El pulpo del occidente asturiano, un modelo de gestión sostenible vedado por su alarmante escasez

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ASTURIAS

Un barco de Viavélez, El Franco, dedicado a la pesca del pulpo
Un barco de Viavélez, El Franco, dedicado a la pesca del pulpo

El Principado prohíbe su captura durante todo el mes, tanto a pie como desde embarcación

02 abr 2026 . Actualizado a las 20:39 h.

No hay una explicación clara sobre lo que está pasando con el pulpo de Asturias. La pesquería del pulpo en la región, que desempeñan cuarenta embarcaciones de las cofradías del occidente asturiano, fue la primera del mundo en ser calificada por MSC (Marine Stewardship Council), la ecoetiqueta azul que certifica que ha sido pescado de forma sostenible y cumpliendo con los requisitos de mejores prácticas pesqueras, de acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación (FAO) y por ISEAL, la asociación mundial para estándars de sostenibilidad. Sin embargo, apenas hay pulpo y escasea tanto que el Principado ha decretado una veda durante todo el mes de abril, prohibiendo su pesca a pie o desde embarcación.

El sello MSC reconoce la buena gestión de la pesquería y otorga un mayor valor añadido al pulpo asturiano, el que capturan las embarcaciones de las cofradías de Figueras, Tapia, Viavélez, Ortiguera, Puerto de Vega, Luarca y Oviñana.

«Nuestros pescadores capturan el pulpo de manera artesanal utilizando nasas, que son pequeñas “jaulas” de red que actúan como trampa. Contienen en su interior un cebo y poseen un orificio que permite la entrada del pulpo, pero no su salida. Sin embargo, el diseño del orificio de entrada y el tamaño de luz de la red sí que permiten la salida de otros organismos que puedan entrar en la red de manera accidental (como peces, pequeños crustáceos y moluscos), aumentando así la selectividad de este modo de pesca», señala la Organización de Productores Artesanales del Principado de Asturias (OPASTURIAS - OPP90).

Descartada la sobrepesca, porque la actividad estaba muy controlada, se apuntan a otras causas de la caída en picado de capturas, de hasta un 70 % respecto al año pasado, como el aumento de la temperatura del agua, la falta de alimento, la contaminación marina o cambios en corrientes y migraciones, entre otras.

Así las cosas, el Principado decidía hace unas semanas que si en marzo no se recuperaban las capturas, en abril decretaría una veda total. Y es lo que acaba de hacer. La Consejería de Medio Rural y Política Agraria estableció ayer la veda total del pulpo en el occidente astur, «con el fin de recuperar la población de esta especie, ante los signos de escasez detectados en las últimas campañas», señalaba. Al tiempo, confirmaba que la medida ha sido consensuada por el sector y conllevará ayudas por valor de 330.000 euros, financiadas por el Fondo Europeo Marítimo de Pesca y de Acuicultura.

«La pesca de estos cefalópodos queda totalmente prohibida durante el mes de abril, tanto a pie como en embarcación, desde la ría del Eo hasta la ría del Nalón en San Esteban. La veda afecta al plan de gestión del pulpo en esta zona, que implica a 40 embarcaciones, y atañe tanto a profesionales del sector como a la pesca de recreo. Fuera del plan de gestión, la pesquería no se verá afectada», añade el Principado.

Podrán optar a las ayudas económicas las embarcaciones y tripulantes del plan de gestión que, de manera voluntaria, decidan atracar sus barcos y no trabajar en la captura de otras especies durante el mes de abril.

La veda se prolongará el resto del año, pero desde el 1 de mayo al 31 de diciembre los profesionales podrán capturar una cuota accesoria de 15 kilos. «La cuota accesoria hace referencia a las especies capturadas de manera inevitable y no intencionada mientras se pesca otra especie principal», explica el Principado. Se admitirá la captura de dos pulpos diarios para la pesca recreativa.

«La población de pulpo ha mostrado signos preocupantes de agotamiento en los últimos años. Ante esta evidencia, Medio Rural ha decidido establecer la veda de acuerdo con las cofradías de pescadores, al entender que la sostenibilidad de este recurso es fundamental para garantizar la viabilidad de la pesquería a largo plazo», concluye el Principado.