Los encerrados en Mina Miura: «Queremos mantener nuestro empleo de forma digna y segura»

Marcos Gutiérrez REDACCIÓN

ASTURIAS

Los mineros encerrados en la Mina Miura
Los mineros encerrados en la Mina Miura

Héctor Pérez, Santiago González, Héctor López y José María Pérez permanecen recluidos en la explotación como acto de protesta desde hace cinco días. Reclaman que la actual propiedad pague las nóminas que debe Carbones La Vega y se retome la actividad. El secretario general del SOMA-FITAG-UGT, José Luis Alperi, lamenta la «complicada» situación, con un «empresario en fuga»

28 abr 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Héctor Pérez, Santiago González, Héctor López y José María Pérez son los cuatro mineros que permanecen encerrados en las entrañas de la explotación Mina Miura, en Ibias, desde hace cinco días. Son los últimos del grupo inicial de nueve profesionales que se recluyeron en acto de protesta a 300 metros de profundidad para pedir que se les dé el dinero que se les debe desde hace un año y, asimismo, poder retomar su actividad con garantías y seguridad.

Reclaman que la actual propiedad pague las nóminas que debe Carbones La Vega y, una vez saldada dicha deuda, se reactive la labor en el yacimiento. El pasado 22 de octubre se formalizó la venta de Carbones de La Vega SL, titular de los derechos de explotación de Mina Miura, por parte de Chus Mirantes al empresario madrileño Fernando Martínez Blanco. En la explotación llegaron a trabajar en su día medio centenar de personas, si bien cuando empezaron los impagos muchos se fueron a otras empresas como Carbonar y a otros sectores. Chus Mirantes se encuentra actualmente imputado como presunto autor de los delitos de homicidio por imprudencia, cuatro de lesiones y uno contra los derechos de los trabajadores en el pleito por el accidente en la mina de Cerredo, en el que fallecieron cinco mineros el 31 de marzo del pasado año.

Los trabajadores lamentan que no haya habido ninguna clase de interlocución con la plantilla ni con los encerrados. Uno de ellos, José María Pérez, indica que con su protesta están «reivindicando que el empresario Fernando Martínez Blanco», quien «aún no se ha puesto en contacto» con ellos «ni con los sindicatos, pague las nóminas que adeuda y reinicie la actividad lo antes posible», de modo que puedan mantener su empleo «de forma digna, como se había hecho hasta entonces». El 20 de abril fue la última de un rosario de 'fechas límite' en la que Martínez Blanco se había comprometido con los trabajadores para abonar, al menos, dos de las nóminas que se debía. Ese día llegó y no se ha sabido nada más, ni del empresario, ni de las nóminas ni de la Dirección Facultativa que debía designarse para continuar con la actividad.

Hartos de un empresario «que incumple todos los compromisos»

El secretario general del SOMA-FITAG-UGT, José Luis Alperi, resalta que «los trabajadores llegan a esta situación porque están hartos de que haya un empresario que incumple todos los compromisos que va adquiriendo». En este sentido, Fernando Martínez Blanco no solo no abona la deuda asumida, sino que, además, «no presenta la documentación ni nombra director facultativo para dirigir la instalación, hay una serie de incumplimientos y el más importante y urgente es que los trabajadores tienen salarios adeudados». Remarca que «el otro día hubo un juicio, en el que, en una muestra más de buena voluntad de los trabajadores, se dio un plazo para que pague el empresario y poder reconducir la situación». Sin embargo, eso tampoco ha solucionado el problema, lo que deja a los empleados de la explotación con «dos vías» de actuación.

La primera, la presente, es que «los trabajadores deciden encerrarse para reivindicar sus salarios y luego está el juicio fijado para el 5 de junio, para que se extingan las relaciones laborales y que, por lo menos, puedan acceder al poco paro que puedan tener cada uno de los que están ahí e ingresar algo de dinero». Alperi reconoce que, en este caso concreto, «la situación es complicada porque hay un empresario en fuga, como se suele decir, y las herramientas por parte de los trabajadores para luchar contra eso son limitadas».

Unos ánimos, «de momento, intactos»

Desde SOMA-FITAG-UGT están «respaldando con presencia y con ánimo desde el exterior a los trabajadores, porque hay una situación difícil de llevar en la que, a lo anímico y a la deuda del salario, se suman la falta de respuesta y ahora el encierro». El secretario general del SOMA-FITAG-UGT también echa de menos, en este caso, más implicación de «la patronal que, cuando considera, habla de absentismo, de falta de productividad y se queja por la subida del salario mínimo, pero resulta que aquí no está denunciando a alguien de dentro de su ámbito que está incumpliendo con todo, a la fuga de sus responsabilidades».

En este contexto, a la plantilla y sus representantes les queda «la reivindicación y la vía judicial». José Luis Alperi destaca que, entre los encerrados, «los ánimos están, de momento, intactos, porque tienen la presencia de la gente que vive en la comarca del suroccidente, de trabajadores de otras minas, de otros ámbitos y, además, el respaldo sindical». No obstante, «preocupa que, con el paso de los días, el estado de ánimo pueda ir decayendo». El representante sindical apela «a la responsabilidad de quien tiene que tomar decisiones y, también, a que el propietario tome en consideración que no puede seguir en este posicionamiento».