Con 39 viviendas por hectárea, el Principado supera ampliamente la media nacional, aunque la ejecución efectiva sigue a la cola del país
31 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.La escalada de precios de la vivienda se da en el norte y en el sur, en territorios que han aumentado mucho su población y en la que apenas la mantiene. En el debate sobre las soluciones se ha esgrimido las dificultades para acceder a suelo, sin embargo, el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana ha identificado en su último estudio estratégico las grandes bolsas de suelo con potencial residencial en España; en el caso de Asturias poniendo el foco en cuatro concejos donde se ha detectado una potencialidad de desarrollo de aproximadamente 20.000 viviendas. De ellas, unas 5.000 podrían estar disponibles de forma casi inmediata para su construcción casi todas en la capital.
El informe del Ministerio se basa en los datos del Sistema de Información Urbana (SIU) para analizar lo que técnicamente denomina «sectores». Para que un ámbito sea considerado un sector dentro de este estudio, debe cumplir con dos requisitos: en primer lugar, el planeamiento urbanístico debe prever la construcción de un número igual o superior a 1.000 viviendas; en segundo lugar, su grado de edificación actual debe ser inferior al 70%. Este concepto permite identificar áreas con una gran relevancia para el territorio y que aún conservan una importante potencialidad de crecimiento. En el caso de Asturias, bajo estos criterios estrictos, se han marcado un total de 12 sectores que abarcan una superficie de 530,6 hectáreas.
¿Cuáles son esas zonas en Asturias? Los 12 sectores identificados suman una capacidad prevista de 20.761 viviendas, con una densidad media de 39,1 viviendas por hectárea, un valor que supera la media nacional de 28,6. No obstante, el grado de materialización de estas previsiones es del 4,8%, lo que evidencia una amplia brecha entre lo diseñado sobre el plano y lo construido. En cuanto a la infraestructura básica, solo el 24,5% de la superficie total de estos sectores se encuentra actualmente urbanizada, lo que condiciona la velocidad a la que el mercado puede responder a la demanda de vivienda.
Hay zonas en Asturias en el entorno de los principales núcleos urbanos con todo lo preciso, el asfaltado, las farolas, las aceras, dipuestas para la edificación. El plazo para que esas potenciales viviendas llegue a manos de sus propietarios sería, como mínimo, de un año y medio en el caso de que todos los trámites se agilizaran al máximo. Una vez que el suelo adquiere la condición de finalista, es necesario obtener las licencias correspondientes y, a partir de ahí, se inicia la construcción. Posteriormente se entra en la fase de finalización, que incluye las comprobaciones legales de la obra, y, finalmente, en la etapa de ocupación y acceso a suministros.
Los cuatro concejos
La circunstancia de los concejos analizados muestra una distribución desigual de este potencial. En Gijón, se identifica un sector con capacidad para 1.890 viviendas; en Avilés, existen dos sectores que suman 3.971 viviendas; y en Siero, tres sectores para 3.744 unidades. Sin embargo, la totalidad de esas zonas en estos concejos se clasifica como «sectores sin suelo urbanizado disponible», lo que significa que aún no cuentan con las calles o suministros necesarios para iniciar la edificación. El caso de Oviedo es distinto: cuenta con 6 sectores en total, pero tres de ellos ya han finalizado su urbanización, sumando 79,1 hectáreas de suelo finalista. Por esta razón, Oviedo concentra las 4.874 viviendas de disponibilidad más inmediata en la comunidad, ya que son terrenos donde no se requiere transformar el suelo, sino simplemente impulsar la promoción edificatoria.
Balance nacional
A escala nacional, el informe ofrece una panorámica de gran escala con 1.069 sectores analizados en 400 municipios, que representan un potencial de 2,4 millones de viviendas. Al igual que ocurre en Asturias, existe un desfase entre planeamiento y ejecución: el 74,2% de estos sectores en España carece de suelo urbanizado disponible, mientras que solo el 25,8% (276 sectores) está en condiciones reales para el inicio de obras. En todo el país, las viviendas pendientes en suelo ya urbanizado ascienden a 489.186 unidades, concentrándose más de la mitad de esta oferta inmediata en Andalucía, la Comunidad Valenciana y Castilla-La Mancha. El estudio concluye que el tiempo medio para la ejecución total de estos grandes desarrollos suele superar los 15 años, reflejando una dinámica de estabilización tras el parón de la pandemia.