Ha transcurrido una semana desde que se abrió la campaña de pesca del salmón en los ríos asturianos y aún no ha sido capturado el preciado campanu, el primer ejemplar de la temporada muy cotizado en las subastas por los compradores, casi todos restauradores. Puede alcanzar entre 10-000 y 15.000 ó 20.000 euros, en función del tamaño y el peso. Como dice Javier Rois, Taracho, presidente del CIT de A Pontenova, «salir a pescar el campanu es un acto de fe porque te puede arreglar el año».
Dicen los que entienden de esto que ya es el más tardío de la historia en ser capturado en los tramos asturianos. Esta espera larga da pie a los ecologistas para insistir en que se prohíba su pesca ante la escasez de estos ejemplares. En Galicia, por ejemplo, está vedado. Por el contrario los pescadores entienden que la escasez de salmones se debe a otros factores ambientales y climatológicos. El debate está muy vivo.
Decenas y decenas de aficionados a la pesca, gallegos y asturianos, se acercarán hoy sábado a los tramos asturianos del Eo, el río señor (y a otros cauces asturianos), con esa fé que dice Taracho confiados en que el lance pueda resultar en esta jornada mientras la llama del debate se avivará aún más en fin de semana. ¿Se debe pescar salmón? La gran cuestión, según en que administración preguntemos.
En una semana A Pontenova congregará ya a centenares de pescadores en su «concurso de pesca da troita».
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