Leticia Alcántara, pediatra: «En niños, la anafilaxia puede comprometer la vida si no se trata de forma inmediata»

Carmen Liedo REDACCIÓN

ASTURIAS

Leticia Alcántara, pediatra
Leticia Alcántara, pediatra

La especialista en salud infantil explica que los alimentos son la causa más frecuente de las reacciones alérgicas que, mayoritariamente, son leves. En el caso de que la reacción sea grave, recomienda el uso de autoinyectores de adrenalina: «es un medicamento seguro y es preferible administrarlo en caso de dudas. Actuar con rapidez salva vidas»

16 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

En el día a día de una consulta de pediatría, el término «alergia» es una constante, aunque dentro de las alergias se debe tener claro que no todas las reacciones son iguales. Mientras que la mayoría se quedan en una molestia leve, existe un escenario crítico que padres, cuidadores y educadores deben conocer: la anafilaxia. Según Leticia Alcántara, pediatra del área IV en el Centro de Salud La Lila, la rapidez en la respuesta ante una reacción alérgica es el factor que puede hacer que se quede en un susto o que haya riesgo para la vida, sobre todo, cuando se trata de niños. Con un 6-8% de la población infantil conviviendo con alergias alimentarias, que es la causa más frecuente en niños, la doctora lanza un mensaje de calma pero de máxima alerta: ante síntomas como dificultad respiratoria o tos persistente tras el contacto con un alérgeno, no hay que dudar: «la adrenalina es un medicamento seguro y actuar con rapidez salva vidas», manifiesta con rotundidad en la entrevista concedida a La Voz de Asturias, en la que la pediatra matiza que «el mayor riesgo no reside en el fármaco, sino en el miedo a emplearlo a tiempo».

—Para empezar, ¿qué es exactamente una reacción alérgica grave y en qué se diferencia de una alergia leve en niños?

—Una reacción alérgica ocurre cuando el sistema inmunitario reacciona de forma exagerada frente a algo que, en principio, no debería hacer daño, como por ejemplo un alimento, un fármaco o una picadura de abeja o avispa. La mayoría de las veces son reacciones leves: ronchas en la piel, picor, algo de hinchazón o molestias digestivas. Pero hablamos de reacción grave cuando se afectan órganos vitales, especialmente la respiración o la circulación. En esos casos puede tratarse de una anafilaxia, que es la forma más severa. La diferencia fundamental es que la reacción leve es molesta y la grave puede poner en riesgo la vida.

—El shock anafiláctico genera mucha preocupación entre las familias. ¿Qué es la anafilaxia y por qué puede llegar a ser tan peligrosa en la infancia?

—La anafilaxia es una reacción alérgica generalizada que aparece de forma súbita y puede evolucionar rápidamente en cuestión de minutos. Puede provocar dificultad para respirar, bajada de tensión o incluso pérdida de conciencia, es decir, puede comprometer la vida si no se trata de forma inmediata. Esta situación se ve agravada por el impacto emocional, social y psicológico que genera, especialmente en los niños y sus familias. Las guías clínicas nacionales e internacionales recomiendan que toda persona con antecedentes de anafilaxia disponga de un autoinyector de adrenalina que permita una administración rápida y sencilla en caso de una reacción. Lo importante es transmitir un mensaje claro: es grave, sí, pero sabemos tratarla. Y el tratamiento funciona si se administra a tiempo.

—¿Cuáles son los síntomas más frecuentes que deben alertar a padres, madres o cuidadores de que un niño está sufriendo una reacción alérgica grave?

—Hay que sospechar una reacción grave si, tras ingerir un alimento, fármaco o tras sufrir una picadura, el niño presenta dificultad para respirar o tos persistente; voz ronca o sensación de cierre de garganta; hinchazón en labios o lengua; mareo, palidez o desmayo; vómitos repetidos, junto con otros síntomas. La combinación de los síntomas mencionados anteriormente o la aparición de signos de afectación general, nos indican que la reacción alérgica es grave y su tratamiento no puede retrasarse.

—En el caso concreto de la anafilaxia, ¿qué señales indican que se trata de una emergencia médica y que hay que actuar de inmediato?

—Si hay dificultad respiratoria, alteración del nivel de conciencia o síntomas que progresan rápidamente, estamos ante una emergencia médica. En estos casos, la recomendación es clara: administrar adrenalina intramuscular en el muslo, siempre que se disponga de ella y avisar al 112. Retrasar la administración de adrenalina es el principal factor asociado a complicaciones.

—¿Cuáles son los desencadenantes más habituales de reacciones alérgicas graves en niños hoy en día? ¿Alimentos, picaduras, medicamentos…?

—En la infancia, los alimentos son la causa más frecuente. Sabemos que hasta un 6?8% de los niños presentan algún tipo de alergia alimentaria, pero no todas las reacciones son graves. Los alimentos más frecuentemente implicados son huevo, leche, frutos secos, algunas frutas y pescados. Algunos medicamentos, como antibióticos o antiinflamatorios, pueden desencadenar una reacción, pero su frecuencia es menor, al igual que sucede con las picaduras de abejas o avispas.

—Cuando un niño sufre una reacción alérgica grave fuera del entorno sanitario, ¿qué deben hacer los adultos que están con él en los primeros minutos?

—La mayoría de las reacciones tienen lugar fuera del ámbito hospitalario. Lo más importante es no bloquearse y saber reconocer esta situación. Si el niño tiene indicado autoinyector de adrenalina, debe administrarse sin demora ante sospecha de anafilaxia. Después, llamar a emergencias, seguir las instrucciones y no dejar al niño solo. En caso de no mejoría, tras 15 minutos, puede repetirse la dosis de adrenalina siguiendo las indicaciones médicas.

Diagnóstico y uso de autoinyectores

—Muchos padres tienen miedo a usar el autoinyector de adrenalina. ¿Es recomendable que lo utilicen padres o cuidadores? ¿En qué casos deben administrarse?

—Es aconsejable que una vez diagnosticada la alergia, el entorno del niño, tanto domiciliario como escolar, se familiarice con el uso del autoinyector. Para ello, es importante leer el prospecto del fármaco ya que explica cómo usarlo. Hay diferentes marcas de autoinyectables, siempre conviene repasar las especificaciones de uso de cada una de ellas. La adrenalina es un medicamento seguro y es preferible administrarla en caso de dudas. El error más frecuente no es usarla demás, sino usarla tarde. Actuar con rapidez salva vidas.

—¿Qué errores comunes se cometen al reaccionar ante una anafilaxia infantil y que convendría evitar?

—A veces se minimizan los síntomas o se administran solo antihistamínicos, que no son el tratamiento en la anafilaxia. Lo primero siempre es el uso de adrenalina intramuscular. Otro error que se puede cometer es dar tiempo esperando a que mejore la reacción ya que retrasamos innecesariamente su tratamiento. También puede ocurrir que el autoinyector no esté disponible en el momento necesario o que estemos ante un primer episodio de anafilaxia. Como hemos dicho anteriormente, lo importante es no bloquearse, contactar con el 112 y seguir sus instrucciones. 

—Desde su experiencia como pediatra en Asturias, ¿ha aumentado el número de niños con alergias graves en los últimos años? ¿A qué cree que se debe?

—Las enfermedades alérgicas en general han aumentado en las últimas décadas, probablemente por múltiples factores ambientales y cambios en el estilo de vida. También diagnosticamos mejor y existe mayor concienciación. La alergia es hoy una de las enfermedades crónicas más frecuentes en la infancia. Aproximadamente, entre un 1% y un 2% de la población mundial puede experimentar anafilaxia, lo que convierte a esta condición en un reto de salud pública relevante. De hecho, el 21 de noviembre se conmemora el Día Mundial de Concienciación sobre la Anafilaxia, en 2025 se celebró la segunda edición con el lema «Conoce los signos y actúa».

 —Para terminar, ¿qué recomendaciones básicas daría a las familias para prevenir reacciones alérgicas graves y estar preparadas en caso de que ocurran?

—Que no vivan con miedo, sino con información. Tener un diagnóstico claro, un plan de acción y el tratamiento disponible que aporta seguridad. La anafilaxia impone respeto, pero con preparación y formación, sabremos cómo actuar. Es importante tener en cuenta que se debe buscar la información en fuentes oficiales. Por ejemplo, para promover el uso adecuado de los autoinyectores y sensibilizar a la población sobre su importancia, la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC), la Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica (SEICAP) han consensuado una serie de propuestas clave recogidas en el manifiesto sobre anafilaxia, publicado en 2025. En el documento (disponible online) se resumen las 10 medidas clave para proteger a quienes la sufren.