Al fondo a la izquierda: los problemas de una candidatura unitaria en Asturias

ASTURIAS

F. Sotomonte

Los problemas de entendimiento tras la propuesta de Somos se prolongan desde hace décadas

21 ene 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Durante algo más de una década todos los grupos, partidos, corrientes, sensibilidades, de izquierda a la izquierda del PSOE en Asturias han jugado, todos ellos, a un mismo juego: el de proclamar que desean la unidad de acción electoral a la vez que hacen todo lo posible por boicotearla. ¿Puede que haya cambiado algo en los últimos tiempos? El pasado fin de semana, la diputada del grupo mixto (excandidata, expulsada, de Podemos) Covadonga Tomé, presentó en sociedad la plataforma política Somos Asturies con la propuesta explícita de buscar un gran acuerdo de cara a los próximos comicios, uno que pueda reunir, según se citó, a Izquierda Unida, Podemos, Movimiento Sumar Asturias, Izquierda Asturiana, Aína y también Equo en una «candidatura única, progresista y verdaderamente transformadora».

Todos los grupos, partidos, corrientes, sensibilidades, importan desde luego; pero hay uno que importa más que los otros y es Izquierda Unida, no sólo porque está en el gobierno del Principado y tiene además el gobierno de relevantes ayuntamientos de Asturias en la cuenca minera y más allá, sino porque también tiene su propia candidatura de integración. Lo cierto es que en las pasadas elecciones locales y autonómicas, con un trabajo previo que se prolongó muchos meses, IU acudió a las urnas bajo la marca Convocatoria por Asturias (en la que estaban integradas además de la coalición Más País e Izquierda Asturiana) y les fue moderadamente bien. De momento, desde IU se ha señalado que han recibido «bien» la propuesta planteada por Somos Asturies. Luego, ya veremos.

Por lo pronto hay algo que en el seno de IU cavilan y recuerdan, que desde hace tiempo en esta legislatura le han lanzado la mano en vano a Covadonga Tomé para una unidad de acción parlamentaria que nunca ha encontrado respuesta. Tomé (que tiene el muy valioso escaño número 23, que da la mayoría absoluta en la Junta General) ha apoyado, eso sí, todos los presupuestos de este mandato pero ha llegado a cuajar un acuerdo de entendimiento general para las votaciones que sí ha logrado el PP con Foro Asturias.

Esta herida está por cicatrizar, el pasado mes de marzo Álvaro Queipo y Adrián Pumares cerraron ese pacto, estableciendo reuniones periódicas para coincidir en votaciones y con ejes conservadores: apoyo a las empresas y autónomos, rebajas fiscales y reducción de la burocracia. Somos Asturies considera que la base de una confluencia pasa por diseñar un programa común de «mínimos» entre todas las fuerzas con el objetivo de atajar los problemas de vivienda, reforzar los servicios públicos y defender la igualdad, la Agenda 2030 y un turismo sostenible; pero no ha sido posible un encuentro así entre IU y Covadonga Tomé, incluso cuando fue expulsada de Podemos.

Y es precisamente esta trama, la genealogía de todos los implicados, de dónde viene cada cuál y cuánto son de conocidos entre ellos, lo que representa un problema añadido para una candidatura conjunta en las elecciones de 2027. No ha pasado inadvertido que en la propuesta lanzada este fin de semana de por parte de Somos buena parte de los acompañantes de Tomé fuera antiguos dirigentes de Podemos Asturies, desde su antiguo secretario general, Daniel Ripa, al exdiputado Enrique López. Muchos de ellos fueron adversos opositores a todo tipo de entendimiento con IU en los tiempos en los que los morados eran la fuerza hegemónica de ese espectro a la izquierda del PSOE, pero ya no lo son y en la vieja IU recuerdan muchos agravios y también que, en la práctica, provienen de culturas políticas muy diferentes con visiones también distintas sobre los pactos de gobierno y ninguno se engaña sobre un crecimiento de la derecha en las próximas elecciones.

Nada está escrito y pueden pasar muchas cosas pero un tiovivo tiene los mismos caballos, que suben y bajan pero no se mueven del sitio, y el giro es sobre un único eje, para volver al punto de partida.