Un empresario madrileño adquiere la imponente Casona de Sestelo para hacer un centro de bienestar

j.a. CASTROPOL / LA VOZ

ASTURIAS

La Casona de Sestelo se sitúa en un enclave muy tranquilo y tiene una amplia finca, muy apropiada para el proyecto de salud integral de las personas
La Casona de Sestelo se sitúa en un enclave muy tranquilo y tiene una amplia finca, muy apropiada para el proyecto de salud integral de las personas

El alcalde desvela que la inversión privada en recuperar el inmueble del siglo XIX se situará entre 12 y 15 millones

13 feb 2026 . Actualizado a las 10:12 h.

Un centro de bienestar es el nuevo proyecto que planea sobre la Casona de Sestelo, en la parroquia de Prenso, en Castropol. La imponente edificación fue construida en el siglo XIX como fábrica de papel. En torno a 1920 fue adquirida por un indiano, Ángel Pérez Sanjulián, que le añadió una planta y construyó una mini central eléctrica para dar servicio a la zona. El indiano abandonó la que era su residencia familiar y huyó de España al estallar la Guerra Civil y entre 1937 y 1951 la casona de Sestelo se destinó a orfanato. Se cuenta que una hija de Pérez Sanjulián regresó y se hizo con la casa durante diez años. Pero el inmueble fue abandonado, hasta que en 1992 se comenzó a rehabilitar con una escuela taller y fue adquirido por el Principado.

La Casona de Sestelo, en Presno, Castropol, fue construida originariamente como fábrica de papel y tiene más de 2.500 metros cuadrados de superficie
La Casona de Sestelo, en Presno, Castropol, fue construida originariamente como fábrica de papel y tiene más de 2.500 metros cuadrados de superficie

En el 2006 pasó de nuevo a manos privadas, al ser comprado por una sociedad que pagó 985.980 euros al Banco de Tierras. Meses después anunciaban un ambicioso proyecto para convertir la casona de Sestelo en un hotel de cuatro estrellas con 30 habitaciones, para lo que invertirían 10 millones de euros con el objetivo de que abriese en el 2010. La idea no fraguó y el inmueble fue puesto a la venta. En una de las ocasiones, en el año 2021, se anunció que se entregaría a la mejor oferta recibida o a la primera oferta que se considerase óptima, precio que entonces se estipuló en 1.211.250 euros.

Tras años a la venta, finalmente, el inmueble de 2.527 metros cuadrados construidos y seis plantas, uno de los edificios más representativos del patrimonio civil de Castropol, enmarcado en una finca de casi siete hectáreas, ha sido adquirido. Al frente del proyecto se encuentra un empresario madrileño, Pablo Rivas, CEO y fundador de Global Alumni, una Ed-Tech (tecnología educativa usando herramientas digitales) especializada en la transformación digital de universidades de todo el mundo. Global Alumni se ha situado entre las mejores starups (empresas emergentes, con una fuerte base tecnológica) y en el año 2022 inauguró la sala de telepresencia inmersiva más grande del mundo en Boston y llevaba los programas online de la Universidad de Chicago.

Hace años fue adquirida para un proyecto de hotel de lujo con 30 habitaciones, que no salió adelante
Hace años fue adquirida para un proyecto de hotel de lujo con 30 habitaciones, que no salió adelante

Pablo Rivas fue nombrado uno de los 100 líderes económicos del mañana por la clasificación Economics Leaders For The Future del Instituto Choiseul (2018 y 2019) y en el año 2022 fue elegido uno de los diez lideres empresariales más innovadores por la revista estadounidense CIO Views y Forbes lo incluyó en la lista de las 100 personas más creativas de España.

En la revista Forbes se apuntaba en el año 2022 que Global Alumni era «la primera edtech euroamericana, especializada en la transformación digital para adaptar a las mejores universidades a los retos de la Cuarta Revolución Industrial».

El inmueble construido en el siglo XIX tiene seis plantas y fue una residencia indiana, orfanato y escuela taller
El inmueble construido en el siglo XIX tiene seis plantas y fue una residencia indiana, orfanato y escuela taller

El alcalde de Castropol, Francisco Javier Vinjoy, manifestó que la inversión podría aproximarse a los quince millones de euros, para transformar un inmueble singular y darle uso: «La idea ahora es convertirlo en un centro wellness orientado al bienestar integral de las personas, tanto a nivel físico como emocional y mental. De forma orientativa, la inversión podría rondar entre los 12 y 15 millones de euros, es el cálculo que hace la propiedad».

Los trámites para iniciar la obra ya están en marcha. El primer permiso que otorgará el Concejo de Castropol será para derruir el interior de la casona, con seis alturas: «Hay partes que hay que demoler y otras que acondicionar antes de ponerse a lo que es el proyecto definitivo, pero sabemos que va a ir relativamente rápido», añadió Francisco Javier Vinjoy».