Asturias, a la cabeza en eficiencia innovadora: solo País Vasco y Madrid la superan en retorno de I+D por habitante
ASTURIAS
El informe subraya que esta posición no responde al volumen absoluto de fondos movilizados, donde las grandes comunidades concentran la mayor parte de los recursos, sino a la capacidad de articular proyectos de calidad
19 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Asturias se consolida como uno de los territorios más eficientes de España en el aprovechamiento de los recursos públicos destinados a la investigación, el desarrollo y la innovación. Así lo refleja el informe Radar Zabala Innovation 2026, que sitúa al Principado en el grupo de cabeza cuando se analiza la financiación captada en programas estatales y autonómicos en relación con la población. En este indicador per cápita, Asturias solo es superada por el País Vasco y la Comunidad de Madrid, un dato especialmente significativo si se tiene en cuenta el tamaño reducido del tejido económico regional y su peso demográfico en el conjunto del país.
El informe subraya que esta posición no responde al volumen absoluto de fondos movilizados, donde las grandes comunidades concentran la mayor parte de los recursos, sino a la capacidad relativa del ecosistema asturiano para concurrir con éxito a convocatorias competitivas, articular proyectos de calidad y transformar las oportunidades de financiación en iniciativas concretas. En términos de financiación captada por habitante, Asturias aparece junto a territorios como el País Vasco o La Rioja, lo que evidencia un alto grado de eficiencia en la movilización de recursos públicos para la innovación.
Esta buena posición relativa contrasta con la situación de Asturias en los rankings de volumen total de ayudas gestionadas por los gobiernos autonómicos, donde el Principado se sitúa en una franja media-baja, muy por detrás de regiones como el País Vasco, la Comunidad Valenciana, Cataluña o Madrid. El informe señala que estas diferencias responden a factores estructurales como el tamaño del PIB, el grado de industrialización o la trayectoria histórica de las políticas públicas de apoyo a la I+D, y advierte de que el ranking absoluto no mide solo esfuerzo presupuestario, sino también capacidad administrativa y masa crítica empresarial.
En el ámbito de la inversión en innovación sobre el PIB, Asturias se sitúa en posiciones intermedias, formando parte del grupo de territorios que han iniciado la senda de la innovación pero que afrontan el reto de intensificar y mejorar la calidad de ese esfuerzo. El estudio destaca que en estas comunidades el desafío no es tanto arrancar como acelerar, reforzando la gobernanza del sistema regional de innovación, la especialización inteligente y la conexión entre agentes científicos y empresariales.
El buen desempeño per cápita del Principado aparece ligado, según el informe, a factores cualitativos como la madurez del ecosistema, la experiencia acumulada en la concurrencia competitiva y la continuidad de las trayectorias de transformación. En este sentido, el documento subraya que no existe una relación directa entre tamaño y rendimiento relativo, y que territorios con menor escala pueden obtener resultados destacados cuando existe alineación entre políticas públicas, estrategia empresarial y capacidad de ejecución.
El análisis se completa con una visión de conjunto del sistema español de I+D, marcado por una elevada heterogeneidad territorial. Navarra, País Vasco, Madrid y Cataluña lideran el ranking de inversión en I+D sobre el PIB, superando ampliamente la media nacional y acercándose a los estándares de las regiones más innovadoras de Europa. En estos territorios, la inversión en investigación y desarrollo actúa como una auténtica infraestructura económica, sostenida por políticas estables, una base científica sólida y una fuerte capacidad industrial.
En el extremo opuesto, el informe advierte de la persistencia de brechas estructurales en comunidades con bajos niveles tanto de I+D como de gasto en innovación, donde la innovación sigue siendo marginal en el modelo productivo. Entre ambos polos se sitúa un amplio grupo de regiones, entre ellas Asturias, que presentan márgenes claros de mejora si logran reforzar la transferencia de conocimiento, la colaboración público-privada y la profesionalización en la preparación y gestión de proyectos complejos.
El Radar Zabala Innovation concluye que el futuro de la competitividad territorial en España dependerá menos del volumen de recursos disponibles y más de la capacidad para priorizar, coordinar y ejecutar estrategias de innovación a medio y largo plazo. En ese escenario, Asturias parte de una posición favorable en términos de eficiencia, con el reto pendiente de traducir ese buen rendimiento relativo en un mayor peso estructural de la I+D en su economía.