La economía asturiana gana competitividad: su mercado laboral y las infraestructuras, las claves

Sergio Muñoz Solís
Sergio M. Solís REDACCIÓN

ASTURIAS

F. Sotomonte

El Principado abandona el grupo de comunidades con nivel competitivo bajo y escala al nivel medio-bajo. Como mayores debilidades, el estudio destaca el entorno institucional y de innovación

31 ene 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

La economía del Principado de Asturias mostró en 2024 una mejora significativa en su posición relativa dentro del conjunto autonómico español. Así lo constata el Informe de la Competitividad Regional en España 2025, elaborado por el Consejo General de Economistas a partir del Índice de Competitividad Regional (ICREG), que sitúa a Asturias en una fase de avance tras varios ejercicios en los niveles más bajos del ranking.

El principal hito que subraya el estudio es que Asturias abandona el grupo de comunidades con nivel competitivo bajo y escala al nivel medio-bajo. Se trata de un cambio relevante en la clasificación, ya que es la única comunidad autónoma que modifica su nivel competitivo respecto al año anterior, mejorando su posición relativa en el contexto nacional. Aunque el Principado continúa por debajo de la media estatal, el informe destaca una evolución positiva que rompe con la inercia de estancamiento observada en etapas previas.

El avance de la competitividad regional en 2024 se produce en un contexto económico general favorable. La economía española creció con fuerza, apoyada en la fortaleza de la demanda interna y en una intensa creación de empleo, lo que permitió reducir la tasa de paro respecto al año anterior. Este escenario ha favorecido una mejora generalizada del índice de competitividad en el conjunto de las comunidades autónomas, aunque de forma desigual.

En el caso asturiano, el informe señala que los principales motores de esta mejora competitiva se encuentran en el entorno económico y en el mercado de trabajo, dos de los ejes que muestran mayor dinamismo a escala nacional durante el último ejercicio analizado. En el ranking por ejes, Asturias se sitúa en posiciones intermedias en ambos ámbitos, con una evolución más favorable que en ejercicios anteriores.

Especialmente destacable es el comportamiento del eje de infraestructuras básicas, donde el Principado alcanza una de las mejores posiciones del conjunto autonómico. Este resultado sitúa a Asturias entre las regiones mejor dotadas en este ámbito, uno de los factores estructurales clave para sostener el crecimiento económico y mejorar la capacidad competitiva a medio plazo. El informe identifica la disponibilidad de infraestructuras como una de las fortalezas más claras de la economía asturiana.

También el eje de eficiencia empresarial muestra una posición intermedia, lo que indica una situación relativamente más sólida del tejido productivo en comparación con otros ámbitos del índice. En cambio, el estudio señala mayores debilidades en los ejes de entorno institucional y de innovación, donde el Principado se sitúa en posiciones más atrasadas.

El avance de Asturias se enmarca, además, en un proceso más amplio de convergencia competitiva entre las comunidades autónomas. El informe destaca que, a lo largo de los últimos quince años, se ha reducido la dispersión de los niveles de competitividad regional, lo que indica una cierta aproximación entre territorios. Esta convergencia ha sido especialmente intensa en ámbitos como el mercado de trabajo, el capital humano y la innovación, factores estrechamente ligados al empleo y al ciclo económico.

No obstante, el estudio advierte de que las diferencias territoriales siguen siendo significativas. Las comunidades con mayor nivel competitivo, Madrid, Navarra y País Vasco, mantienen una ventaja clara y consolidan lo que el informe denomina el «triángulo competitivo». Frente a ellas, un amplio grupo de regiones, entre las que se encuentra Asturias, se sitúa en niveles medios o medio-bajos, con un margen de mejora todavía amplio. El informe subraya que la competitividad es un concepto estructural, menos volátil que el crecimiento económico, y que los avances requieren continuidad en el tiempo.