La amarga «sorpresa» de una mierense que se encontró su piso a la venta sin saberlo
ASTURIAS
Rosana Fernández ha explicado cómo ha sido la convidada de piedra en una nueva modalidad de estafa inmobiliaria que asoció su casa a una supuesta subasta hipotecaria y a un embargo de manera fraudulenta
23 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.La subida de los precios del alquiler, la falta de oferta que cubra la creciente demanda y la dificultad general para acceder a una vivienda está generando una gran variedad de modalidades de estafa que, precisamente, buscan jugar con la desesperación de las personas que no logran comprar una propiedad para vivir. La última de estas formas de fraude también afecta de manera indirecta (o no tan indirecta) a personas que sí disponen de una casa y pueden verse salpicados.
Es el caso de una vecina de Mieres, Rosana Fernández, cuyo caso ha sido destapado por los micrófonos de la cadena COPE en Asturias. Esta mujer descubrió con inquietud que su vivienda, con gran lujo de detalles e imágenes, se estaba ofertando en diferentes portales inmobiliarios en virtud de una supuesta subasta judicial de la que ella, por supuesto, no tenía conocimiento.
Esta mujer, de nombre Rosana Fernández, explicaba a COPE que se quedó «a cuadros» cuando una amiga le envió un WhatsApp con el enlace de una casa en venta y para su «sorpresa» era un inmueble que le resultaba muy familiar. «Resulta que es la mía, coincide la dirección, coincide el número de piso, la calle, las fotografías que enfocan a la ventana», explicaba la mujer a la emisora.
El texto del anuncio también indicaba que no era posible concertar visita a esa vivienda, al tratarse de una subasta de activos con cesión de remate. Se trata de una figura jurídica que permite al adjudicatario de una subasta transferir a un tercero los derechos sobre un inmueble, antes de que se complete el pago y la adjudicación definitiva.
Esta vía, sobre el papel, permite adquirir inmuebles a precios inferiores a los de mercado sin competir en la subasta. Sin embargo, en la comisión que se abona por adelantado está el fraude, ya que la persona que intenta hacerse con el piso pierde esta cantidad, así como las esperanzas depositadas en hacerse con una vivienda que, en realidad, nunca estuvo a su alcance.
Rosana Fernández reconoció en COPE Asturias que pasó «de la sorpresa» al «nerviosismo» al ver su casa asociada a una subasta hipotecaria y a un embargo. En este sentido, la mujer ha denunciado su caso a la policía. En este sentido, parece que las víctimas son compradores de fuera de Asturias.
Esta es solamente una nueva vuelta de tuerca a las estafas que se están dando en un mercado inmobiliario saturado como el asturiano, con un alza de precios que no parece tocar techo, una oferta menguante, una importante demanda de fuera de la región y un mercado autóctono que no encuentra propiedades a su disposición.
Normalmente las modalidades de fraude más habituales en este segmento son la de la venta o alquiler inexistente, en virtud de la cual se oferta un alquiler o una vivienda a la venta con precios sospechosamente bajos (esta es la primera señal de alarma) pero que no se puede mostrar al posible comprador por cualquier excusa. Eso sí, se solicita una señal para pasar un filtro y reservarlo.
Otra estafa habitual tiene que ver con la solicitud de documentación o datos personales a personas interesadas en comprar una vivienda, con el objeto de emplear esos datos en otros fraudes. También está el empleo de poderes notariales falsos para proceder a vender activos inmobiliarios que no le pertenecen al estafador, o las inmobiliarias fraudulentas que fuerzan al interesado a firmar cláusulas abusivas para cobrar unos honorarios ilegales que se ejecutan incluso cuando la operación de compraventa no se cierra.