La Universidad de Oviedo renuncia al convenio de colaboración ante «los reiterados incumplimientos y la falta de financiación por parte del consistorio sierense»
13 feb 2026 . Actualizado a las 14:15 h.La Universidad de Oviedo ha decidido renunciar al convenio de colaboración suscrito con el Ayuntamiento de Siero y abandonar el edificio municipal en el que se ubica el Centro de Estudios sobre el Impacto Social de la Inteligencia Artificial (ceisIA). La institución académica justifica su decisión tras constatar un «bloqueo administrativo y financiero prolongado que ha hecho inviable la continuidad del proyecto en su actual marco institucional». Ignacio Villaverde, rector de la Universidad de Oviedo, ha comparecido esta mañana, acompañado por Irene Díaz, vicerrectora de Investigación, y Noelia Rico, directora del ceisIA, para detallar las causas por las que la institución académica a abandonar la sede de Lugones.
El rector ha recordado que el ceisIA nació en abril de 2023, en virtud de un acuerdo entre la universidad y el ayuntamiento, con el objetivo de «aplicar la inteligencia artificial a la mejora de los procesos municipales y al análisis de su impacto social». Las institución académica señala que, tras una primera etapa marcada por dificultades de puesta en marcha, relacionadas con la adecuación de la sede y la falta de interlocución, el centro consolidó su actividad entre 2025 y 2026, con el desarrollo de «herramientas de alto valor añadido para el municipio sierense y otras acciones contempladas en el convenio».
Entre estos trabajos, destaca el desarrollo de una aplicación para la gestión de licencias urbanísticas, concebida como instrumento de apoyo a la toma de decisiones y de agilización de los procedimientos administrativos, en colaboración directa con los técnicos municipales y mediante un proceso continuo de revisión y mejora. Noelia Rico, directora del ceiSIA, ha presentado hoy esta aplicación, que está prácticamente finalizada.
Respaldo técnico, bloqueo político
Tanto la vicerrectora como la directora del centro han destacado que la actividad desarrollada por el ceisIA fue reiteradamente valorada de forma positiva por los servicios técnicos del ayuntamiento, especialmente en el ámbito de Urbanismo, tal y como consta en actas, correos electrónicos y reuniones celebradas a lo largo de 2025. Estas valoraciones reconocen el enfoque, el ritmo de trabajo y los resultados obtenidos por el equipo investigador, sostiene desde la Universidad.
Sin embargo, esta evolución favorable en el plano técnico «no tuvo reflejo en el ámbito institucional ni político». El rector ha puntualizado que, durante 2025, el ayuntamiento «no realizó ninguna aportación económica», pese a tratarse de un año de plena actividad del centro y, sin embargo, la universidad ha tenido que asumir costes estructurales, incluidos los derivados de la contratación de personal investigador.
Villaverde ha concretado que la universidad remitió en febrero de 2025 la justificación correspondiente al anticipo recibido en 2024, solicitando la validación necesaria para proceder a la devolución del remanente no ejecutado. A pesar de« las reiteradas gestiones realizadas», el ayuntamiento no ha emitido la resolución correspondiente, lo que ha generado una situación administrativa anómala y prolongada en el tiempo.
A lo largo del desarrollo del convenio, la institución universitaria asegura que ha tenido que insistir reiteradamente en la convocatoria de las comisiones de seguimiento previstas, que han sufrido retrasos, silencios administrativos y dificultades de coordinación imputables únicamente al ayuntamiento sierense. En paralelo, la universidad ha tenido que asumir «íntegramente» los costes derivados de la contratación de personal investigador, la financiación de las actividades desarrolladas y la adecuación de la sede, pese a que estas obligaciones formaban parte de los compromisos adquiridos por el ayuntamiento en el marco del convenio que ahora se denuncia.
La institución considera que esta situación se ha visto agravada por una falta de coherencia entre la valoración técnica del trabajo realizado y el discurso político, lo que, en opinión de Villaverde, ha generado «un clima de desconfianza incompatible con una colaboración estable, leal y basada en la corresponsabilidad entre administraciones públicas».
Ante este escenario, la Universidad de Oviedo ha optado finalmente por denunciar el convenio conforme a los términos legalmente previstos, con voluntad de acometer «un cierre ordenado, transparente y colaborativo, orientado a regularizar los aspectos administrativos y económicos pendientes y a garantizar una gestión responsable de los recursos públicos». La decisión adoptada no responde a una falta de compromiso con los objetivos del ceisIA, sino a la necesidad de proteger el interés institucional, el trabajo de su personal investigador y la reputación de la universidad como entidad pública rigurosa y responsable.
El rector, la vicerrectora y la directora del centro han coincidido en que la renuncia al convenio no supone un cuestionamiento del valor de la inteligencia artificial como herramienta de mejora de la gestión pública. Por el contrario, la universidad ha reafirmado su apuesta estratégica por el ceisIA, que continuará desarrollando su actividad como centro propio, integrado en su estructura académica y científica, al margen del acuerdo con el Ayuntamiento de Siero. En este nuevo marco, el centro explorará fórmulas de colaboración más estables y coherentes con los principios de buen gobierno, sostenibilidad institucional y uso responsable de los recursos públicos, garantizando así su proyección futura y su contribución al servicio de la sociedad.