A pesar del estancamiento de población en el millón de habitantes, las familias con muchos hijos han aumentado
23 may 2026 . Actualizado a las 05:00 h.La demografía de Asturias tiene elementos singulares; a pesar del estancamiento poblacional que ha caracterizado a la comunidad durante las últimas décadas (con un saldo vegetativo muy negativo con los fallecimientos superando ampliamente a los nacimientos), el número de familias numerosas ha mantenido una tendencia ascendente ininterrumpida.
Según los datos publicados por la Sociedad Asturiana de Estudios Económicos e Industriales (SADEI), Asturias ha cerrado el ejercicio de 2024 con un total de 9.413 títulos de familia numerosa en vigor, lo que representa un aumento del 4,4% respecto al año anterior. La evolución histórica muestra un salto significativo desde 2016, cuando la cifra se situaba en 5.718 títulos. Este crecimiento se divide en dos grandes tipologías: la Categoría General (familias de hasta cuatro hijos) y la Categoría Especial (cinco o más hijos, o cuatro por criterios de renta). La Categoría General sigue siendo mayoritaria con 8.448 títulos, impulsada especialmente por el grupo de familias con tres hijos sin discapacidad, que ha pasado de 3.561 en 2016 a cerca de 5.000 en 2024. Por su parte, la Categoría Especial ha experimentado un crecimiento porcentual notable, multiplicándose por cinco en menos de una década, al pasar de 143 familias en 2016 a las 751 registradas en el último balance oficial.
El millón
El mantenimiento de la población de Asturias, que pudo fijar su millón de habitantes cuando todo el mundo pensaba que se rebajaría; se explica fundamentalmente por el impacto de la inmigración. Según los datos de la Estadística Continua de Población del INE , el perfil del inmigrante en Asturias es eminentemente joven y en edad laboral; de hecho, en la cohorte de edad de entre 30 y 34 años, la población extranjera representa ya el 18% del total. Esta tendencia se repite en los tramos de 25 a 29 años (17%) y de 35 a 39 años (16%). Aunque los inmigrantes suponen el 7% de la población total regional —uno de los porcentajes más bajos de España—, su concentración en los tramos jóvenes está resultando vital para el sostenimiento de la pirámide poblacional en las edades más productivas.
En cuanto a la distribución territorial, el crecimiento poblacional se manifiesta de forma desigual, concentrándose de manera casi exclusiva en el área central. Un total de 30 concejos (el 38%) lograron incrementar su número de residentes durante el último año. Oviedo lidera este ranking con un crecimiento excepcional de 3.596 residentes (+1,64%), con una expansión notable en el eje que va desde La Ería hasta La Corredoria. Gijón, por su parte, sumó 1.498 habitantes, destacando el empuje de barrios jóvenes como Nuevo Roces. Un hito relevante en la estadística reciente es el crecimiento simultáneo, por primera vez desde los años 60, de Avilés, Langreo y Mieres. En Avilés, el incremento se localizó en barrios como La Luz y Versalles; en Langreo, el dinamismo se concentró en Sama, mientras que en Mieres el noreste del casco urbano fue el principal beneficiario.
Fuera del área metropolitana, el crecimiento es mucho más fragmentado. Mientras concejos como Siero, Corvera o Villaviciosa mantienen una dinámica positiva vinculada al centro, otros municipios periféricos como Ribadesella logran despuntar con incrementos puntuales. Sin embargo, la otra cara de la moneda la ofrecen los 48 concejos que aún pierden población, con descensos más acusados en las alas de la región, destacando Valdés, Castrillón y Cangas del Narcea. En total, el 39% de las parroquias asturianas y el 24% de las entidades singulares de población han logrado sumar habitantes, dibujando un mapa donde la recuperación demográfica avanza por nodos urbanos y residenciales bien definidos.