
Además, el nuevo escenario puede contribuir a consolidar la posición de las empresas asentadas en la región frente a la creciente competencia de grupos europeos, especialmente franceses, que en los últimos años han intensificado su inversión en plantaciones en las vegas del Nalón y del Narcea.
El corazón del kiwi asturiano sigue estando ligado al río más emblemático de la región. Desde Cornellana hasta Soto del Barco, pasando por Pravia y Peñaullán, las plantaciones se extienden a ambas orillas del Nalón en una de las vegas más fértiles del norte peninsular. Las condiciones climáticas de temperaturas suaves, elevada humedad, protección frente a los vientos y suelos ricos en limos, explican el éxito de un cultivo que encontró en Asturias un entorno muy similar al de sus zonas de origen.
La campaña de este invierno apunta a una producción al alza, tanto en cantidad como en calibre, tras un año anterior marcado por la falta de horas de frío. La superación de los mínimos necesarios durante el invierno y el buen estado hídrico de los terrenos han favorecido una floración adecuada y una cosecha de mayor calidad. Desde el sector se estima que la producción regional crecerá entre un 20% y un 30% respecto a la anterior campaña.
A ello se suma un mercado que continúa marcado por la elevada demanda, lo que mantiene los precios en niveles altos y anima a nuevas plantaciones tanto en Asturias como en otras comunidades del norte peninsular. El kiwi del Principado, integrado desde 2008 en la marca Alimentos del Paraíso Natural, goza además de un reconocimiento creciente entre los consumidores por su calidad, lo que refuerza su posición en un escenario comercial que, pese a la controversia general, se presenta favorable para este «oro verde» asturiano.