La iniciativa responde a retos creciente como el aumento de incendios forestales, el abandono de prácticas tradicionales, la erosión y degradación del monte, la detección de nuevas plagas y enfermedades, la creciente demanda de biomasa y productos forestales y el desarrollo normativo vinculado a los espacios protegidos y a la protección del patrimonio natural
06 mar 2026 . Actualizado a las 17:28 h.El Plan de Ordenación de los Recursos Forestales del Principado de Asturias 2027-2041 ha iniciado el trámite de información pública de su evaluación ambiental estratégica con la publicación del documento en el Boletín Oficial del Principado (Bopa) mientras que el Servicio de Montes ha notificado y puesto la información a disposición de más de 170 entidades públicas y privadas.
El plan constituye el instrumento estratégico para diseñar y ejecutar la política forestal autonómica hasta 2041, para lo que define directrices, programas, inversiones, fuentes de financiación y mecanismos de evaluación y cuenta con una financiación prevista asciende a 731,2 millones. Según la Consejería de Medio Rural y Política Agraria, el proyecto se enmarca en la legislación estatal y autonómica en materia forestal y ambiental, y se alinea con las nacionales y europeas de conservación de la naturaleza, lucha contra el cambio climático y transición hacia una bioeconomía sostenible.
Así, incide en que la iniciativa responde a retos creciente como el aumento de incendios forestales, el abandono de prácticas tradicionales, la erosión y degradación del monte, la detección de nuevas plagas y enfermedades, la creciente demanda de biomasa y productos forestales y el desarrollo normativo vinculado a los espacios protegidos y a la protección del patrimonio natural. El plan busca, a juicio del Ejecutivo, consolidar un modelo de gestión forestal sostenible, resiliente y generador de oportunidades en el medio rural con el objetivo de garantizar la salud y resiliencia de las masas forestales con directrices de gestión y medidas fitosanitarias, reforzar la prevención y defensa frente a incendios mediante infraestructuras, planificación territorial y normas de seguridad e impulsar la ganadería extensiva regenerativa como herramienta de prevención del fuego y de restauración de suelos.
También contempla promover la multifuncionalidad del monte y su contribución a la mitigación del cambio climático, especialmente como sumidero de carbono y base de la bioeconomía rural y asegurar el suministro sostenible de materias primas forestales y fomentar la diversificación de especies de interés industrial así como movilizar y valorizar la biomasa forestal en el marco de la transición energética.
El plan establece directrices sectoriales para orientar la gestión forestal en aspectos clave como la selección de especies, el desarrollo de infraestructuras respetuosas con el patrimonio natural, el manejo productivo sostenible, la prevención de incendios y la armonización normativa.
El PORFPA tendrá vigencia hasta 2041, con revisiones periódicas cada cinco años para ajustar sus objetivos y actuaciones y coordinarse con otras políticas sectoriales, informa Efe.