El riesgo de exclusión social repunta en Asturias: 10.000 personas más que en 2018

La Voz OVIEDO

ASTURIAS

Paseando por Gijón
Paseando por Gijón PACO RODRÍGUEZ

El informe de Cáritas recoge que la carestía de la vivienda y la precaridad del empleo son los principales factores del incremento de la exclusión social en 10.000 personas entre los años 2018 y 2024

04 feb 2026 . Actualizado a las 13:20 h.

La carestía de la vivienda y la precariedad del empleo han hecho repuntar en Asturias el riesgo de exclusión social, que afecta a una quinta parte de la población, a pesar de que la tasa de pobreza se ha reducido en la comunidad del 20,9 al 15,6 por ciento entre los años 2018 y 2024. Así lo refleja un informe elaborado por Cáritas, la Fundación Fomento de Estudios Sociales y Sociología Aplicada (FOESSA) y la Fundación Padre Ossó, y que hoy ha sido presentado en Oviedo.

El informe, que apunta que la carestía de la vivienda y la precaridad del empleo son los principales factores del incremento de la exclusión social en 10.000 personas entre los años 2018 y 2024, ha detectado un fenómeno «inédito» de fragmentación en el que la clase media se contrae desplazándose hacia estratos inferiores.

El informe señala que las fases de recuperación económica tras dos décadas de crisis encadenadas no han logrado cerrar la brecha. Un 29 por ciento de la población esta afectada por «algún rasgo de exclusión residencial» por el «fuerte incremento del coste de la vivienda. Según el informe de la Fundación FOESSA y Cáritas, «se destinan tantos recursos al pago de la vivienda y los suministros que una vez pagados, las familias se quedan por debajo del umbral de la pobreza».

Unas 120.000 personas viven en una vivienda insegura por la inestabilidad en la tenencia o por dificultades legales y 50.000 lo hacen en sitios inadecuados con problemas de hacinamiento o deficiencias graves en la construcción. Otro de las causas principales de la exclusión es, según el informe, la precariedad laboral, que afecta al 52 por ciento de los trabajadores con jornada parcial, a pesar de que el empleo global crece en la comunidad. El 17,1 por ciento de los trabajadores de Asturias están afectados por exclusión en el empleo, una incidencia mayor que la media estatal, al sufrir «inestabilidad laboral grave, desempleo de larga duración o de todos los miembros del hogar».

«El empleo se recupera pero el bolsillo y la integración no lo nota», incide el estudio, que ha sido presentado este miércoles por la directora de Cáritas Diocesana de Oviedo, Elsa Suárez; el secretario técnico de la Fundación FOESSA y coordinador del informe, Raúl Flores, y la responsable del Servicio de Estudios y Análisis de Cáritas Diocesana Oviedo, Pilar Díaz.

A pesar de que la tasa de la pobreza en Asturias ha bajado desde 2018, la «fragilidad económica persiste», con un 5,7 por ciento de la población que sufre carencia material y social «severa». Casi tres de cada 10 personas no pueden afrontar gastos imprevistos, el 14 por ciento no puede mantener su vivienda a una temperatura adecuada y un 8 por ciento de los hogares presenta retrasos en los pagos vinculados a la vivienda o en las compras a plazos.

Extranjeros, mujeres, niños y jóvenes

Según informa Efe, el informe añade que extranjeros, mujeres y infancia y juventud son los que en mayor medida sufren la exclusión social. El 60 por ciento de la población extranjera, uno de cada tres menores y el 33 por ciento de los hogares sustentados por mujeres entran dentro de los parámetros de exclusión, en una fractura social «alarmante» en los hogares monoparentales, en los que la combinación de ingresos insuficientes y cargas de cuidados eleva la tasa al 38 por ciento.

Casi dos de cada diez personas tienen dificultades para acceder a productos y tratamientos de salud, debido principalmente el elevado coste de los mismos y también a una alimentación que ha empeorado dese 2018. El documento destaca que «se aprecia claramente que la exclusión afecta a casi la mitad de las personas con diagnóstico de enfermedad mental, un 47,8 por ciento en Asturias, frente al 32,2 por ciento del conjunto de España. La Fundación FAESSA y Caritas han demandado un «cambio radical» en las políticas y modelos actuales, con un «nuevo pacto social basado en valores que pongan en el centro la interdependencia y el cuidado».