Un estudio en el que participa la Universidad de Oviedo constata la especial vulnerabilidad de aves de alta montaña al cambio climático
ASTURIAS
La investigación ha analizado más de 800 especies de aves del Paleártico y muestra que las de alta montaña desempeñan funciones ecológicas «irreemplazables»
26 mar 2026 . Actualizado a las 11:08 h.Un estudio internacional ha constatado que las aves de montaña son «únicas» y muestran una especial vulnerabilidad al cambio climático, lo que incrementa su riesgo de desaparición, ha informado este jueves la Delegación en Asturias del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). La investigación, en la que ha participado el Instituto Mixto de Investigación en Biodiversidad (OMIB) integrado por el CSIC, la Universidad de Oviedo y el Principado de Asturias ha analizado más de 800 especies de aves del Paleártico y muestra que las de alta montaña desempeñan funciones ecológicas «irreemplazables», concentrándose las especies más singulares en regiones que se están calentando rápidamente, «lo que aumenta su riesgo de desaparición».
La investigadora del CSIC en el IMIB María del Mar Delgado ha destacado que para comprender cómo funcionan los ecosistemas «no basta con saber cuántas especies hay, sino qué papel desempeña cada una de ellas». Los resultados muestran que las aves de montaña asociadas a climas más fríos presentan una mayor singularidad funcional, es decir, desempeñan roles ecológicos únicos dentro de sus comunidades, característica especialmente acusada en las regiones de altas latitudes y altitudes.
Estas especies, además, suelen habitar en entornos aislados y presentan adaptaciones muy específicas, lo que las hace especialmente vulnerables y su pérdida puede tener «efectos desproporcionados» sobre el funcionamiento de los ecosistemas, al tratarse de «funciones difícilmente reemplazables por otras especies». El estudio también revela que las especies más raras, es decir, aquellas que combinan alta singularidad funcional con áreas de distribución reducidas, se concentran en regiones como el Himalaya o el Cáucaso, que están experimentando un calentamiento especialmente rápido.
Los resultados apuntan a que las comunidades de alta montaña y latitudes elevadas «afrontan un alto riesgo de pérdida de funciones ecosistémicas», agravado por la presión del cambio climático y las transformaciones en el uso del suelo. Esta situación se ve además dificultada por la escasez de datos, ya que el seguimiento de estas especies es más limitado en zonas remotas y de difícil acceso. En la investigación han participado también el Museo delle Scienze de Trento, varias universidades italianas, las de Jaén y Málaga y la Mount Allison University (Canadá), informa Efe.