Los ecologistas cifran en 386 los lobos abatidos en Asturias desde 2003

La Voz OVIEDO

ASTURIAS

Foto de archivo de lobos
Foto de archivo de lobos

El colectivo llevó al Tribunal Supremo el recurso que determinó la suspensión del programa del control del lobo en la región

05 mar 2026 . Actualizado a las 15:10 h.

El número de lobos abatidos en Asturias desde 2003 en controles poblacionales se eleva a 386, de los que 355 fueron cazados antes de que en 2021 se incorporase temporalmente al listado de especies protegidas (Lespre), y los 31 restantes al retomarse las batidas en la campaña 2025/2026 para la que se había autorizado acabar con 53 animales, según la Asociación para la Conservación y Estudio del Lobo Ibérico (ASCEL),

Según este colectivo, que llevó al Tribunal Supremo el recurso que determinó la suspensión del programa de control del lobo aprobado por el Principado para la campaña 2022/2023, a la cifra de la última campaña habría que añadir tres animales atropellados, cuatro muertos por furtivos, dos por enfermedad y tres más por causas indeterminadas, lo que eleva la cifra de muertes hasta las 43 en un periodo de diez meses.

De acuerdo con las necropsias realizadas, afirma ASCEL, entre los 31 lobos muertos en batidas autorizadas por el Principado había trece ejemplares con menos de un año de edad que incluyen seis cachorros con menos de cinco meses y pesos inferiores a dieciocho kilogramos e incluso uno de cuatro meses y 11,9 kilogramos, pese a que las cacerías se autorizan para ejemplares «que por sus características estén causando daños reiterados».

A juicio de este colectivo, si Asturias contaba según los cálculos del Gobierno con 45 grupos reproductores, 12 compartidos con otras comunidades, que suponían entre 148 y 191 ejemplares, el Principado ha matado ya entre un 23 y un 29 % de la población «comprometiendo la viabilidad de esta especie».

Además, indice en que el análisis de la ubicación de los cadáveres evidencia que las batidas han tenido como finalidad acabar con grupos concretos para eliminarlos en su totalidad y subraya que matar cachorros con dientes de leche, hembras preñadas o grupos enteros, «no tiene nada de selectivo ni rastro de dignidad».

El Gobierno asturiano ha asegurado que, tras la sentencia del Tribunal Supremo que anula la metodología en los controles poblacionales del lobo, no cabía otra posibilidad que paralizar las batidas de estos ejemplares. Según recoge Efe, el Supremo anuló el programa anual de control aprobado por el Gobierno asturiano para 2022-2023 —periodo en el que el lobo formaba parte del Lespre— al estimar un recurso de ASCEL inicialmente desestimado por el Tribunal Superior de Justicia de Asturias, así como un artículo concreto de un decreto del Principado de 2015 que permitía determinar el número de capturas mediante cupos.

Al anularse la forma en que se deben realizar los controles y su metodología, en lo que se sustenta el programa de control poblacional, el Principado suspendió la aplicación del programa anual de actuaciones de control del lobo 2025-2026, que finalizaba el 31 de marzo, y elaborará uno nuevo para el periodo entre 2026 y marzo de 2028, que espera tener listo en septiembre.