Patricia Blanco y Javier Álvarez: «Si no inviertes tus euros en otra cosa, estás invirtiendo todo tu dinero en algo que sabes que va a bajar»

Manuel Noval Moro
Manuel Noval Moro REDACCIÓN

ASTURIAS

de izquierda a derecha, Javier Álvarez y Patricia Blanco
de izquierda a derecha, Javier Álvarez y Patricia Blanco

El matrimonio asturiano, autores del libro sobre finanzas «La batalla cultural», advierten: «no te puedes creer nada de esos anuncios que te hablan de tener grandes ganancias, porque tienen un riesgo altísimo; el riesgo es proporcional a la ganancia»

17 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Los asturianos Patricia Blanco y Javier Álvarez se saben diferentes. Por lo pronto, se casaron a una edad poco común. Él contaba 19 años y ella, 17. Desde entonces, además de criar a dos hijas que han salido adelante, han trabajado en un montón de sitios y tomado muchas decisiones, algunas de ellas arriesgadas, con una mentalidad en la que el trabajo es una parte esencial de la vida. «Muchos opinaron que perderíamos la juventud, que a nuestra edad hay que salir y disfrutar. En lugar de aprovechar el carpe diem que la sociedad actual fomenta, nosotros nos dedicamos a construir nuestro proyecto de vida juntos», explican.

Y de ese proyecto forma parte inseparable el dinero. Ambos creen que las finanzas son fundamentales para tener una buena vida, y sostienen que todo el mundo debería saber cómo funciona el dinero. Con este propósito, han publicado un libro con un título militante, «La batalla cultural», y un subtitulo que quiere ser revelador: «El dinero no es el problema. Es la herramienta que nadie te enseñó a usar». Esa batalla cultural de la que hablan es crucial en su discurso. Creen que hay mucha carencia de cultura financiera, que a su juicio es fundamental, y también quieren desterrar una visión negativa del dinero que mucha gente tiene todavía. «El dinero no es bueno ni malo en sí mismo; tienes que aprender a usarlo, y si no enseñas a tu hijo educación financiera va a sacar una idea equivocada», sostiene Patricia.

En la primera parte del libro, Patricia Blanco habla de la mentalidad en torno al dinero, de las muchas ideas que considera equivocadas y de cómo deberíamos afrontar nuestro trato con él. Una de las principales premisas para gestionar bien el dinero es pensar en el ahorro. La cultura del trabajo y del ahorro son muy importantes a su juicio. No se trata de hacer dinero rápido ni de tener unos ingresos enormes para poder ahorrar. Se trata, simplemente, en primer lugar, de contener el gasto. Y para ello, hay que usar una máxima que hizo popular Robert Kiyosaky: «Págate primero a ti mismo». ¿Y esto qué significa? «Yo primero primero aparto lo que voy a ahorrar y gasto todo lo demás. No gasto y, después, ahorro lo que sobra», señala Patricia.

Esta manera de verlo es crucial, porque cada persona establece el ahorro conforme a lo que gana. Sus familias son ejemplo de ello. La madre de Patricia Blanco era limpiadora a tiempo parcial, con un sueldo humilde, y ahorró toda su vida. Primero ahorraba y después se compraba el coche o el piso. Para conseguir ahorrar, eso sí, hay que tener la mentalidad adecuada: el autocontrol de renunciar a placeres presentes para vivir mejor en el futuro.

Y después está una cuestión muy importante: hay que hacer algo con el dinero ahorrado, porque si no va perdiendo valor sin remedio con el paso de los años. «Prosperar no es solo ganar y gastar; si ganas 1.000 euros y gastas 1.000, ganas 2.000 euros y gastas 2.000, ganas 5.000 euros y gastas 5.000, lo único que vas a hacer es ganar y gastar, nunca vas a prosperar», señala Javier. Aquí es donde la pareja se propone romper muchas barreras mentales, porque saben que hay muchos mitos en torno a la educación financiera. Si tuvieran que quedarse con dos, elegirían el ya mencionado de que el dinero es malo y el que sostiene que invertir es arriesgado.

Respecto a la inversión, sostienen que lo que hace que la gente piense que invertir comporta un riesgo enorme es el puro desconocimiento. Porque no hace falta invertir en la bolsa, en valores arriesgados. Hay otras muchas formas de buscarle rendimiento al dinero. E insisten que que se puede ahorrar con poco dinero. «Va por tantos por ciento; el que gana menos ahorra en proporción para invertir el dinero para mejorar en su medida», subraya Javier. Es también importante desterrar la idea de que solo los ricos invierten, porque, como señala Patricia, «cuando entiendes cómo funciona el mundo del dinero, te das cuenta de que perdiste mucho tiempo por no gestionarlo bien».

A quienes dicen que invertir es un riesgo, Javier les recuerda algo muy importante: «el riesgo es proporcional a la ganancia; no te puedes creer nada de nada de esos anuncios que te hablan de tener grandes ganancias con tu dinero, porque tienen un riesgo altísimo; si vas a ganar un 5 por ciento al año tienes un riesgo pequeño, para un 10 por ciento, más, para un 20, más arriesgado todavía. Entonces, se trata de invertir con el riesgo justo, para no perder el dinero, y ser pacientes. Pero insisten en que hay que invertir, porque lo contrario implica perder dinero. «Si tus euros no los inviertes en algo, estás invirtiendo en euros; en realidad todo el mundo invierte». El dinero que te quedas y no mueves tiene el valor que tiene (siempre y sin excepción va a menos) y no hacer nada con él es el equivalente a hacer una inversión que comporta pérdidas sostenidas. Eso es lo que hay que recordarle a la gente que tiene miedo a invertir.

«Y a partir de ahí que cada uno busque en qué hacerlo; en el libro aparecen muchas ideas, y lo más importante es diversificar, no poner todos los huevos en la misma cesta». Para explicar esa inversión siempre a la baja en euros, Javier le pregunta a la gente: «De aquí a diez años cuanto va a valer la Coca Cola; todos me dicen que va a valer más, y entonces yo les pregunto por qué están tan convencidos de que su dinero es seguro cuando está perdiendo valor; estáis invirtiendo todo vuestro dinero en algo que sabéis que va a bajar».

Lo importante es ir sacando un interés, siquiera pequeño, al año, y esperar con paciencia a que la inversión vaya creciendo. «Pero mucha gente quiere más, cuando no puedes pretender invertir algo y duplicarlo a los dos días; no funciona así, tienes que estar pendiente, saber muchísimo y estar en el momento adecuado». Y en el otro extremo está no hacer nada, que significa «que te vas a ir haciendo pobre poco a poco; la curva del interés esta vez juega en tu contra»

Como conclusión, Patricia Blanco y Javier Álvarez apelan a una mentalidad paciente y consciente de que las cosas no llegan de un día para otro, al trabajo «algo que parece denostado hoy en día», el ahorro y la capitalización de ese dinero ahorrado. Lo importante es no tener prisa, y que las personas inviertan en sí mismas, tanto para conocer cómo funciona el dinero como para aumentar el valor de cada hora que trabajen. «Hoy más que nunca es importante la educación; queremos que cada persona dependa de sí misma, que apliquen el conocimiento financiero para vivir mejor, porque lo más fácil es lo que depende de ti, aunque sea difícil de hacer». Creen, porque lo han vivido en sus carnes, que merece mucho la pena.