La diputada asegura que la solución al problema «no pasa por planes como los de la derecha» ni por plantear la colaboración púbico-privada en un ámbito en el que, ha advertido, equivale «a socializar pérdidas»
14 may 2026 . Actualizado a las 13:44 h.La diputada del Grupo Mixto Covadonga Tomé ha advertido este jueves de que su apoyo a la ley de Vivienda del Gobierno, previsiblemente imprescindible para su aprobación en la Junta General del Principado, está condicionado a la aceptación de la mayor parte de las 39 enmiendas que ha presentado al texto, algunas de las cuales ha considerado «líneas rojas» para cerrar un acuerdo.
Según la parlamentaria y portavoz de Somos Asturies, la normativa elaborado el Ejecutivo de coalición de PSOE e IU parte de un diagnóstico «adecuado» de la que es la principal preocupación de la ciudadanía dado que reconoce los desequilibrios estructurales del mercado e incorpora avances «relevantes».
Tomé ha destacado que la futura norma da a la vivienda la condición de derecho subjetivo, pero las garantías para reconocerlo son, a su juicio, «mejorables» y ha cuestionado también que carezca de medidas estructurales para la promoción de pisos asequibles al condicionar su construcción al ciclo presupuestario de la comunidad autónoma.
A su juicio, la solución al problema «no pasa por planes como los de la derecha», que ha mostrado en su conjunto su oposición al texto del Gobierno, ni por plantear la colaboración púbico-privada en un ámbito en el que, ha advertido, equivale «a socializar pérdidas». Entre las propuestas de Tomé figura un actuación más decidida sobre las viviendas desocupadas —9.342 en Oviedo sobre un parque de 127.000, por ejemplo— o incluir en la norma la figura del «acoso inmobiliario» en los casos en que se hostigue a un inquilino para obligarle a abandonar el inmueble o a aceptar condiciones desfavorables incorporando sanciones administrativas.
Asimismo, plantea ampliar el concepto de gran tenedor de modo que se aplique a las personas físicas o jurídicas que dispongan de cinco o más viviendas de uso residencial en un mismo término municipal además de prohibir nuevas viviendas vacacionales o de uso turístico en las zonas declaradas tensionadas.
Entre sus enmiendas figura también la elaboración de un plan estratégico para el incremento del parque público de vivienda «con objetivos cuantificados y una evaluación periódica» de manera que antes de 2040 constituya el 15 por ciento de todos los inmuebles residenciales de Asturias, informa Efe.