El «gran reemplazo» laboral: por cada joven que entra al mercado laboral en Asturias cuatro trabajadores se jubilan

ASTURIAS

F. Sotomonte

El crecimiento de la población ocupada de los últimos ejercicios se sostiene gracias a la inmigración

07 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Se suele llamar 'boomers' a la generación nacida después de la Segunda Guerra Mundial hasta los años 70, es la generación más numerosa de la historia y con una esperanza de vida notablemente mejor que la de sus ancestros. Y llega el momento en el que empieza a jubilarse y, por sus enormes dimensiones, lo hace en masa. Hasta tal punto de que no está claro sobre si habrá relevo suficiente en determinados sectores.

En Asturias la situación es especialmente aguda ya que se trata de una comunidad especialmente envejecida. Tanto que el el análisis de un informe de la Fundación Adecco habla de «desequilibrio en el relevo generacional». El documento sitúa al Principado entre las cuatro autonomías españolas (junto a País Vasco, Galicia y Castilla y León) con las perspectivas más desfavorables en términos de relevo generacional, un factor que, según asegura, podría condiciona la evolución de su mercado de trabajo en la próxima década.

Según este estudio, en Asturias se producirá una relación de un joven que se incorpora al mercado laboral por cada cuatro personas que se jubilan en los próximos diez años. Esta proporción es sensiblemente peor que la media nacional, donde el equilibrio se sitúa en una ratio de 1 a 3. En el conjunto del país, solo el País Vasco, con una relación de 4,6, y Castilla y León y Galicia, ambas con 4,4, presentan un escenario más desfavorable que el asturiano.

El estudio atribuye esta posición crítica a la combinación de dos factores que actúan de manera simultánea. Por un lado, Asturias cuenta con una de las poblaciones más envejecidas de España, con un volumen muy elevado de trabajadores que alcanzarán la edad de jubilación en los próximos diez años. Por otro lado, la comunidad presenta una tasa de actividad entre los menores de 25 años inferior a la media nacional, que se sitúa en el 37,8%

Así el informe alerta de una posible escasez de talento, que amenaza la sostenibilidad y la competitividad de la economía regional, especialmente en sectores estratégicos que ya podrían estar experimentando dificultades para cubrir puestos de trabajo. A ello se suma el riesgo de una pérdida significativa de conocimiento y experiencia, ya que el volumen de jubilaciones cuadruplica al de nuevas incorporaciones, lo que puede provocar la desaparición de un importante 'saber hacer' si no se articulan mecanismos eficaces de transferencia generacional.

Ante este escenario, la Fundación Adecco propone para Asturias una serie de medidas; entre ellas, destaca la retención del talento sénior, mediante fórmulas flexibles que permitan reenganchar o mantener activos a los mayores de 50 años y evitar una caída de la productividad. También subraya la integración de población migrante como un motor imprescindible para cubrir las vacantes que la población joven autóctona no puede asumir por razones demográficas. Por último, el informe apuesta por la adopción tecnológica, y en particular por la Inteligencia Artificial, no como una amenaza, sino como una herramienta necesaria para que una fuerza laboral cada vez más limitada pueda sostener la capacidad productiva del territorio.

Luz en la industria manufacturera

El análisis coincide en algunos de sus puntos con las conclusiones del informe del Observatorio de las Ocupaciones del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE), que señala que el mercado laboral del Principado de Asturias presenta una evolución marcada por un deterioro estructural a largo plazo, aunque con algunos signos de estabilización reciente y un comportamiento diferencial en determinadas actividades industriales.

Según el SEPE, en términos de afiliación a la Seguridad Social, Asturias destaca negativamente en la comparativa histórica nacional. Entre los años 2007 y 2024, es la comunidad autónoma que más ha perdido afiliados en valores absolutos. Además, junto con Galicia y Castilla y León, forma parte del reducido grupo de solo tres regiones que en 2024 registraban un número de personas afiliadas inferior al existente en 2007, lo que evidencia un retroceso sostenido del empleo en el largo plazo.

Pese a esta tendencia general, el informe subraya que Asturias mantiene un peso relevante en determinadas actividades de la industria manufacturera. En el sector de fabricación de productos metálicos, excepto maquinaria, la comunidad se sitúa entre los territorios que concentran alrededor de la mitad de la contratación nacional. En 2024, esta actividad registró un aumento del número de contratos y, de forma paralela, una disminución del número de personas paradas con respecto al año anterior. Un comportamiento similar se observa en la reparación e instalación de maquinaria y equipo, donde Asturias figura también entre las provincias con mayor volumen de contratación a nivel estatal. 

En todo caso y de cara al futuro el informe del SEPE ve un cambio positivo, una luz al final del túnel. En el período 2023-2024, Asturias registró un crecimiento interanual positivo del número de afiliados, aunque este incremento se situó en el tramo más bajo del conjunto de comunidades autónomas, con una subida comprendida entre el 1 % y el 2 %. Por último, en las actividades industriales clave analizadas (productos metálicos y reparación de maquinaria) la región logró reducir el número de demandantes de empleo parados durante el último año, lo que apunta a una cierta mejora del comportamiento del mercado laboral en estos sectores específicos.

Relevo inmigrante para crecer

El mercado laboral asturiano atraviesa una situación paradójica. La comunidad cuenta hoy con más población en edad de trabajar que en años anteriores, gracias sobre todo a la llegada de personas procedentes del exterior, y está creando empleo a un ritmo intenso, con el paro en niveles bajos. Sin embargo, este crecimiento ya no se apoya en la activación de su propia población residente, sino en la capacidad de atraer nuevos efectivos, ya que el envejecimiento y las jubilaciones reducen el margen interno del mercado de trabajo.

Este escenario se desprende del análisis de los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) correspondientes al período comprendido entre el primer trimestre de 2023 y el cierre de 2025, que reflejan una clara expansión del empleo, acompañada de tensiones estructurales muy visibles en los flujos de población.

El aumento de la ocupación ha sido uno de los rasgos más destacados de estos tres años. En el primer trimestre de 2023, Asturias contaba con 380.400 personas ocupadas, mientras que al final de 2025 la cifra había ascendido hasta 436.200. En conjunto, la comunidad sumó 55.800 personas al empleo, lo que supone un crecimiento del 14,6 %, una subida muy elevada en un contexto de envejecimiento demográfico.

Al mismo tiempo, el desempleo se redujo de forma notable. El número de personas paradas pasó de 57.300 al inicio de 2023 a 40.100 al cierre de 2025. Más allá del dato total, los movimientos entre paro y empleo muestran una mejora clara. En el último trimestre de 2025, 16.100 personas lograron incorporarse al mercado laboral procedentes del desempleo, una de las cifras más altas de los últimos años.

En todo caso los datos del INE confirman una salida constante de trabajadores hacia la inactividad, no hacía el paso sino principalmente por jubilación. Cada trimestre, entre 8.000 y 11.000 personas que estaban trabajando abandonan el mercado laboral. En el último trimestre de 2025, fueron 9.300 personas, una cifra superior a la de quienes hicieron el recorrido inverso, ya que solo 7.100 personas inactivas lograron encontrar empleo en ese mismo periodo. Esto significa que Asturias pierde más trabajadores por retiro de los que es capaz de reincorporar desde su propia población inactiva.

Otro dato clave es la evolución de la población de 16 y más años. Lejos de disminuir, como cabría esperar en una región envejecida, este colectivo creció de forma apreciable. En el primer trimestre de 2023 había 889.500 personas en edad de trabajar, frente a 907.800 al final de 2025, lo que supone un aumento de 18.300 personas en tres años. Dado que el saldo natural es negativo, este crecimiento sólo se explica por la llegada de población de fuera de Asturias, que está sosteniendo el aumento de la ocupación.

Por último, los datos reflejan una elevada estabilidad del empleo. En el último tramo de 2025, el 94,6 % de las personas ocupadas mantuvo su puesto de trabajo, es decir, 412.600 de un total de 436.200, lo que apunta a un mercado laboral menos dependiente de la estacionalidad y con un mayor peso del empleo de carácter estructural.