El recuento de siniestralidad laboral en Asturias el año pasado reflejó un aumento de las cifras de muertes en el trabajo
26 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.La muerte de un trabajador de 59 años esta semana ha vuelto a situar la siniestralidad laboral en el centro de la actualidad asturiana. El operario falleció en las instalaciones de Astilleros Gondán, en Figueras, tras ser aplastado por una pieza de grandes dimensiones cuando se rompieron las cintas de una grúa apenas iniciada la jornada laboral. El suceso ha provocado una profunda conmoción en el sector industrial del Principado y ha motivado concentraciones sindicales en Oviedo por parte de CCOO y la UGT, que reclamaron un endurecimiento de las sanciones y más recursos para la Inspección de Trabajo ante lo que consideran deficiencias en el cumplimiento de la normativa de prevención parte de las empresas en Asturias.
Y es que en los últimos años la siniestralidad laboral ha sido una desgraciada noticia demasiado frecuente en Asturias, y a menudo con resultados trágicos. El accidente de Figueras se enmarca en un contexto de cifras que, si bien muestran cierta estabilidad en el número total de siniestros, reflejan un incremento en los casos más graves. Según la Estadística de Accidentes de Trabajo del Ministerio de Trabajo y Economía Social, Asturias cerró 2024 con 10.985 accidentes con baja en jornada laboral y 17 fallecimientos. El avance de datos correspondiente a 2025 recoge 10.907 accidentes en jornada, una cifra ligeramente inferior, pero eleva el número de víctimas mortales hasta 20. Además, los heridos graves pasaron de 75 a 83 en ese mismo período.
Asalariados y autónomos
El análisis por tipo de trabajador muestra una distribución desigual del riesgo. Más del 93% de los accidentes en jornada afectan a trabajadores asalariados, que sumaron 10.135 siniestros en el último período analizado. Este colectivo también concentra la mayoría de los accidentes 'in itinere', es decir, los ocurridos en los desplazamientos de ida o vuelta al trabajo, con casi 1.300 casos anuales. Por el contrario, los trabajadores por cuenta propia registraron 772 accidentes en jornada y un número muy reducido de percances en carretera.
Sin embargo, la gravedad relativa de los accidentes es mayor entre los autónomos. Mientras que entre los asalariados los accidentes graves o mortales no alcanzan el 1% del total, entre los trabajadores por cuenta propia esa proporción asciende al 2,2%. Aunque el volumen global de siniestros es mucho menor en este colectivo, el impacto cuando se produce un accidente tiende a ser más severo, lo que apunta a una mayor exposición individual al riesgo y a menores redes de apoyo preventivo. Los asalariados tienen más accidentes en general y más accidentes mortales, los autónomos tienen más accidentes graves.
Por sectores de actividad, el mayor número absoluto de accidentes se registra en Servicios, con 6.233 casos en 2024, en consonancia con su peso en el empleo regional. No obstante, los indicadores más preocupantes en términos de gravedad se concentran en la Industria y la Construcción. La Industria contabilizó 2.755 accidentes en jornada y fue el sector con más fallecidos, con 7 muertes, la mayoría en la industria manufacturera. La Construcción, con 1.697 accidentes, encabezó el número de heridos graves, con 17 casos. El sector Agrario, pese a su menor tamaño, registró 300 accidentes, de los cuales 6 fueron graves y 2 mortales. Entre las actividades con mayor número de siniestros destacan la fabricación de productos metálicos, con 850 accidentes, y la metalurgia, con 370.
Balance general
En el conjunto del país, el avance de enero a diciembre de 2025 contabiliza 529.838 accidentes de trabajo con baja durante la jornada laboral. De ellos, 503.451 corresponden a trabajadores asalariados y 26.387 a trabajadores por cuenta propia. En ese mismo período se registraron 3.701 accidentes graves y 584 fallecimientos ocurridos estrictamente en horario laboral, lo que evidencia que la siniestralidad sigue siendo un desafío estructural en el mercado de trabajo español.
En cuanto a los accidentes in itinere, la estadística nacional recoge 90.548 siniestros. De ellos, 89.448 fueron leves, 949 graves y 151 mortales. Entre los fallecidos en desplazamientos, 142 eran asalariados y 9 autónomos, lo que confirma que la movilidad asociada al empleo afecta de forma mayoritaria a quienes trabajan por cuenta ajena.