Las jubilaciones dejarán un agujero de 2.300 trabajadores en la industria asturiana en los próximos años
ASTURIAS
La región cuenta con 73 jóvenes ocupados en la manufactura por cada 100 trabajadores próximos a retirarse, cifra insuficiente para garantizar el relevo
05 may 2026 . Actualizado a las 05:00 h.La industria asturiana encara en los próximos años uno de sus principales desafíos. Encontrar relevo para una generación de trabajadores que se aproxima de forma masiva a la jubilación sin que detrás exista una cantera suficiente de jóvenes cualificados para ocupar su lugar. Así lo advierte un informe del Observatorio de la Formación Profesional, elaborado por CaixaBank Dualizay el Orkestra-Instituto Vasco de Competitividad, que sitúa en 2.317 trabajadores la brecha generacional existente hoy en la industria manufacturera del Principado, al contabilizar 8.533 ocupados de entre 55 y 64 años frente a solo 6.216 jóvenes de entre 16 y 29 años empleados en el sector.
El dato anticipa un importante vacío en uno de los pilares históricos de la economía regional. Talleres, cadenas de producción, departamentos de mantenimiento, perfiles técnicos vinculados a la automatización o profesionales especializados en procesos industriales forman parte de un ecosistema productivo que necesitará renovar buena parte de sus plantillas en la próxima década en un contexto marcado por la escasez de mano de obra cualificada. La magnitud del reto queda reflejada en otro indicador. Asturias cuenta actualmente con 73 jóvenes ocupados en la manufactura por cada 100 trabajadores próximos a retirarse, una ratio ligeramente superior a la media nacional, de 71, pero claramente insuficiente para garantizar el relevo adecuado.
El estudio subraya que el problema no responde únicamente al envejecimiento natural de las plantillas, sino a la combinación de varios factores estructurales. Entre ellos, el descenso de la natalidad, la menor incorporación de jóvenes a ocupaciones industriales y la creciente sofisticación tecnológica de la fábrica moderna. La industria demanda hoy perfiles técnicos cada vez más especializados en mantenimiento avanzado, mecatrónica, automatización, robótica, control de calidad o eficiencia energética, ocupaciones donde la Formación Profesional está llamada a desempeñar un papel decisivo como vía principal de acceso al empleo.
Sin embargo, el informe detecta un desajuste entre la oferta formativa y la capacidad de atracción del sector industrial. Aunque la FP presenta en el conjunto del mercado laboral español un equilibrio demográfico razonable, en la manufactura aparece déficit, especialmente en titulaciones de Grado Medio, tradicionalmente vinculadas a la base técnica de la producción. En la práctica, eso significa que la industria tiene dificultades para captar suficientes jóvenes con la formación adecuada, un problema que en una comunidad históricamente industrial como Asturias adquiere mayor relevancia.
A ello se suma la limitada presencia femenina. Asturias figura entre las comunidades con peor relevo femenino en la industria manufacturera. Según el informe, apenas hay 663 mujeres jóvenes ocupadas frente a 1.738 trabajadoras próximas a la jubilación, lo que arroja una ratio de solo 38 jóvenes por cada 100 mayores . La masculinización histórica de las profesiones industriales reduce de forma considerable la base de talento disponible en un momento en el que las empresas necesitan ampliar al máximo su capacidad de captación de profesionales.
La situación asturiana se enmarca, además, en una tendencia generalizada en España y Europa. En el conjunto del país, la ratio de relevo generacional en todos los sectores ha pasado de 92 jóvenes por cada 100 trabajadores veteranos en 2015 a 76 en 2025, mientras que en la industria manufacturera española la diferencia entre la generación que entra y la que está a punto de salir supera ya las 141.000 personas . Comunidades de fuerte tradición industrial como el País Vasco, con una ratio de 59, o la Comunidad Valenciana, con 65, presentan incluso peores indicadores que Asturias.
En ese escenario, expertos y administraciones sitúan la modernización de la Formación Profesional dual, la actualización de equipamientos en los centros educativos, una mayor conexión entre la enseñanza técnica y las necesidades reales de las empresas y políticas activas para atraer más mujeres hacia ramas industriales como algunas de las claves para cerrar la brecha.