Villaverde defiende un cambio de modelo en la movilidad académica hacia alianzas más estructuradas y equitativas
ASTURIAS
El rector ha matizado que no se trata de cuestionar la movilidad en sí misma, sino de revisar su utilidad en el contexto actual
21 abr 2026 . Actualizado a las 12:34 h.El rector de la Universidad de Oviedo, Ignacio Villaverde Menéndez, ha defendido la necesidad de replantear los modelos tradicionales de movilidad académica para adaptarlos a los retos del siglo XXI, durante su participación en la mesa redonda sobre «Movilidad académica y redes de cooperación» celebrada en el marco de la Segunda Cumbre México-España de Rectoras y Rectores, organizada en la Universidad Jaume I.
En un debate centrado en la evolución de la internacionalización universitaria entre España y México, el rector ha planteado una reflexión de fondo sobre el sentido y la eficacia de los modelos actuales. «La movilidad, tal como la venimos entendiendo como movimiento de estudiantes de un sitio a otro, es un modelo heredado del siglo XX», ha afirmado, matizando que no se trata de cuestionar la movilidad en sí misma, sino de revisar su utilidad en el contexto actual.
Villaverde ha insistido en que el principal reto de las universidades es definir el propósito de estas iniciativas.« La movilidad tiene que ser un para qué», ha subrayado y ha apelado a la necesidad de vincular estos programas a objetivos académicos e institucionales claros. En este sentido, el rector de la Universidad de Oviedo ha defendido que mantener el modelo tradicional basado en intercambios bilaterales supone un estancamiento. «Si el resultado de estos espacios es mantenernos en el estándar del siglo XX, que es el convenio bilateral de movilidad, no hemos avanzado nada», ha señalado.
Durante su intervención, el rector ha puesto de relieve las limitaciones prácticas de algunos instrumentos de internacionalización, como las titulaciones conjuntas. A pesar del esfuerzo que requieren, ha advertido de que no siempre ofrecen resultados. «Haces un enorme esfuerzo para montar un programa de doble grado y luego la realidad te dice que no funciona», ha explicado. «Se acaban muriendo de muerte natural», ha añadido, en referencia a la falta de demanda o a la complejidad de su implementación.
Frente a este modelo, Villaverde ha defendido la necesidad de avanzar hacia estructuras de colaboración más profundas y sostenibles. En su opinión, la internacionalización universitaria debe apoyarse en alianzas estratégicas que permitan integrar docencia, investigación y transferencia de conocimiento. «Hay que ir a un modelo de alianzas, a un modelo de confederación de universidades, de fusión en frío de universidades», ha planteado, en una de las ideas centrales de su intervención.
Este enfoque, según ha dicho, permite construir proyectos académicos compartidos con mayor estabilidad y proyección a largo plazo. A partir de estas estructuras, ha añadido, es posible articular programas conjuntos de formación, movilidades más orientadas a resultados y espacios de investigación colaborativa. El rector también ha hecho referencia a la experiencia europea en materia de alianzas universitarias, que, a su juicio, está ofreciendo resultados tangibles pese a las dificultades iniciales. «Estas iniciativas están redefiniendo la forma de entender la cooperación académica y se han convertido en un competidor fuerte frente a otros modelos tradicionales, en un contexto de recursos limitados».
En este sentido, Villaverde ha advertido de la necesidad de priorizar estratégicamente las relaciones internacionales. «Los recursos son limitados y hay que centrarlos donde realmente haya impacto», ha señalado, en línea con el debate abierto en la mesa sobre la conveniencia de consolidar redes de cooperación más selectivas y eficaces frente a la proliferación de convenios bilaterales.
La mesa redonda, moderada por el rector de la Universidad Pública de Navarra, Ramón Gonzalo García, ha reunido a responsables académicos de distintas universidades de España y México para analizar los desafíos y oportunidades de la movilidad académica. Durante el debate ha puesto de manifiesto la necesidad de equilibrar los flujos de estudiantes entre ambos países, reforzar la financiación de estos programas y avanzar hacia modelos más estructurados de cooperación.
En el transcurso de la mesa, el resto de participantes coincidieron en señalar los principales retos que afronta la movilidad académica en el contexto actual. La rectora de la Universidad de Cantabria, Concepción López Fernández, ha subrayado la necesidad de combinar nuevos formatos, como la movilidad virtual o los programas intensivos híbridos, con la movilidad presencial, insistiendo en que ambas responden a objetivos distintos y deben diseñarse en función de su finalidad.
Por su parte, José Manuel Páez Borrallo, asesor internacional del Tecnológico de Monterrey, ha puesto el acento en el papel determinante de la financiación y en la necesidad de estructuras institucionales sólidas que permitan escalar los modelos de internacionalización, especialmente en el ámbito de la movilidad virtual y la colaboración docente. Finalmente, el rector de la Universidad de Colima, Christian Jorge Torres Ortiz Zermeño, ha destacado el valor de las redes de cooperación como alternativa más eficaz a las relaciones bilaterales tradicionales y ha defendido una visión de la movilidad orientada al desarrollo integral del estudiantado y al impacto social, planteando además la creación de nuevas iniciativas conjuntas en ámbitos como la cultura de paz y la interculturalidad.
La intervención del rector de la Universidad de Oviedo también ha abordado el impacto social de los modelos de movilidad. Villaverde ha alertado de que, en muchos casos, estos programas no garantizan la igualdad de oportunidades, ya que dependen de la capacidad económica del estudiantado. Esta circunstancia, ha dicho, obliga a repensar los sistemas actuales para evitar que la internacionalización quede restringida a una parte del estudiantado.
Junto a ello, ha subrayado la necesidad de adaptar estos modelos a las nuevas realidades del estudiantado. «Nuestro estudiantado ha cambiado y tenemos que ser capaces de verlo», ha afirmado, señalando que las expectativas y circunstancias actuales requieren fórmulas más flexibles, que combinen movilidad presencial y virtual y permitan una mayor participación. En este punto, el rector ha destacado el papel creciente de las herramientas digitales y de los entornos virtuales en la internacionalización académica, así como el desarrollo de programas formativos compartidos que no requieren necesariamente desplazamientos físicos, pero que sí contribuyen a la formación internacional del alumnado, informa Europa Press.