Carasatorre, el etarra condenado por la muerte del policía asturiano Enrique Nieto, en semilibertad desde el 2 de enero
ASTURIAS
Fue condenado también, entre otros atentados, por la muerte del concejal del PP de San Sebastián Gregorio Ordóñez
19 feb 2026 . Actualizado a las 12:24 h.Juan Ramón Carasatorre, uno de los condenados por asesinar, entre otras personas, al inspector de Policía asturiano Enrique Nieto y al concejal del PP de San Sebastián Gregorio Ordóñez en 1995, lleva desde el pasado 2 de enero en semilibertad, con lo que puede salir de la cárcel de lunes a viernes con la obligación de dormir en prisión.
Fuentes del Gobierno Vasco han explicado que se le ha aplicado el artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario, que no es un tercer grado sino una fórmula intermedia dirigida a «la preparación» para la salida de prisión que se concede cuando el cumplimiento de la condena está ya muy avanzado. Para su concesión, el interno debe entregar un 'plan de ejecución' en el que se acredite que va a trabajar o a llevar a cabo labores de voluntariado, con sus horarios correspondientes.
Este es el mismo artículo que se le aplicó a principios de este mes al exjefe de ETA Garikoitz Aspiazu, Txeroki, que sale de la cárcel de Martutene los cinco días laborales de la semana para trabajar y realizar tareas de voluntariado en Guipúzcoa. La concesión de este régimen de semilibertad a Txeroki fue criticado, entre otros colectivos, por las víctimas vascas del terrorismo (Covite), que consideraron que con estos terceros grados «fraudulentos» se está «desnaturalizando el requisito del arrepentimiento» y que, aunque legales, son decisiones que «pervierten el espíritu de la ley».
Precisamente la presidenta de Covite, Consuelo Ordóñez, había solicitado el pasado enero un encuentro restaurativo con Carasatorre, que fue condenado a 30 años por asesinar a tiros a su hermano Gregorio junto con Valentín Lasarte y Javier García Gaztelu, Txapote. Carasatorre, alias Zapata, cumple condena en la cárcel alavesa de Zaballa por participar en este atentado y en otros como los que costaron la vida al brigada del Ejército Mariano de Juan Santamaría y al inspector de Policía Enrique Nieto, informa Efe.
Indignación de Consuelo Ordóñez
La presidenta del Colectivo de Víctimas del Terrorismo (Covite), Consuelo Ordóñez, se ha mostrado «indignadísima» por la semilibertad de la que goza el preso de ETA Juan Ramón Carasatorre, uno de lo condenados por asesinar a su hermano Gregorio, concejal del PP asesinado en 1995 en San Sebastián.
La responsable de Covite ha expresado así, en declaraciones a EFE, su gran enfado al conocerse este miércoles que a ese interno en la cárcel alavesa de Zaballa se le ha aplicado el artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario que, según fuentes del Gobierno Vasco, no es un tercer grado sino una fórmula intermedia para preparar la salida de prisión cuando el cumplimiento de la pena está muy avanzado.
Consuelo Ordóñez ha denunciado que «están usando esta trampa» para proseguir con «la amnistía encubierta» de los presos etarras que, a su juicio, promueven los gobiernos vasco y central.
La presidenta de Covite ha advertido de que ni Carasatorre ni «Txeroki» han cumplido las tres cuartas partes de sus condenas pero, pese a ello, se les aplicada «de forma ordinaria» el citado artículo 100.2 que, según asegura, está contemplado como «medida excepcional». Teme que bajo esta misma fórmula se aplique «de forma sistemática» a más presos y ha hablado de que habría sido otorgada a un total de 17 presos de la banda terrorista, si bien desconoce a quiénes, salvo los dos mencionados.
Ordóñez ha indicado que «ya le habían comunicado» la aplicación de esta fórmula el pasado 2 de enero pero creyó que se trataba del acceso a «tercer grado», por lo que se ha llevado «un gran disgusto» al confirmar, ahora con el segundo preso de ETA, que se trata de un situación de semilibertad.
El caso de Carasatorre le indigna especialmente porque se trata de uno de los tres condenados por el asesinato a tiros de su hermano y porque recientemente había hecho una solicitud para mantener un encuentro restaurativo con él, petición que dirigió a la dirección del centro penitenciario y al Departamento vasco de Justicia y Derechos Humanos, y que entiende que «seguirá en tramitación».