Del frío y la nieve al calor: Asturias vivirá un cambio meteorológico inusual con temperaturas casi veraniegas
ASTURIAS
Después de días con puertos cerrados y avisos, la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) prevé un ascenso térmico marcado con máximas que rozarán los 25 grados en varios concejos
19 feb 2026 . Actualizado a las 13:46 h.Asturias vivirá los próximos días un acusado contraste meteorológico tras un inicio de año marcado por la inestabilidad. Las sucesivas borrascas, las lluvias persistentes y varios episodios de mala mar han dejado la sensación de un invierno especialmente duro, en línea con lo ocurrido en buena parte de España. Sin embargo, y pese a esa percepción de temporal continuo, los datos oficiales reflejan que enero de 2026 registró en el Principado valores de lluvia y temperatura dentro de la normalidad climática, según el balance de la Agencia Estatal de Meteorología. Ahora, en cuestión de apenas unas jornadas, el giro será aún más llamativo: del paisaje blanco de nieve en las cumbres se pasará a cielos despejados y a un ambiente casi veraniego, con temperaturas que rozarán los 25 grados.
Este jueves la situación invernal se ha dejado sentir con claridad. La nieve caída en las últimas horas ha obligado a cerrar al tráfico el alto de La Farrapona y ha exigido el uso de cadenas en otros doce puertos de montaña de la red secundaria asturiana, entre ellos El Palo, Pozo de las Mujeres Muertas, Bustantigo, San Isidro, Leitariegos, El Connio o Tarna. Además, en el Puerto de Pajares los camiones deben circular por el carril derecho con limitaciones de velocidad debido a la nieve en la calzada.
No obstante, según las previsiones de AEMET recogidas para diversas localidades asturianas, este ambiente invernal de hoy será solo la antesala de un cambio significativo que se hará notar a partir de mañana y se irá intensificando durante todo el fin de semana hasta alcanzar su punto álgido el próximo martes.
En Oviedo, por ejemplo, la jornada de hoy transcurrirá con cielo nuboso y lluvia débil, aunque progresivamente los chubascos cesarán y la nubosidad disminuirá al final del día; las temperaturas oscilarán entre 8 grados de mínima y 12 grados de máxima. El cambio es considerable, ya que para el próximo martes se esperan máximas de hasta 23 grados.
En Gijón, el jueves amaneció con cielos cubiertos que darán paso a intervalos nubosos, con temperaturas entre 7 grados de mínima y unos 14 grados de máxima, pero para el fin de semana se espera que el mercurio suba con fuerza, incluso rozando o superando los 20 grados durante las horas centrales del día según las gráficas de predicción de AEMET.
Siero compartirá un patrón similar. Mañana viernes está previsto un aumento de las máximas hasta cerca de los 17 grados, con mínimas suaves alrededor de los 3 °C, y cielos con nubes altas predominando. Para otros concejos como Avilés, Llanes o Tapia de Casariego, las predicciones a siete días de la AEMET señalan que tras una fase inestable con precipitaciones y temperaturas moderadas en los próximos días, el fin de semana y el inicio de la próxima semana se espera un ambiente más estable con máximas elevadas para la época, acercándose en algunos casos a los 25 grados, una situación atípica para finales de febrero.
Llegada de un anticiclón
Este cambio responde a un desplazamiento de las borrascas atlánticas que han dominado el tiempo recientemente y la llegada de un anticiclón que trae aire más cálido desde el suroeste, lo que favorecerá cielos con menos nubes y un claro ascenso de las temperaturas en toda la región.
Para los amantes del sol y las temperaturas agradables, este episodio puede sentirse casi como un verano anticipado en pleno invierno. Sin embargo, los meteorólogos recuerdan que a pesar de estas cifras inusuales para la época —con máximas que en días puntuales podrían rondar los 22-24 grados en zonas del interior— no se trata, ni mucho menos, de una ola de calor propiamente dicha, sino de un periodo de estabilidad y calentamiento temporal dentro de la variabilidad típica del clima atlántico.