Calvo defiende un modelo mixto de gestión de las Cercanías similar al del País Vasco

La Voz OVIEDO

ASTURIAS

El consejero de Movilidad, Medio Ambiente y Gestión de Emergencias, Alejandro Calvo
El consejero de Movilidad, Medio Ambiente y Gestión de Emergencias, Alejandro Calvo EUROPA PRESS | EUROPAPRESS

Pedro de Rueda ha lamentado que Calvo se limite a «tirar balones fuera» para no afrontar la «contundente» realidad de la situación del ferrocarril en el Principado

06 abr 2026 . Actualizado a las 19:59 h.

El consejero de Movilidad, Alejandro Calvo, ha defendido este lunes una gestión de las cercanías ferroviarias similar a la del País Vasco, que tiene parcialmente transferidas esas competencias, de forma que el funcionamiento de los trenes se articule sobre una malla única de transporte público coordinada con el que se realiza por carretera alineando horarios y servicios. 

«Las competencias son un fetiche», ha apuntado Calvo tras advertir de que gestionar esa cuestión no puede «comprometer» el futuro de Asturias en términos financieros y asegurar que no le disgusta el modelo de Euskadi, donde se gestiona a nivel autonómico el servicio de Cercanías, los tranvías y el metro ligero, para ser aplicado en el Principado, donde su uso ha pasado de 6 a 10,5 millones de usuarios entre 2021 y 2025.

El consejero se ha expresado así durante su comparecencia ante la comisión correspondiente de la Junta General para informar sobre el funcionamiento de la red ferroviaria en Asturias a petición del PP, cuyo diputado Pedro de Rueda ha lamentado que Calvo se limite a «tirar balones fuera» para no afrontar la «contundente» realidad de la situación del ferrocarril en el Principado.

Según el parlamentario popular, en una región donde las Cercanías directamente «no funcionan», en el caso del ancho convencional —media y larga distancia— la mitad de los trenes no llega a tiempo y la compatibilidad a medio plazo entre el transporte de mercancías y el de viajeros no está solucionada.

«En la práctica es imposible ir y volver en el día desde las alas al centro de la región en tren», ha subrayado tras cifrar en un 8% la ejecución real del Plan de Cercanías que ejecuta el Ministerio de Transportes desde 2017 por un importe de unos 1.800 millones y gestionado en su mayor parte por gobiernos del PSOE. Calvo ha recordado que dicho documento fue planteado por un «efímero» ministro del PP con unas previsiones iniciales de 582 millones «que nunca pasaron del papel» y ha admitido los numerosos retrasos que se producen y la necesidad de mejoras, pero ha defendido la mejoría en un servicio que mantiene su gratuidad en Asturias y Cantabria hasta que no se renueve su flota de trenes.

A su juicio, la red de Cercanías de Asturias, con 383,2 kilómetros de vías y 143 estaciones —de las que más de una treintena cuentan con menos de un usuario al mes—, no está «en declive» sino en proceso de transformación para corregir «un déficit estructural» acumulado durante años y en el que sería necesario que el Principado tuviese capacidad de decisión para implantar esa malla única armonizada con la red de transporte público por carretera, de competencia autonómica y utilizada por 60 millones de viajeros al año.

 El objetivo, ha apuntado Calvo, es que los ciudadanos de la región que residen en localidades donde no llega el ferrocarril puedan tener mejores servicios de transporte por carretera y ha avanzado que el vigente Plan de Cercanías está ejecutado ya en un 35 por ciento, ha movilizado ya el 70 por ciento de la inversión prevista y estará culminado en un periodo de tres años.

Mientras la portavoz de IU-CA, Delia Campomanes, ha respaldado la postura de su socio de gobierno sobre la futura gestión de Cercanías aunque ha advertido de que Asturias no puede recibir una red «deteriorada», su homólogo de Vox, Gonzalo Centeno, ha considerado que el anuncio del consejero de plantearse asumir las competencias ferroviarias constituye «una maniobra electoralista».

A su juicio, el objetivo del Ejecutivo autonómico es desvincularse de la «nefasta» gestión del Gobierno central que ha llevado a que en 2025 y lo que va de 2026 se registrara un récord de demoras en unos servicios ferroviarios en los que la puntualidad cayó un 53,7 por ciento y se registró una demora media de doce minutos casi en su mayor parte por causas ajenas a la operadora (estado de las vías o señalización), informa Efe.