Barbón cree que es «normal» que haya diferencias con IU en un Gobierno que garantiza estabilidad
ASTURIAS
La implantación de universidades privadas es una de las cuestiones que ha generado fricciones entre ambos partidos
14 mar 2026 . Actualizado a las 18:00 h.El presidente del Principado, Adrián Barbón, ha considerado este sábado «normal» que haya diferencias entre PSOE e IU en cuestiones no recogidas en su pacto de gobierno como la implantación de universidades privadas en Asturias, la Nebrija en Avilés y la Alfonso X El Sabio en Oviedo, a las que se sumará la autorización del Ejecutivo a la Europea para implantarse en Gijón, según ha avanzado.
En declaraciones a los periodistas antes de intervenir en la comida del PSOE de Parres, Barbón ha reiterado que son organizaciones «políticas diferentes con posiciones diferentes» y que ahora han alcanzado un acuerdo para elaborar una ley de ordenación universitaria que ya existe en otras comunidades autónomas para evaluar el impacto de esos centros y reforzar la apuesta por la educación y la universidad públicas.
Así, ha recordado que en Asturias se ha construido un modelo público y gratuito de educación que va desde los cero años hasta el alumnado sale de la universidad «y eso une a ambos proyectos políticos» pese a sus diferencias que no impiden garantizar la estabilidad de un Gobierno que lleva aprobados siete presupuestos consecutivos.
El también secretario general de la FSA-PSOE ha contrapuesto esta situación con el conflicto abierto en el seno del PP de Gozón -«que no es tener diferencias entre dos partidos, es que un partido salte por los aires»- o los derivados de la ruptura que provocó Francisco Álvarez-Cascos en la derecha asturiana o la expulsión de sus filas del único presidente popular que ha tenido Asturias, Sergio Marqués.
Además, Barbón ha cuestionado que desde el PP asturiano su presidente, Álvaro Queipo, le reproche que manifieste su oposición a la guerra en Irán al considerar que se trata de una cuestión que no afecta al Principado, una postura que, ha subrayado, parte de un compromiso «ético y cívico» con el derecho internacional vulnerado en una guerra «ilegal e ilegítima», informa EFE.