La compañía ha informado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) de que recibió el pasado 18 de febrero un documento titulado «Propuesta de Reestructuración» firmado por el empresario asturiano
24 feb 2026 . Actualizado a las 19:11 h.El consejo de administración de Prisa ha rechazado este martes la propuesta de reestructuración «no solicitada» presentada por el empresario y accionista minoritario asturiano Blas Herrero. Según ha informado la compañía a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), Prisa recibió el pasado 18 de febrero un documento titulado «Propuesta de Reestructuración», firmado por el empresario Blas Herrero, titular indirecto de un 0,39% del capital social y propietario de Kiss Media.
En este sentido, la compañía ha indicado que la propuesta recibida «no ha sido solicitada» por Prisa y que, de acuerdo con sus propios términos, «no implica, directa o indirectamente, una oferta, un anuncio, una decisión o un compromiso de formular una oferta pública de adquisición por parte del accionista minoritario». De este modo, en su reunión ordinaria de este martes, el consejo de administración de Prisa analizó la propuesta, rechazándola por unanimidad.
Del sector lácteo al mundo de la comunicación
Blas Herrero (Siero, 1949) es uno de los empresarios asturianos más conocidos del ámbito nacional. Criado en una familia vinculada al sector lácteo, dio sus primeros pasos profesionales en ese entorno antes de ampliar horizontes y apostar por otros sectores. Esa etapa inicial le permitió adquirir experiencia empresarial y reunir el capital necesario para abordar proyectos de mayor dimensión, en una trayectoria marcada por la diversificación y una notable vocación inversora.
El gran punto de inflexión llegó con su entrada en el mundo de la comunicación. A finales de los años ochenta impulsó Radio Blanca, germen del actual Grupo Kiss Media, con el que lanzó Kiss FM, una fórmula musical que logró consolidarse rápidamente en el panorama radiofónico español. Posteriormente amplió su presencia con otras marcas como Hit FM y con canales de televisión en abierto, configurando un grupo con presencia en radio y televisión que compite en el segmento del entretenimiento y la música comercial.
Además de su trayectoria empresarial, Herrero protagonizó una larga y mediática disputa jurídica con Onda Cero en los primeros años de los 2000. La controversia nació tras un acuerdo de explotación publicitaria firmado en 2001 por el que Herrero cedía a la cadena, entonces vinculada a Antena 3 y Telefónica, su red de emisoras para impulsar la radio musical Kiss FM a cambio de pagos fijados por oyente.
La divergencia sobre cómo calcular esas audiencias derivó en un arbitraje que acabó con un laudo en 2004 a favor de Herrero y obligó a Onda Cero a pagarle una indemnización millonaria por incumplimiento de contrato: inicialmente de alrededor de 185 millones de euros, que con intereses y costas llegó a superar los 200 millones, y cuyo recurso fue rechazado por los tribunales.
Más allá de los medios, Herrero ha desarrollado inversiones en el ámbito inmobiliario y financiero, manteniendo un perfil de empresario independiente y con capacidad para acometer operaciones de calado. En los últimos años ha mostrado interés por activos estratégicos del sector de la comunicación en España, una línea en la que se enmarca ahora su oferta para hacerse con el grupo Prisa, propietario de cabeceras y emisoras de referencia en el país.