Más bajas y más largas: la incapacidad temporal en Asturias sigue muy por encima de los niveles prepandemia
ASTURIAS
Tanto el número de bajas laborales como su duración media crecieron con fuerza entre 2020 y 2022 y, aunque posteriormente ha habido una leve corrección, los niveles siguen muy por encima de los previos a la crisis sanitaria
08 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.La incapacidad temporal se ha convertido en uno de los grandes retos del sistema laboral y sanitario a nivel estatal y, por ende, también en Asturias. La razón es un aumento sostenido del número de procesos de baja laboral desde 2017, con un punto de inflexión claro a partir de la pandemia, ya que desde la crisis sanitaria la incapacidad temporal (IT) en nuestra región se ha situado muy por encima de los niveles prepandemia, según muestran los recientes datos del panel de indicadores de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF). Así, una de las conclusiones que se puede extraer es que, si bien entre 2020 y 2022 fue cuando más crecieron tanto el número de bajas laborales como su duración media debido a la Covid-19 y posteriormente hubo una leve corrección, el volumen de bajas, su incidencia y su duración media continúan muy por encima de los previos a la crisis sanitaria.
Los datos correspondientes al régimen general de la Seguridad Social indican que el número total de procesos de incapacidad temporal en Asturias pasó de 86,9 por cada 1.000 afiliados en 2017 a 131,6 por cada 1.000 afiliados en 2024, lo que supone un incremento de casi el 50% en apenas siete años. Cabe apuntar que la evolución no ha sido lineal: tras un crecimiento progresivo entre 2017 y 2019, el aumento se acelera con fuerza a partir de 2020, coincidiendo con el impacto de la Covid-19 en la salud de los trabajadores y en el mercado laboral. El año 2022 marca el máximo de la serie, con 185,4 bajas laborales por cada 1.000 afiliados, una cifra sin precedentes que refleja el efecto de la pandemia en el aumento de las bajas por contingencias comunes, las mayoritarias ese año, con 106 procesos de IT por cada 1.000 afiliados, frente a las 79,3 contingencias profesionales por cada 1.000 afiliados.
A partir de ese pico se produce una corrección significativa en 2023, cuando el número de procesos desciende hasta 128,3 por cada 1.000, seguido de un ligero repunte en 2024, con casi 132 bajas laborales por cada 1.000 afiliados. Pese a esta bajada respecto a 2022, el volumen de bajas sigue claramente por encima de los niveles anteriores a la crisis sanitaria, ya que en 2019 el dato que ofrece la herramienta de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef) a partir de las cifras de la Seguridad Social es de 101 procesos por cada 1.000 afiliados.
El patrón se repite en la tasa de incidencia, que mide el número de procesos en relación con la población protegida. En 2017 la tasa se situaba en 20,2 por mil, mientras que en 2019 ya había ascendido hasta el 22,9. El salto más acusado se produce entre 2020 y 2022, cuando la tasa pasa del 29,5 al 41,5 por mil, el valor más alto del periodo analizado. A partir de 2022, la incidencia se reduce, pero en 2024 aún se mantiene en 28,5 por mil, casi ocho puntos por encima del nivel previo a la pandemia.
Más allá del número de bajas, uno de los elementos que más presiona al sistema es la duración media de los procesos. Los datos de AIReF muestran que, aunque la duración ya era elevada antes de 2020, el fenómeno se intensifica en los últimos años. Si bien entre 2017 y 2019 se situaba en torno a los 56-65 días, la duración media desciende ligeramente en 2020 y 2021, para caer de forma notable en 2022 hasta 43,6 días, posiblemente por un mayor número de procesos más cortos ligados a la Covid-19. Sin embargo, esta tendencia se revierte con fuerza en los dos últimos ejercicios analizados. En 2023 la duración media vuelve a subir hasta 64,7 días y en 2024 alcanza los 71,8 días, el valor más alto de toda la serie.
Quien y por qué causa está de baja laboral
Analizando los datos del panel de indicadores de la AIReF, y como se decía anteriormente, en la serie histórica entre 2017 y 2024, el mayor número de procesos de incapacidad temporal es por contingencias comunes, con 117,6 bajas laborales por cada 1.000 afiliados en 2024, frente a las 74 bajas por contingencias comunes por cada 1.000 afiliados que se registraron en 2017. Filtrando los datos por edad, es el personal laboral de entre 45 y 55 años el que en 2024 tenía más procesos abiertos, con algo más de 34 casos por cada 1.000 habitantes, cuando en 2017 el dato de bajas de este tramo de edad era de 19,4. Y, aunque resulte paradójico, no son los trabajadores sénior (los que están entre los 55 y los 65 años) los siguientes que más están de baja, sino que son los comprendidos entre los 35 y los 45 años, con 30 procesos por cada 1.000 afiliados en 2024, frente al dato de 22,8 que tenía este tramo de edad en 2017. Los procesos en los sénior, por su parte, en 2024 fueron 25,7 en 2024, frente a los 15,6 de 2017.
Pero, ¿cuál es la causa de las bajas laborales por contingencias comunes? La herramienta de AIReF desglosa en el apartado Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE) que las afecciones en huesos, articulaciones y músculos generó en 2024 hasta 27,3 incapacidades temporales por cada 1.000 afiliados, una cifra muy similar a la registrada en el apartado «otros», enfermedades sin especificar, que suman otras 27,3 incapacidades temporales. Las enfermedades respiratorias es lo siguiente que en 2024 causó más bajas laborales, con casi 19 procedimientos por cada 1.000 afiliaciones; seguidas de las bajas por enfermedades mentales y del comportamiento, con 14 procedimientos por cada 1.000 afiliados; y de las enfermedades infecciosas, que en 2024 ocasionaron 13,2 procesos por cada 1.000 afiliados. A este respecto, cabe destacar que, en 2022, las bajas laborales por esta causa llegaron hasta los 48,1 procesos por cada 1.000 afiliados; mientras que en 2021 el dato fue de 28,7 y en 2020 de 14,4 casos de incapacidad temporal por cada 1.000 afiliaciones.