La presidenta de FADE, María Calvo, afirma que los tratados comerciales «no pueden construirse a costa de perjudicar a sectores productivos concretos»
28 ene 2026 . Actualizado a las 19:54 h.La Federación Asturiana de Empresarios (FADE) ha defendido este miércoles que los acuerdos comerciales «deben generar oportunidades, pero no pueden construirse a costa de perjudicar a sectores productivos concretos».
La presidenta de la patronal de los empresarios asturianos, María Calvo, ha mantenido una reunión de trabajo con la Mesa Agroalimentaria de FADE para analizar la situación del sector y el contexto internacional.
Durante el encuentro se han abordado los acuerdos comerciales entre la Unión Europea y Mercosur, así como las negociaciones en curso con India, en un «escenario global marcado por la inestabilidad geopolítica, la reconfiguración de las cadenas de suministro y la creciente competencia internacional», ha informado FADE.
Calvo ha comentado que «por beneficiar a unos sectores no se puede penalizar a otros» al tiempo que ha defendido que «cualquier apertura de mercados debe ir acompañada de mecanismos efectivos de protección y equilibrio».
En este sentido, la patronal ha expresado que «los acuerdos comerciales deben generar oportunidades, pero no pueden construirse a costa de perjudicar a sectores productivos concretos».
En relación con el acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur, FADE ha insistido en la necesidad de una «vigilancia real y estricta» del cumplimiento de las cláusulas de salvaguardia, así como de los controles sanitarios y fitosanitarios, para garantizar condiciones de «competencia justas y evitar distorsiones en el mercado interior europeo».
Asimismo, ha destacado la importancia de reforzar la Política Agraria Común (PAC) como instrumento compensatorio, especialmente para aquellos territorios y sectores que puedan «verse perjudicados por estos acuerdos comerciales», punto en el que ha reclamado mecanismos específicos de apoyo y adaptación para el sector agroganadero asturiano.
En la reunión se han identificado como ámbitos «especialmente sensibles» los sectores de la carne y la miel, por su exposición directa a la competencia exterior, y el impacto en los costes de producción y la presión sobre los márgenes de rentabilidad, lo que genera una «preocupación estratégica para el equilibrio del medio rural y la sostenibilidad del tejido productivo».
Con todo, FADE ha reafirmado su compromiso con una internacionalización «abierta e inteligente», pero basada en criterios de «equilibrio, reciprocidad, protección de los sectores estratégicos y defensa del modelo productivo europeo», especialmente en territorios como Asturias, donde el sector agroalimentario cumple una «función económica, social y territorial esencial»; informó Efe.