La primera tabla periódica en lengua de signos, de la Universidad de Oviedo, en el Museo de la Ciencia de Valladolid

La Voz OVIEDO

ASTURIAS

Los investigadores del Departamento de Ciencias de la Educación de la Universidad de Oviedo y responsables de la traducción, Aránzazu Valdés González y Javier Martín Antón
Los investigadores del Departamento de Ciencias de la Educación de la Universidad de Oviedo y responsables de la traducción, Aránzazu Valdés González y Javier Martín Antón

Se trata de la primera tabla periódica del mundo traducida a lengua de signo, desarrollada por el equipo de investigación «Mis Manos Hablan» de la Universidad de Oviedo

07 abr 2026 . Actualizado a las 14:17 h.

El Museo de la Ciencia de Valladolid ha incorporado a su exposición permanente la primera tabla periódica del mundo traducida a lengua de signos, una herramienta didáctica desarrollada por el equipo de investigación «Mis Manos Hablan» de la Universidad de Oviedo que traduce por primera vez los nombres de los 118 elementos químicos a una lengua de modalidad visogestual. La iniciativa se enmarca en el programa de accesibilidad del museo «Ciencia con diferencia», que ofrece recursos educativos y expositivos adaptados a personas con diferentes capacidades.

La concejala de Educación y Cultura del Ayuntamiento de Valladolid, Irene Carvajal Crusat, y la coordinadora de Educación y responsable del plan de accesibilidad del Museo de la Ciencia, Beatriz Gutiérrez Alberca, han inaugurado la nueva tabla, en un acto en el que también han participado el gerente de la Fundación Municipal de Cultura, José Ignacio de Uribe, y los investigadores de la Universidad de Oviedo responsables de la traducción, Aránzazu Valdés González y Javier Martín Antón, junto a otras autoridades civiles y académicas.

La pieza, de 4 por 2,30 metros, se sitúa junto a la tabla periódica interactiva de la sala «La Química a escena» y convierte al Museo de la Ciencia de Valladolid en el primer espacio museístico del mundo que acoge de forma permanente este recurso. El proyecto «Mis Manos Hablan» partió de un análisis del léxico en Lengua de Signos Española (LSE) y de la constatación de que no existía una traducción completa y sistemática de la tabla periódica en ninguna lengua signada del mundo. A partir de ahí, el equipo desarrolló un método lingüístico y didáctico que culminó en la propuesta de 118 signos en LSE, uno por cada elemento químico, mediante un procedimiento extrapolable a otras lenguas de signos y al sistema de signos internacional, con el objetivo de ampliar el impacto de la investigación.

Desde la perspectiva pedagógica, disponer de signos específicos para los elementos químicos mejora la precisión y reduce la ambigüedad en el aula frente a prácticas como el deletreo o el uso exclusivo de símbolos, consideradas más tediosas y menos eficaces en los procesos de enseñanza-aprendizaje. La metodología diseñada por el equipo permite unificar criterios y facilitar la interpretación en contextos educativos, museísticos y divulgativos, avanzando hacia un lenguaje científico más inclusivo y accesible para la comunidad sorda.

El alcance potencial del proyecto se dimensiona por la estimación de la Federación Mundial de Sordos, que cifra en más de 300 las lenguas de signos existentes y en unos 72 millones las personas signantes en todo el mundo. En España, la Ley 17/2007 reconoce la Lengua de Signos Española y la Lengua de Signos Catalana, si bien en ámbitos altamente especializados aún persisten carencias léxicas que dificultan el acceso pleno a la información científica, un vacío que esta iniciativa contribuye a cubrir.

La investigación ha sido publicada en revistas de alto impacto y cuenta con el respaldo de la Real Sociedad Española de Química, el Real Consejo General de Colegios Oficiales de Químicos de España, el Grupo de Asociaciones de Química de España, el Consejo General de Farmacéuticos de España, el Colegio de Químicos de Asturias y León, el Colegio de Farmacéuticos de Asturias y la Asociación de Químicos del Principado de Asturias. Multinacionales del sector químico y farmacéutico como DuPont, Perimeter Solutions y Bayer han expresado su apoyo a la difusión del proyecto, en este último caso en línea con su estrategia de sostenibilidad y acercamiento de la ciencia a la sociedad.

El equipo «Mis Manos Hablan» se ha distinguido en los últimos años por iniciativas de visibilización de la comunidad sorda, como la colaboración en 2023 con el Real Cuerpo de la Nobleza del Principado de Asturias y la Federación de Personas Sordas del Principado para proporcionar el signo personal de la princesa de Asturias, Leonor de Borbón, y de la infanta Sofía, una acción de alto valor simbólico para la normalización del uso de la LSE, informa Europa Press.