Una guerra regional en la zona también podría paralizar proyectos estratégicos para ingenierías del Principado, mientras la amenaza de un embargo de Trump genera incertidumbre
05 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.La escalada de tensión en Oriente Medio y el clima de fricción comercial entre España y Estados Unidos dibujan un escenario de incertidumbre para el comercio exterior. El foco se sitúa, por un lado, en el cierre del Estrecho de Ormuz —clave en el tráfico energético mundial— y, por otro, en la amenaza del presidente estadounidense Donald Trump de adoptar medidas contra España. En este contexto, surge la pregunta sobre el impacto real que estos movimientos podrían tener en la economía asturiana.
El director de Asturex, Bruno López, sostiene que el cierre del Estrecho de Ormuz no tendría, en principio, un efecto significativo sobre las exportaciones e importaciones del Principado. «No creemos que les afecte mucho. El Estrecho de Ormuz es básicamente tráfico energético, salida de gas y petróleo de Oriente Medio, principalmente hacia Asia y hacia Europa en menor medida», explica. Según detalla, Europa estaría menos expuesta a ese tráfico energético en esta ocasión. «Nuestro gas licuado viene de Estados Unidos, el petróleo viene también de Noruega, de Estados Unidos y de alguna otra zona y España no está muy expuesto», afirma.
Donde sí sitúa el foco de preocupación es en el riesgo de una escalada bélica en la región. «Lo que sí preocupa más es la tensión en Oriente Medio. Lo que puede ser una guerra regional en todos los países de Oriente Medio», advierte. Asturias mantiene exportaciones directas con estos mercados por valor de «unos 200 millones de euros, aproximadamente entre todos los países de Oriente Medio», detalla López. Esa cifra representa «aproximadamente el 3,6% de todo el total de nuestras exportaciones». Sin embargo, el director de Asturex recalca que el mayor riesgo no está tanto en el volumen actual como en el impacto sobre los proyectos en marcha y las futuras inversiones.
«Lo que más preocupa de una guerra regional a gran escala en la zona es para todo lo que son proyectos de infraestructuras, inversión pública, donde ahí estarían nuestras ingenierías, nuestras empresas. Para ellos es una zona particularmente estratégica e interesante», señala López. A su juicio, «todos esos grandes proyectos, los que estén en marcha, se van a ver paralizados, ralentizados y las nuevas inversiones no llegarán», lo que supondría un problema para las exportaciones asturianas.
En cuanto al tráfico concreto con origen o destino en Asturias que pueda atravesar esa zona, reconoce que no disponen de datos específicos. «No tenemos ninguna información, es difícil. Realmente el tráfico de bienes y mercancías pasa por Suez y como digo, Ormuz es simplemente la salida de gas natural licuado y petróleo de estos países de Oriente Medio hacia Asia y en una menor medida hacia Europa, donde ahí los países más expuestos serían quizás Italia y Grecia», indica.
Las amenazas de Trump
El director de Asturex introduce otro elemento de incertidumbre: la amenaza de un embargo por parte de Trump. «Un embargo, desde luego, sería muy negativo para todo el comercio de bienes y mercancías y servicios de España y de Asturias, por supuesto», subraya. López explica que «un embargo significa la interrupción total de cualquier inversión o comercio de bienes, mercancías o servicios a Estados Unidos y de Estados Unidos a España». Recuerda que sería «una situación parecida a la que sucedió con Argelia en el año 22», cuando el comercio quedó «interrumpido prácticamente al 100% durante unos años» y solo se retomó a partir del año pasado.
Sobre la viabilidad jurídica de esa medida, apunta que «queda por dilucidar» si Trump puede imponer un embargo. «Un embargo es una figura que se utiliza contra países que violan repetidamente el derecho internacional o los derechos humanos. Entonces no sé si hay jurisprudencia o hay una capacidad de Trump para imponer un embargo a un miembro de la Unión Europea», plantea. En todo caso, precisa que «no ha amenazado con aranceles» y que, además, no podría aplicarlos únicamente a España, ya que tendría que actuar contra toda la Unión Europea.
Comercio con Estados Unidos
Tras las advertencias sobre cómo podría afectar un conflicto en Oriente Medio y las amenazas de represalias económicas, otro eje de atención para la economía asturiana es la relación comercial con Estados Unidos. Los datos oficiales del comercio exterior de 2025 muestran que las empresas de Asturias exportaron productos a Estados Unidos por valor de 229 millones de euros, mientras que las importaciones desde el país norteamericano alcanzaron los 834 millones de euros, según cifras facilitadas por la Federación Asturiana de Empresarios (FADE) a partir de la Secretaría de Estado de Comercio.
Esa estructura revela una relación comercial asimétrica, con Asturias importando casi cuatro veces más de lo que exporta al mercado estadounidense, lo que se traduce en un déficit comercial de 605 millones de euros favorable a Estados Unidos.
En cuanto a la composición de ese intercambio, las semimanufacturas y bienes de equipo concentraron el 90 % de las exportaciones asturianas a Estados Unidos. Dentro de las semimanufacturas —como acero, hierro o productos metalúrgicos— se concentraron 134 millones de euros, y los bienes de equipo sumaron otros 72,6 millones. El resto correspondió a partidas menores como alimentos y materias primas.
Por su parte, las importaciones desde Estados Unidos están dominadas por los productos energéticos, que suponen 568,1 millones de euros (el 68,1 % del total), reflejando la posición de Estados Unidos como «uno de los principales proveedores de gas natural licuado» para España y, por ende, para Asturias.
La FADE advierte de que un deterioro significativo en las relaciones comerciales con Washington no solo pone en riesgo un mercado exportador de 229 millones de euros, sino que podría afectar la seguridad del suministro energético, justo en un contexto en el que otras fuentes tradicionales de gas han dejado de ser fiables tras crisis internacionales recientes.