Un análisis detallado de los datos del Ministerio de Hacienda revela que la eficiencia administrativa en el Principado es una cuestión de códigos postales: mientras la mayoría de consistorios liquidan sus facturas en menos de una semana, 4 están en plazos muy superiores a los 30 días que marca la ley
05 abr 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Para una gran multinacional, esperar 40 días a que una administración le abone una factura puede ser un apunte contable que no conlleva ningún trastorno financiero, sin embargo, para un fontanero o para una pequeña empresa de suministros de oficina, un plazo de cobro de más de 30 días puede marcar la diferencia entre poder pagar las nóminas a tiempo o tener que endeudarse. Es por ello que la eficiencia de los ayuntamientos también se mide por la cuenta corriente de sus proveedores y en Asturias los hay muy malos pagadores (los menos) y muy buenos pagadores (los más). En todo caso, la puntualidad en los pagos es una obligación legal y, sobre todo, una necesidad vital para el tejido productivo asturiano.
Los datos extraídos de las liquidaciones de diciembre de 2025 del Ministerio de Hacienda confirman que la brecha entre los ayuntamientos que cumplen con la ley y aquellos con demora crónica sigue siendo una de las grandes asignaturas pendientes de la política local. Así, el Periodo Medio de Pago a Proveedores (PMP) en las administraciones locales oscilaba a finales del pasado año entre los 151 días de media que tarda Salas en abonar una factura y el casi pago inmediato que se hace en Villanueva de Oscos, Sariego, Coaña o Cabrales.
Los peores pagadores
En concreto son ocho los consistorios que incumplen el límite de 30 días que marca la normativa vigente para efectuar los pagos a proveedores, aunque dentro de esos ocho, unos ayuntamientos incumplen más que otros. Si bien los datos del Ministerio de Hacienda de diciembre de 2025 indican que Salas es el que más tarda en pagar con 151,39 días de periodo medio de pago, otros tres consistorios que se pagan muy de largo ese plazo son Ponga, con 136,45 días; Lena, con 120,69 días; y Amieva, con 100,09 días.
Por detrás estarían otros cuatro ayuntamientos, no tan malos pagadores, pero que también requieren que sus proveedores tengan reservas financieras y paciencia. Estos son: Belmonte de Miranda, con un periodo medio de pago de 65,56 días; Aller, con 37,98 días; Sobrescobio, con 36,96 días; y Tineo, con 32,22 días.
Los mejores pagadores
El resto de ayuntamientos, salvo alguno del que no constan datos en la estadística del Ministerio de Hacienda, estarían dentro del marco legal en el abono de las facturas que les llegan. Así, como se decía anteriormente, los mejores pagadores serían Villanueva de Oscos, con cero días de demora en el pago y Sariego, Coaña y Cabrales, con 0,37 días.
Otros consistorios que pagan en menos de un día son: Illano (0,45 días), Tapia de Casariego (0,81 días), Valdés (0,81 días), Peñamellera Baja (0,89 días) y Degaña (0,94 días). Además, otra decena de Ayuntamientos pagan entre uno y dos días (Illas, Caravia, San Tirso de Abres, Onís, Castropol, San Martín de Oscos, Ibias, Cudillero, Grado y Santa Eulalia de Oscos) y una treintena más hacen los pagos en un plazo medio de entre dos y siete días.
En lo que respecta a los grandes municipios asturianos, la agilidad en el pago a los proveedores es variable. Mientras que Avilés está entre los ayuntamientos que pagan en menos de una semana, con un plazo medio de 6,67 días, Oviedo se sitúa en los 12,74 días de medio y Gijón llega hasta los 23,28 días de media. Es reseñable también que otros de los ayuntamientos asturianos con mayor población estén entre los que mejor pagan. Así, Langreo se situaba en diciembre de 2025 en los 4,30 días; Mieres, en los 9,40 días y Siero en los 12,48 días.