Enrique y Olvido, uno de los matrimonios más longevos de Asturias tras 76 años juntos: «Lo importante es llevarse bien y tener paciencia»

Sergio Muñoz Solís
Sergio M. Solís REDACCIÓN

ASTURIAS

Enrique García y Olvido Fernández, uno de los matrimonios más longevos de Asturias tras 76 años juntos
Enrique García y Olvido Fernández, uno de los matrimonios más longevos de Asturias tras 76 años juntos

A sus 101 y 96 años, respectivamente, viven juntos y siguen disfrutando de la compañía mutua, sin perder el buen humor: «Cuando vienen los guajes es lo que más ilusión nos hace»

09 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Su historia comenzó un 20 de diciembre de 1949. Aquel día, Enrique García y Olvido Fernández se dieron el «sí, quiero». Han pasado 76 años desde aquella boda y hoy, con 101 y 96 años respectivamente, siguen compartiendo la vida rodeados del cariño de su familia en Gijón y con un largo camino de recuerdos a sus espaldas.

«Nos conocimos en un baile», relata Olvido con una sonrisa en el rostro al rememorar aquel primer encuentro. Él era de Proaza. Ella, de Moreda de Aller. «Desde ese día ya no nos separamos», dice Olvido. Enrique, asintiendo desde su sillón, añade: «Cuando una cosa empieza bien, hay que cuidarla para que siga bien».

Desde entonces, toda una vida juntos. Se instalaron en Moreda, donde formaron su hogar y criaron a sus dos hijas. Durante décadas, su vida estuvo marcada por el trabajo, la familia y pequeñas aventuras que, con el paso del tiempo, se han convertido en anécdotas entre los suyos. Muchas de ellas tienen que ver con las motos.

En una época en la que no era habitual ver a una mujer sobre dos ruedas, Olvido se convirtió en una pionera sin proponérselo. Ella y Enrique recorrían distintos rincones de Asturias en motocicleta, una afición que sorprendía a más de uno. «Decían que aquello no era cosa de mujeres», recuerda Olvido. «Pero a mí me gustaba viajar y ver sitios, y con Enrique íbamos a donde hiciera falta», apostilla.

Enrique García y Olvido Fernández, uno de los matrimonios más longevos de Asturias tras 76 años juntos
Enrique García y Olvido Fernández, uno de los matrimonios más longevos de Asturias tras 76 años juntos

En 1999, año en que el matrimonio celebraba sus bodas de oro, su vida cambiaría de forma brusca. Enrique y Olvido viajaban en coche junto a otros dos acompañantes cuando sufrieron un grave accidente de tráfico en Boñar, en León. El impacto se saldaría con el fallecimiento de una de las ocupantes del vehículo y un auténtico calvario médico para que Olvido salvase su vida. La mujer perdió una pierna y su proceso de recuperación se prolongó durante cerca de tres años. Hubo varias operaciones e ingresos hospitalarios, tanto en Oviedo como en Madrid. Finalmente, la situación derivó en la amputación completa. «Fue muy duro», reconoce. 

Con el paso del tiempo, Olvido volvió a recuperar la estabilidad. Adaptada a su nueva realidad, siguió adelante con la misma actitud que siempre había tenido: optimismo y ganas de disfrutar de la vida. En 2017, el matrimonio dio otro paso importante. Después de toda una vida en Moreda, se trasladaron a Gijón para vivir con su hija Maribel, que desde entonces se ocupa de su cuidado con una dedicación que la familia destaca con orgullo. «Nos cuida como si fuéramos los críos. No nos falta de nada», dice Enrique con una sonrisa.

Gracias a ese apoyo y a su fortaleza personal, ambos mantienen una salud razonablemente buena dentro de las dificultades propias de la edad. También conservan algo que consideran esencial: el buen humor. Gran parte de esa alegría llega en forma de visitas familiares. Sus nietos y bisnieto pasan por la casa siempre que pueden. «Cuando vienen los guajes es lo que más ilusión nos hace», comenta Olvido.

Enrique García y Olvido Fernández, a la izquierda, en su juventud
Enrique García y Olvido Fernández, a la izquierda, en su juventud

Enrique, por su parte, sigue fiel a algunas de sus costumbres. Entre ellas, una muy concreta tras acabar de comer. «Un cafetín con unas gotas de orujo no hace mal a nadie», dice riendo. A sus 101 años, tampoco ha perdido la afición a hablar en refranes y dejar pequeñas reflexiones que resumen su filosofía de vida. «Lo importante ye llevase bien y tener paciencia», explica. «El matrimonio ye como la huerta. Como no lo cuides, no va a dar fruto», bromea.

76 años después de aquel baile en el que comenzó todo, Enrique y Olvido siguen compartiendo salón, conversaciones y cariño en una historia que ya abarca tres generaciones. «La vida pasa volando», reflexiona él. Juntos siguen disfrutando del día a día porque, como apunta Olvido, «no es cuánto se vive, sino con quién lo compartes».