Asturias supera el centenar de infraestructuras críticas en riesgo muy grave de inundación
ASTURIAS
Un informe señala la situación de riesgo para escuelas u hospitales e indica que Langreo, Oviedo y Gijón son los concejos más afectados
28 ene 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Tras varias jornadas de intensas lluvias, la a Confederación Hidrográfica del Cantábrico (CHC) lanzó este lunes la primera señal de alerta sobre ríos Narcea y Pigüeña que había visto doblado su caudal en apenas un día. No es la primera vez que en Asturias los entornos fluviales presentan riesgos intensos de inundación y, de hecho, es una peligro que puede afectar a zonas pobladas e infraestructuras esenciales.
Así lo recoge de hecho el informe Infraestructuras Críticas Inundables en España 2025: Riesgo, vulnerabilidad y prioridades de actuación ante escenarios climáticos extremos, publicado en octubre del año pasado por el Observatorio de Sostenibilidad; en el estudio se detallan, cuantifican y clasifican las instalaciones, los servicios y los edificios situados en las superficies inundables a partir de datos oficiales del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico asociados al segundo ciclo de planificación hidrológica. Y el el caso de Asturias hay severas advertencias.
En concreto, Asturias concentra 112 infraestructuras críticas en riesgo de inundación para un periodo de retorno de 500 años, según el informe Infraestructuras Críticas Inundables en España, publicado por el Observatorio de Sostenibilidad en octubre de 2025. La gran mayoría de estas instalaciones están clasificadas con un nivel de afección «muy grave», lo que sitúa al Principado entre los territorios con una elevada exposición de servicios esenciales ante episodios extremos de inundación.
Uno de los ámbitos más afectados es el de la población vulnerable y la educación. El informe identifica 43 centros educativos en riesgo, entre ellos institutos y colegios con afección catalogada como muy grave, como el IES Río Trubia y el CP Narciso Sánchez, ambos en Oviedo, así como el IES Noreña. A esta relación se suman dos centros de Educación Infantil, Les Xanes, en Mieres, y la EEI La Toba, en Avilés. En el ámbito asistencial, el documento recoge 10 residencias de ancianos, todas con riesgo muy grave, entre las que figuran DomusVi La Sirena, en Gijón; la Residencia Los Canapés, en Avilés, y el Centro Geriátrico Salinas, en Castrillón. Además, se señalan cuatro cámpings en situación muy grave, localizados en los municipios de Gozón, Cangas de Onís y Ribadesella.
El análisis también subraya la vulnerabilidad de instalaciones clave para la seguridad y la salud, esenciales en la gestión de emergencias. En el apartado de seguridad se incluyen cinco parques de bomberos, entre ellos los de Avilés, Grado y Pravia, así como cinco puestos de la Guardia Civil, como los de Langreo y Villaviciosa, y siete dependencias policiales, todas ubicadas en zonas inundables. En el ámbito sanitario, el informe identifica dos hospitales con riesgo muy grave: la Fundación Sanatorio Privado Adaro, en Langreo, y el Hospital del Oriente de Asturias Francisco Grande Covián, en Parres.
La industria y los servicios básicos concentran otro volumen significativo de puntos críticos. En Asturias se contabilizan 23 instalaciones de emisiones industriales afectadas, entre las que destacan por su nivel muy grave la planta de ArcelorMittal en Avilés, la Fábrica de Armas de Trubia, Asturiana de Zinc, en Castrillón, y varias centrales térmicas, como las de Soto de Ribera, La Pereda, Lada y Soto de la Barca. A ello se suma la vulnerabilidad del sistema de saneamiento, con ocho estaciones depuradoras de aguas residuales (EDAR) identificadas, entre las que presentan riesgo muy grave las de Villapérez y Olloniego, en Oviedo; Frieres, en Langreo, y Luarca, en Valdés.
El informe distribuye las 112 infraestructuras críticas en riesgo entre 30 concejos asturianos. Langreo encabeza la lista con 18 instalaciones afectadas, seguido de Gijón, con 12, y Oviedo, con 11. A continuación figuran Mieres, con ocho infraestructuras, y Avilés y Grado, con seis cada uno. Según el análisis, estos datos reflejan una concentración significativa de servicios esenciales y equipamientos estratégicos en zonas inundables, según el diagnóstico del Observatorio de Sostenibilidad.
En el ámbito nacional, el documento, identifica en España hasta 11.198 infraestructuras situadas dentro de la lámina de inundación correspondiente a un periodo de retorno de 500 años. De ese conjunto, el 71% se encuentra en una situación calificada como de riesgo «muy grave», lo que evidencia una exposición elevada de servicios estratégicos ante eventos climáticos extremos. A partir de este análisis, el informe selecciona 2.673 infraestructuras críticas con riesgo muy grave que considera prioritarias para una actuación urgente.
La distribución territorial del riesgo muestra importantes desequilibrios. Cataluña concentra el 37% del total nacional de infraestructuras en situación muy grave, seguida de Galicia, con el 16%, y del País Vasco, con un 8%. A continuación se sitúan Andalucía, con un 7%, y otras comunidades como Murcia (5%), la Comunidad Valenciana (4%) y Aragón (4%). El resto de las comunidades presentan porcentajes inferiores al 4%, lo que refleja una concentración significativa del riesgo en determinadas áreas del país.
Por tipología, el informe clasifica las infraestructuras en seis grandes grupos, con un impacto especialmente relevante sobre la población más vulnerable. El 56% del riesgo muy grave corresponde a equipamientos vinculados a poblaciones vulnerables, entre los que se incluyen 1.126 centros escolares, 420 residencias de ancianos, 232 centros de educación infantil y 189 cámpings. Le sigue el ámbito de la seguridad ambiental, que concentra el 17%, con 375 estaciones depuradoras de aguas residuales (EDAR), 82 instalaciones radiactivas y 77 instalaciones químicas.
El apartado de servicios básicos e industria representa el 13% del riesgo muy grave, con 455 centros industriales, 415 subestaciones eléctricas y 282 infraestructuras de abastecimiento de agua. En el ámbito de la seguridad del Estado, que supone el 9%, se contabilizan 116 cuarteles de la Guardia Civil, 114 comisarías y 51 parques de bomberos. La categoría de salud concentra el 3%, con 112 hospitales y tres centros de salud, mientras que el transporte supone otro 3%, con 155 infraestructuras viarias, 90 estaciones de autobuses y 13 aeropuertos en zonas inundables.
Desde el punto de vista metodológico, el Observatorio de Sostenibilidad justifica el uso del periodo de retorno de 500 años a partir de la experiencia reciente de la DANA de Valencia de 2024, durante la cual se inundaron 16.000 hectáreas que quedaban fuera de las previsiones oficiales. Este episodio, según el informe, pone de manifiesto que el cambio climático está incrementando la frecuencia y la intensidad de los eventos extremos y que la falta de planificación constituye uno de los principales factores de riesgo asociados al calentamiento global en España.
Como conclusión, el documento plantea diez medidas urgentes para reducir la vulnerabilidad del territorio. Entre ellas figuran la implantación de sistemas de alerta temprana con protocolos de obligado cumplimiento, la creación de una etiqueta de calificación de riesgo de inundación para edificaciones, el retranqueo o alejamiento de zonas urbanizadas en áreas de riesgo elevado y la paralización de nuevas construcciones en zonas inundables, junto con la revisión de los planes urbanísticos. A estas propuestas se suma la apuesta por una gestión integral de cuencas mediante soluciones basadas en la naturaleza, como la reforestación o la creación de parques inundables, como ejes centrales de la adaptación frente a las inundaciones.