Casi la mitad de los trenes de cercanías en Asturias llegan tarde, con una demora media de 13 minutos
ASTURIAS
El 96,1% de los minutos de demora se atribuye a factores externos, frente a un 3,9% vinculado directamente a la operativa de Renfe
27 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Los datos del informe mensual de puntualidad de cercanías correspondientes a febrero de 2026 en Asturias confirman un escenario marcado por los retrasos en las líneas de ancho convencional (C-1, C-2 y C-3). Según las estadísticas publicadas por Renfe, el 53,7% de los trenes cumplió el horario previsto —considerando puntualidad llegar con menos de tres minutos de desviación—, mientras que el 46,3% restante registró demoras superiores a ese umbral, siendo la media de 12,7 minutos.
En términos absolutos, durante el mes se contabilizaron 4.573 circulaciones, de las cuales 4.003 llegaron dentro del margen de puntualidad establecido. Si se amplía el umbral, el 96% de los trenes alcanzó su destino con menos de 15 minutos de retraso, el 99,6% con menos de 30 minutos y la práctica totalidad —el 100%— con demoras inferiores a una hora. El informe distingue entre distintos tipos de medición del retraso. Por un lado, el retraso medio global —que incluye tanto trenes puntuales como retrasados— se situó en 12,6 minutos en febrero, frente a los 1,3 minutos registrados en enero. Por otro, si se analizan únicamente los trenes que llegaron fuera de hora, la demora media se eleva hasta los 12,7 minutos, siendo el retraso medio del mes anterior de 1,9 minutos.
El volumen total de retrasos acumulados por incidencias alcanzó los 8.494 minutos durante febrero, lo que supone un incremento del 25% respecto al mes de enero. La práctica totalidad de estas incidencias —el 96,1%— fue atribuida a causas externas a la operadora, fundamentalmente relacionadas con la infraestructura y la gestión de la circulación ferroviaria. Además de los retrasos, el informe recoge indicadores de regularidad y cumplimiento del servicio. La regularidad —que mide la frecuencia de paso de los trenes respecto a lo programado— se situó en el 82,1%. Por su parte, el cumplimiento del servicio, que refleja la proporción entre trenes programados y realizados, alcanzó el 97,9%. En cuanto al cumplimiento horario estricto, el porcentaje coincide con el dato de puntualidad (<5 minutos), situándose en ese 53,7%.
El informe también incluye información sobre la evolución semanal del servicio, donde se aprecia una caída puntual en los niveles de cumplimiento en determinadas semanas, así como variaciones en la regularidad. En este contexto, se señala que durante la séptima semana del año el 7,2% de las frecuencias programadas fueron canceladas, un dato que no se integra en las estadísticas de puntualidad al referirse únicamente a los trenes que efectivamente circularon.
En relación con la demanda, el número de viajeros en febrero se situó en 686.000 usuarios, según las estimaciones incluidas en el documento. La evolución mensual refleja ciertas oscilaciones en el volumen de pasajeros, con un comportamiento desigual a lo largo del año. Otro de los apartados del informe detalla el reparto de las causas de los retrasos. En febrero, el 96,1% de los minutos de demora se atribuye a factores externos, frente a un 3,9% vinculado directamente a la operativa de Renfe. Dentro de esas causas externas se incluyen incidencias en la infraestructura, problemas en la gestión de la circulación o condicionantes meteorológicos, entre otros.
Cabe recordar que estos datos se enmarcan en el sistema de información mensual que la compañía ferroviaria ha comenzado a difundir con mayor nivel de detalle, permitiendo un seguimiento más preciso del comportamiento de los servicios de cercanías. En el caso de Asturias, la información se refiere exclusivamente a las líneas de ancho convencional, mientras que los servicios de ancho métrico se agrupan con los de otras comunidades autónomas y no se desglosan de forma específica.