Javier Campa (UGT): «Están ocurriendo accidentes laborales que parecen de la Edad Media»

ASTURIAS

Javier Campa Méndez, secretario de Empleo e Industria de UGT Asturias
Javier Campa Méndez, secretario de Empleo e Industria de UGT Asturias

El responsable del área de empleo e industria del sindicato ha valorado las últimas cifras del paro en la comunidad

06 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Javier Campa, secretario de Empleo e Industria de UGT Asturias, repasa las cifras de paro más recientes en el Principado en un momento marcado también por fuertes críticas de los sindicatos por el auge de accidentes laborales y tensiones la negociación del los convenios de industria.

—Las cifras de empleo en Asturias están siendo positivas, las mejores desde la Gran Recesión ¿tienen letra pequeña?

—Precisamente salieron esta semana los últimos datos de empleo del mes de febrero. Los hemos valorado como venimos haciendo desde hace mucho tiempo: los números no tienen discusión, casi baten récords mes tras mes. En cuanto a la cuantía, estamos todos de acuerdo en que son números estupendos, tanto en España como en Asturias. Ahora bien, si hablamos de la calidad, creemos que el empleo en Asturias tiene mucho margen de mejora. En algunos sectores sigue habiendo demasiada temporalidad y trabajo precario; además, los jóvenes tienen un problema enorme para encontrar su primer empleo. Teniendo cerca el 8 de marzo, hay que hablar claramente: la brecha de género en el ámbito laboral es inasumible en esta región. Más de la mitad de los parados en Asturias son mujeres. Resumiendo: las cifras son buenas, pero en la calidad del empleo hay mucho margen de mejora. Por eso venimos reclamando que sectores como la industria son vitales para mantener la calidad de lo que tenemos. Hay otros sectores que parecen jugar a precarizar el empleo; desde UGT Asturias tenemos claro que esos sectores tendrán un futuro incierto, porque los trabajadores elegirán aquellos que ofrezcan estabilidad y calidad. Desgraciadamente, la mano de obra no va a sobrar en el futuro de esta región.

—¿Qué está pasando con la industria?

—El sector industrial en Asturias vive un momento de transición profunda. Tenemos que ser capaces de acelerar la modernización de la industria y afrontar problemas serios como la digitalización, la descarbonización e incluso garantizar el suministro energético. Lo que está claro es que la industria fue el pilar económico de esta región durante muchos años y debe seguir siéndolo porque es capaz de ofrecer empleo digno. El empleo no es solo el salario; es conciliación familiar, vigilancia de la salud y muchos otros temas que la industria ofrece y otros sectores no. Es un pilar fundamental que está en un proceso de adaptación al nuevo mundo; tenemos que buscarle un encaje, apostar por ella y defenderla porque tiene un futuro prometedor. Ahora mismo hay meses en los que el empleo baja un poco y otros en los que se mantiene; podemos decir que está estable. Sin embargo, o arreglamos algunos problemas en el futuro próximo o sí podremos tener dificultades serias tanto en la industria como en el empleo.

—Todavía esta semana los dos sindicatos mayoritarios han anunciado paros en el las empresas auxiliares de la industria ¿qué está pasando?

—Como comprenderás, quienes negocian los convenios colectivos son los compañeros de la Federación de Industria. Por lo que se traduce de las negociaciones; no es nada novedoso: los convenios siempre son complicados. Es verdad que el convenio de la industria auxiliar se enfoca mucho en la gran industria asturiana (Arcelor, Asturiana de Zinc, DuPont, Fertiberia...), que es donde este sector de más de tres mil trabajadores tiene su actividad principal. Cuando la negociación coincide con problemas sobrevenidos en estas grandes empresas, siempre derivan en dificultades para el convenio. Bajo mi punto de vista, me parece un error por parte de la patronal no haber llegado a un acuerdo antes; supongo que estarán a tiempo de ratificarlo, porque la reivindicación de los trabajadores está dentro de los límites normales de cualquier convenio colectivo.

—De forma muy reciente la patronal asturiana se quejaba del absentismo en Asturias. ¿Cómo asumen los sindicatos esa crítica? Lo cierto es que en los recuentos de absentismo se están contando bajas por enfermedad.

—Está claro que tenemos un problema todos, pero va a ser difícil de solucionar porque enfocamos la raíz de manera muy distinta. No cabe duda de que la patronal, al presentar el problema, distorsiona la realidad metiendo como absentismo todas las faltas al trabajo. Sabemos que eso no es así: hay permisos, bajas y ausencias justificadas por convenio o por ley que no deben contabilizarse como absentismo. El día en que sean capaces de afrontar el problema desde la legalidad, posiblemente lleguemos a un acuerdo, pero hoy lo planteamos de formas prácticamente opuestas.

—¿Y qué pasa con la siniestralidad laboral? En Asturias nos estamos encontrando con accidentes muy graves y los sindicatos han denunciado que no se están tomando en serio las medidas de prevención.

—No hay ninguna justificación para que un trabajador o trabajadora salga de casa por la mañana y no pueda volver porque haya fallecido en el trabajo. Debemos diferenciar dos cuestiones. Por un lado, creo que la Administración en Asturias, en colaboración con los agentes sociales, está asumiendo responsabilidades importantes con reuniones periódicas para evaluar la siniestralidad y ver cómo mejorar. Pero por otro lado, es verdad que no somos capaces de hacer ver a las empresas que la prevención de riesgos laborales no es un coste, sino una inversión; posiblemente la más importante. También hay fallos en la Administración que habría que corregir, como la falta de inspectores de trabajo para prevenir. Sobre todo, falta cultura preventiva. Es inexplicable que ocurran accidentes que parecen de la Edad Media. Estando en el siglo XXI, algunos accidentes parecen del siglo XVIII. Los empresarios tienen que entender que la prevención no es un gasto.

—Fuera de la industria, el sector servicios se está desarrollando muchísimo. Y también están llegando nuevas empresas a Asturias, muchas veces con una cultura empresarial muy reacia a los sindicatos ¿les dan problemas?

—Hay que verlo de dos maneras distintas. En aquellas empresas que son físicas, no una plataforma, no estamos teniendo problemas mayores en las relaciones laborales, más allá de las discrepancias diarias donde la empresa tiene una postura y los trabajadores defienden la suya. Donde hay más problemas de penetración para que el sindicato gestione las relaciones laborales es en las empresas que son plataformas puras y duras; las que no tienen un lugar físico, donde se contrata y se paga por una app. Esas son complicadas. Pero en las físicas, donde el trabajador está en su puesto, de momento no hay conflictos graves. 

—Antes ha mencionado el problema del empleo juvenil. ¿Qué acciones podrían favorecer que aumentara el empleo joven en Asturias?

—Creo que ahí tenemos un gran reto. Al final, los que contratan son las empresas y esto es la pescadilla que se muerde la cola: quieren contratar a alguien con experiencia, pero si no se le contrata nunca, nunca la tendrá. ¿Cuál es la fórmula? Que las empresas entiendan que su patrimonio más importante es el trabajador; deben contratar a jóvenes que están sobradamente formados y permitir que alcancen la experiencia en sus propias empresas. De momento, las empresas optan por lo fácil: buscar a personas ya formadas y con trayectoria. En un futuro próximo el capital humano en Asturias no va a ser excesivo, incluso necesitaremos mano de obra, por lo que las empresas deberían buscar ya la manera de dar oportunidad a estos jóvenes.

—En el otro extremo, ¿qué pasa con los trabajadores de más de 50 años? En realidad son quienes lo tienen más difícil si se van al paro.

—Si te quedas en la calle con 50 años, lo tienes muy difícil, sí. Tendríamos que mirar los datos del SEPA para ver qué reflejan exactamente, porque a veces da la impresión de que los números están algo inflados en mayores de 55 años por razones como expedientes de regulación de empleo o porque están apuntados por motivos distintos a la búsqueda activa. Pero es cierto que tienen dificultades enormes. Es contradictorio: decimos que los jóvenes no encuentran trabajo porque les falta experiencia y que a los mayores de 55 no los contratan a pesar de que les sobra experiencia. Es incomprensible que, por ejemplo, el sector de la construcción diga casi todos los meses que necesita mano de obra y siga habiendo albañiles y encofradores apuntados al desempleo. Estamos intentando averiguar si efectivamente se necesita ese perfil y si los que están apuntados tienen el ánimo real de buscar trabajo o están ahí por otras cuestiones.