Residuos de cereales convertidos en bloques de construcción: un ingeniero pide al Principado un aval de 40 millones para desarrollar su proyecto

J.C.

ASTURIAS

Celestino Sánchez Belevéts, doctor en Ciencias Técnicas y Físicas e industrial
Celestino Sánchez Belevéts, doctor en Ciencias Técnicas y Físicas e industrial

El doctor en Ciencias Técnicas y Físicas e industrial español de origen ruso afincado en Asturias Celestino Sánchez Belevéts asegura que «una sola planta puede procesar 7,2 toneladas de residuos por hora»

11 may 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Celestino Sánchez Belevéts, doctor en Ciencias Técnicas y Físicas e industrial español de origen ruso afincado en Asturias, ha desarrollado una tecnología de tribocompresión de segunda generación para convertir los residuos de los cereales, es decir, paja y cáscara en bloques de construcción de alta resistencia (más de 150 kg/cm).

En este sentido, afirma que más de 51 fábricas ya operativas en diferentes países de la Comunidad de Estados Independientes (CEI) funcionan empleando la primera generación de esta tecnología, cuyo proceso es «totalmente limpio», en el sentido de que «no genera residuos sólidos, líquidos ni gaseosos, no quema oxígeno y consume cinco veces menos energía que la fabricación de ladrillos cerámicos». Añade que una instalación de esta clase «se amortiza en 3 años como máximo».

La tecnología, explica, también se extendió a China, Vietnam y Mongolia después de 1990, basándose en los principios introducidos por este promotor. Celestino Sánchez Belevéts detalla que el Hiperprensado «simplificó drásticamente la producción, tanto en términos económicos y ecológicos como energéticos, ya que «en lugar de costosos hornos y cocción», el prensado en frío utiliza materias primas locales, «bajo consumo energético y cero emisiones nocivas».

Desde su perspectiva, la razón es la misma por la que los motores eléctricos reemplazaron a los de combustión interna, «porque la nueva solución resultó más simple, limpia y eficiente».

Celestino Sánchez Belevéts afirma que «una sola planta puede procesar 7,2 toneladas de residuos por hora», lo que equivale a unas 50.000 toneladas al año. Con esta premisa, señala que Asturias es «un lugar ideal» para desarrollar este proyecto. Este doctor en Ciencias Técnicas y Físicas, que vive en Oviedo, explica que el Principado produce cada año «miles de toneladas de paja y otros restos de cereales».

Celestino Sánchez Belevéts ha desarrollado una tecnología para convertir los residuos de los cereales en bloques de construcción de alta resistencia
Celestino Sánchez Belevéts ha desarrollado una tecnología para convertir los residuos de los cereales en bloques de construcción de alta resistencia

Afirma que su propuesta permitiría reciclar esos residuos «aquí mismo para fabricar bloques de construcción sostenibles, crear empleo local y reducir la contaminación». El problema, como siempre en estos casos, es el económico. Y no es un problema menor.

Este profesional destaca que es responsable, en 1989, de la «introducción personal del hiperprensado» en la antigua URSS para fabricar materiales de construcción a partir de caliza y cemento, así como, un año después, de la obtención de las Especificaciones Técnicas para el «ladrillo de construcción hiperprensado», a nombre de la empresa Tribo Técnica Industrial, S.L.

Sánchez Belevéts apunta que ha pedido al Gobierno de Asturias un aval de «40 millones de euros» para construir una primera planta piloto en la región. Con ese aval busca obtener un crédito bancario para levantar la planta «en menos de dos años». Una vez terminada, la instalación «pasaría a ser propiedad del Principado, que podría ceder su gestión a empresas» de la región.

Comenta que también ha pedido una garantía estatal de 160 millones para construir toda una serie de fábricas y está esperando al respuesta del Centro para el Desarrollo Tecnológico y la Innovación, el CSIC y el ICO.

«Yo haría todas las fábricas desde Asturias, pero ahora quiero desarrollar una planta piloto para que el Gobierno español vea que esto funciona muy muy bien», destaca.

En este sentido, este ingeniero afincado en Asturias vincula las ventajas de su tecnología al «fuerte aumento» del precio de la electricidad en España, que «obliga a buscar tecnologías de ahorro energético», en un país que, al mismo tiempo, «necesita urgentemente reciclar millones de toneladas de residuos de cultivos de cereales». En este contexto, opina que «la tecnología de Hiperprensado y Tribocompresión responde a ambos retos».

Explica, echando mano a la experiencia, que «la arquitectura de piedra española de la época colonial resistió fuertes terremotos en América Latina». El Hiperprensado «crea piedra artificial con una resistencia cercana a la natural». A día de hoy, su propuesta «es una vuelta a lo antiguo en un nuevo ciclo de desarrollo», así como «un paso adelante basado en una experiencia probada durante siglos».